24/11/09

Diálogo

[IV]

   —Te oigo mal, Lolo: quitémonos de aquí, de debajo del panel informativo-publicitario, mientras llega el convoy.
  —Sí, Mely, porque, no conformes con que haya publicidad e información (es decir, 'nada') por doquier, el metro tuvo hace años la malhadada idea de colocarnos la "aplastante realidad" sobre la cabeza o frente a las narices en forma de estruendosas pantallas: así no hay manera de poder hablar o dedicarse uno a pensar en su prima.
  —Mientras te esperaba han estado dando noticiazos acerca de una cosa que llaman "economía sostenible" o "soportable", no se bien, que, por lo visto, se propone hacer el Ejecutivo.
  —¿Qué "ejecutivo"? ¿De qué empresa?
  —No estás al tanto de la jerga, Manu: me refiero al gobierno.
  —¡Ah, sí! Algo he oído. Y no le veo la gracia al invento (suponiendo que alguno de los de los mandamases o aspirantes pudiera tenerla). Porque tanto si es soportable como insoportable (se deduce que ésta es la que ha habido hasta ahora: ¿desde cuando? Y ¿cómo es que se ha soportado o la hemos soportado?), en todo caso, de tragar 'economía' se trata. Curioso eufemismo, por cierto, para lo que toda la vida se ha llamado 'capitalismo'.
  —Quizás de lo que se trate es de un capitalismo moderado o con freno, como si dijéramos, sin los salvajes efectos padecidos hasta ahora.
  —Quizás, Amelita. Pero de lo que no cabe duda, y esto es lo que cuenta, es de que de esa supuesta alternativa que el baranda del gobierno va a exponer a sus colegas, lo que prevalecerá será la 'economía' (por seguir usando el término), es decir, el reinado del dinero.
  —Lo que dices me recuerda un comentario de ayer del transcriptor de estos diálogos en su blog del Qué!, en el que peroraba sobre que en los negocios y chanchullos ejecutados con todas las de la ley se usaba la corrupción como coartada. Con sofisma o falso silogismo, algo así como: «'A' es inaceptable por ilegal; 'B' es legal, luego 'B' es aceptable». Pero, ¿tú crees que son tan inteligentes como para perpetrar semejante truco lógico?
  —Al menos, listos para olerse que el truco puede funcionar, entre otras razones porque se usa mucho y, ¡Dios!, con resultados.
  —Nos esperan, Lolo, queramos o no, en los próximos meses tremendas discusiones en los medios (con tertulias, editoriales, blogs, videos, mítines, contramítines, etc.) sobre la "economía sostenible", de las que saldrá sana y salva la 'economía'.
  —Eso me temo, Mely… Ahí viene nuestro tren.
                  
Otros diálogos
(I), (II), (III), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

23/11/09

La corrupción necesaria

Se oye ("se escucha", dirían ahora) doquier clamar contra la 'corrupción', incluso un prócer de la oposición al gobierno, en una vuelta más de tuerca, se adelanta y, rindiendo de paso el culto idiota al número redondito, propone un decálogo de 50 medidas regeneracionistas y propagandísticas —ni una más ni una menos— para atajarla, con la esperanza, seguramente, de que otros partidos las rechacen, para poder criticar que las hayan rechazado.
    Pero no se de qué se quejan: si además de listos, que a veces parecen demostrar ser, fueran 'inteligentes', en el buen sentido de la palabra, se darían cuenta de que la corrupción (ilegal) es necesaria para que se mantenga la otra, la más importante, la que hace que el dinero se mueva, la corrupción legal. ¿Que esto es una contradicción en los términos? ¡Que se lo ha creído usted!: ésta es la que resulta, aunque sólo sea por contraste, amparada y legitimada por la c. i. Lo que pasa es que tiene que ser limitada, de forma que no se vaya a exagerar y se cargue el "Sistema". ¡Moderación, regeneración y orden, señores!
    Los encargados por el propio "Sistema" de poner límites a la c. i., los que cumplen la función de que el engrase no se exceda, son —con las mejores intenciones, faltaría más—, en primer lugar, los medios de comunicación, cumpliendo con su sagrado deber de controlar al poder (¡imagínese!: los medios, que son poder, controlándolo: la zorra al cuidado del gallinero), es decir de hacer que siga funcionando. En segundo lugar, policías y jueces cuando tienen éxito. En tercero, los propios prohombres de la política, con sus críticas o navajazos a los adversarios. Y en cuarto, ahora, propuestas esperpénticas como la del susodicho líder. Todo queda en casa.
     Una cierta corrupción, pues, es necesaria… para el capital, para los manejos legales del dinero: la que el "Sistema" permita, y limite a través de los citados mandatarios.
     ¿Quiere usted una lista de las corrupciones que el dinero perpetra con todas las de la ley? Yo empiezo esa lista con un par de casos y usted si quiere la continúa, que, aunque sea usted un caso perdido de lector de prensa o teleespectador y los árboles no le dejen ver el bosque, seguro que se le ocurren muchos más:

1) construcción de millones de casas que no sirven más que para quedarse vacías y llenarse los bolsillos los constructores y la banca que, con sus hipotecazas de duración hasta que el hipotecado la palme, arruinan a los incautos compradores; hipotecazas concedidas con el dinero de su vecino, quien tal vez por ser menos manirroto que usted —que no sabe usted ahorrar, hombre— o más hormiguita ahorrativa, ha llenado las cajas del banco.
2) construcción por los ayuntamientos de agujeros y túneles para enterrar los coches cuya compra a su vez ha sido subvencionada por el gobierno ante el chantaje —legal— de los vendedores de que si no hay subvención no hay ventas, y si no hay de éstas se pierden no se cuantos puestos de trabajo, y si se pierden estos, ¿quién le va a votar a usted?
     Todo en orden. ¿O no?

20/11/09

Diálogo

[IV]

  —(Pero, ¿qué hará el Pipo tan temprano a las puertas del dispensario? A ver si puedo seguir sin que me aperciba, que, como se dedica al dolce far niente, enseguida pega la hebra).
  —¡Chiissss…! ¡Mary Rosas!... Perdona las maneras, pero te escapabas. ¿A dónde vas tan expresa? Pero, ¿qué digo? A trabajar, seguro: ¿a que sí?
  —Pues claro. No todos vamos a hacer como tú, o a no-hacer, mejor dicho, a vivir de subvenciones del gobierno o de las rentas.
  —Oye, para una oportunidad que aprovecho de sacarle el jugo al estado… y, no te creas, que mi trabajo me cuesta. Y, además, yo soy una prueba de que no hace falta trabajar tanto, sobre todo ahora con los adelantos que hay: tú, que eres tan leída y hasta escribida, ¿no leíste, en la escuela, a donde os veía acudir a mi hermana Rosa Mary y a ti, en vuestros años de esplendor, que estabais para…?
  —¡Pipoo…!
  —¿… no leíste en la Biblia que el trabajo es una maldición?
  —¡Buah!, con las antiguallas que me sales. Al contrario, ahora es cuando hace falta trabajar más, con la cantidad de paro que hay, y porque esos "adelantos", como tú dices, habrá que mantenerlos y cambiarlos por obsoletos cada dos por tres. Y, también, hay que sacar adelante a España…
  —Pues no diquelo: en habiendo tanto paro, lo lógico sería trabajar todos menos para que hubiera para todos.
  —Pero entonces, el sistema…
  —¡Ondia, Rosas! ¿No te habrás empleada de economista al servicio de la Causa?
  —No se de qué causa me hablas, chaval. Y no se dice 'empleada' sino 'empleado'. Pero siii, me he empleado, y ¿qué pasa? ¿algún problema con eso? Cada uno trabaja en lo que puede, ¿no? Pero bien, a lo que iba: ¿se puede saber qué haces por aquí, a horas tan intempestivas para tí, que no son ni las ocho?
  —Vaya, sarcasmos, ¿eh, Rositas? Que si no fuera por lo buena que te conservas…
  —¡Eh, para y al grano! No intentes camelarme. ¿Me explicas o no?
  —Bien, te explico: estoy esperando a ver si abren y me meten un chute…
  —¡¡¡¿Pero no lo habías dejado?!!!
   —¡Malpensada! Me refería a un chute… de virus, a la vacuna. ¿O es que no has oído que hay que…?
   —¡Ajá! Que te han convencido; a tus pocos años, y bohemio como presumes ser. Te han metido el yuyu en el cuerpo. Pero, tú, en todo caso, ¿perteneces a algún grupo de riesgo?
  —Ni de riesgo ni de nada, pero es que hay que prevenir.
  —Ya veo, ya. ¡Quién te ha visto y quién te ve! Porque el que a tu edad andes ya previniendo la gripe me recuerda a mi abuela que es más vieja que el Matusalén, y sabido es que cuanto más viejos, más cerca sentimos el aliento de la pelona.
  —¡Desprevenida que eres! O te lo aparentas.
  —Es lo mismo.
  —¿Tú nunca te has vacunado?
   —Una vez, contra la gripe, cuando los expertos no se dedicaban a ponerle sobrenombres alfabéticos, y agarré un trancazo de mil pares.
  —Bien, sigue con tus descuidos, Rosy: en otras cosas supongo que serás más precavida ¿no?
  —No empieces otra vez, Pipo. Anda, que creo que ya viene a abrir el sanitario. Consérvate sano.
   —Y tú buena.
                  
Otros diálogos
(I), (II) (III), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

18/11/09

Diálogo

[III]

  —Yola, ¿no es Avelino ese que baja por la costanilla?
  —El mismo. A ver si entra y quiere tomar algo.
  —¿Se habrá hecho diariero?: parece que viene con una brazada de periódicos.
  —No creo. Lo que pasa es que los irá a utilizar para algo.
  —Hola, Avelino. Le comentaba a la Yoli que si te dedicarías ahora, con la crisis, a la reventa de periódicos.
  —Hola, pareja…
  —Me parece notar cierta chufla…
  —Que no, hombre, no te amosques: al fin y al cabo hay millones como vosotros, conque por algo será.
  —Claro, y mal de muchos…
  —¡Y dale tú también, Yolanda…! Y lo de la reventa, Jose, lo decías por el fajo. No, es que les he encontrado una utilidad a los diarios y he aprovechado al entrar y salir del metro para hacer acopio de gratuitos, que les llaman, y algunos más que he recogido de los asientos del vagón: los necesito para pintar la casa.
  —Y qué, ¿alguna novedad?
  —Pues no, porque lo de la pintura no…
  —Creo que Yola se refería a alguna novedad en los periódicos.
  —¡Ah! Pero en los periódicos no hay novedades, lo que hay son noticias, que no es lo mismo y, en cierto modo, son todo lo contrario, en cuanto que la posible amenaza de algo nuevo queda desactivada por el registro como noticia.
  —Muy solemne estás hoy, Avelino… ¿Y eso que me parece entrever en uno de los ejemplares…? Algo del fin del mundo creo atisbar que dice.
  —¡¿Esto?! Sí, es la nueva paparrucha que se han inventado para entretenimiento de masas, que, como la memez del año 2000 ya les rebasó, han tenido que adelantar el hito y se han sacado lo del 2012, fecha en la que, por lo visto, se terminará el mundo, sin que se sepa qué es 'el mundo': ¿es 'todo'? Y si así es, ¿lo que acabe con todo se acabará también o se salvará del acabamiento? Pero estas minucias a los inventores y propaladores no les arredran, y hasta se puede ver el anuncio de una peliculaza (con catástrofes y efectos especiales a mogollón, seguro) que, al parecer, trata del asunto.
  —Como tampoco, Avelino, Jose, les arredra a los mercachifles, horoscoperos y plu-millas el que esos números (nombres) de año lo son con arreglo a un determinado calendario, el que por aquí se usa, pero que si se mide con otro, más bien les descuadra el negocio.
  —Sí, ya se ve que nada nuevo… ¿Quieres tomar otra?
  —No, gracias, que, como os he dicho, tengo tarea. Lo primero que haré será cubrir el suelo con papeles... Hasta más ver, chicos.
  —Genio y figura…, el Avelino.
                  
Otros diálogos
(I), (II), (IV), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

16/11/09

La fórmula

En una fotografía del Qué! sale un coche de esos que corren mucho. Al volante, pilotando, un prócer de la política, que usa modales untuosos. A su lado, una prócer de lo mismo, que usa bolsos suntuosos. Detrás, encaramados en el asiento, dos "pilotos" de coches que corren muchísimo y un empresario o mercachifle de la cosa. Los cinco, saludando con la manita.
   Difícil sería encontrar una foto-alegoría mejor: el poder, el capital y los coches de carreras, aunque se podría haber mejorado si los pilotos vistieran de cartelón publicitario, como suelen. Repelús.

14/11/09

Tinieblas

Ha dicho la iglesia, o al menos la congregación de obispos españoles, que quien apoye, vote o promueva la ley del aborto comete pecado mortal y está excomulgado. Está claro que votar la ley es apoyarla.
     No tan claro lo de que lo sea el promoverla, porque se puede promover más o menos: no es una cuestión de sí o no. Incluso se podría dar, ¿por qué no?, el caso de un diputado que la promoviera y luego votara en contra. Con lo cual, esta ambigüedad de quién pueda cometer pecado (¡"público" han dicho para más inri!) me suena a ganas de la iglesia de meter miedo a la grey católica con su milenario obscurantismo.
    También me parece claro que apoya una ley quien la sanciona y promulga, función que, según la Constitución, corresponde al Rey. De modo que se lo van a poner difícil. Supongo que más difícil que cuando sancionó y promulgó la aún vigente LEY ORGANICA 9/1985, DE 5 DE JULIO, porque entonces no me parece recordar que los obispos condenaran a las tinieblas a quienes la apoyaran. ¿O sí, pero no les hicieron mucho caso?
     Tampoco parece que en otros asuntos a la santa madre le hagan mucho real caso: he leído hace un rato que una princesa —católica, of course— se divorcia. ¡Qué disgusto en la familia!


Otro artículo mío relacionado con este asunto:

El jesuita, el Rey y las ruedas de molino

Nota añadida el 28/02/10. Dudo ahora mucho de que sancionar o promulgar una ley sea apoyarla. Más bien tiendo a pensar que es un mero "publíquese (lo que ya es ley)".

13/11/09

"Pues que paga el vulgo, es justo…"

Son curiosos los criterios o parámetros que utiliza muchas veces el periodismo, principal rama, junto con la publicitaria y la opinadora, de la industria de la información, en particular el deportivo, esa especie de periodismo en su más pura esencia
(producción de información en cantidades industriales, hasta la náusea, como ocurrió hace unas semanas con motivo de la charlotada olímpica, y, hace pocos días, con la caída del Muro),

como se ha hecho ahora al destacarse la derrota de un equipo de fútbol de campanillas y gran capital por el Alcorcón, modesto y de inferior categoría, al destacarse, decía, como "humillación".
    Y uno, que no entiende de fútbol —pero es que no estoy hablando de fútbol—, y al que le importa un pito toda competición deportiva, se pregunta por qué es una humillación y no un mero resultado de la competición y una mera victoria: ¿se da por supuesto que el de superior categoría tiene que ganar siempre al de inferior? ¿entonces, según esa regla, para qué coños juegan? ¿o es que a la masa de forofos le encanta la historia de que el pez chico se coma al grande, y, los Medios, cumpliendo con su sagrado deber, faltaría más, se la proporcionan a la vez que, los mismos Medios, se nutren, obtienen pábulo, del gusto de la masa? ¿O será, quizás, que a ésta lo que le importa es la victoria más que el juego en sí?

"...hablar en necio al vulgo para darle gusto".

10/11/09

La caída

Nos hemos tragado estos días, queriendo o no, la información sobre la conmemoración (con espectáculo de luz y sonido, al gusto actual) de la caída, o derribo, del Muro. "Queriendo o no" porque la información es un virus que lo invade todo y que, por muchas precauciones que uno tome, puede resultar infectado donde menos se lo espere; un virus, ¡dónde va a parar!, mucho más mortífero que el de la gripe, por ejemplo.
    Que fuera caída o derribo o caída por derribo es una cuestión bizantina y que no merece mucho la pena considerar, aunque los Medios —¡todos!, como si lo viera— adjudican a algunos próceres un papel histórico —¡cómo les gusta!— y el mérito de la caída.
    Lo que sí parece claro, independientemente del papel instrumental de los prohombres, es que el tal muro se vino abajo cuando dejó de importar para el desarrollo del dinero su función principal que no era otra que la de representar la ficción, tan falsa como poderosa, de que había dos regímenes: ya se sabe el "capitalista" y el "comunista", sin perjuicio de lo que, insultantemente, dio en llamarse Tercer Mundo.
    Falso, como digo, porque Régimen no hay más que uno, que es el del dinero, dominante en todas partes, aunque con consecuencias distintas en según qué sitios: así, por aquí, una de las consecuencias más directas es la de la explotación laboral con su concomitante angustia del paro. Y así, en las periferias del desarrollo, las hambrunas y condena a la miseria de la inmensa mayoría de la gente.
    De modo que, concluida la función de sostener que había dos regímenes, dualidad en la que a su vez se sostenía el régimen único del dinero, complementada con la amenaza exterior del otro mundo, el dichoso muro resultaba inútil, amén, a su vez, de un estorbo para el desarrollo del capital.
    Pues bien, no obstante, siendo esto así, o a mí me lo parece, los próceres y próceras de muchos estados, con el vocerío de los medios, se han dedicado a celebrar el evento como "la fiesta de la libertad".

7/11/09

Oremos

Ha aparecido estos días una catarata de opiniones de los especialistas en todo sobre el secuestro de un barco: que si leña al mono que es de goma; que si a pagar y a callar; que si suelten a los dos que la autoridad ha detenido; que si el Es-ta-do-de-De-re-cho bla bla bla... En fin, cada uno con su opinión, como está mandado. Y ya se sabe que la media obtenida de la suma de la verdad de cada cual da... ¡la verdad!
    Pero sin haber atendido lo que se dice muy en serio a tanta cháchara, ayer sin embargo me llamó la atención la opinión de un maestro... de religión. El caso es que el hombre proponía algo que a nadie se le había ocurrido para solucionar el asunto: rezar. Eso sí, lo propone como medida complementaria. Nada más natural, pues si "Dios anda entre pucheros" —la santa de Ávila dixit— ¿no va a andar también entre barcos?
    Y entonces, ¿cómo es que a ningún tertuliano de plantilla o amateur se le ha ocurrido sugerir un arma tan poderosa, como creo que llama el buen hombre a la oración?
    Y para abrir boca y animar en el oremus hay, según nos cuenta el teacher, un tal don Valentín, a quien no tengo el gusto de conocer, el cual, por lo visto, ya se puso ayer a rezar en misa.
    Con el Aliado que invoca el especialista religioso no me extraña que pretenda como "solución menos mala, la que logre sacar con vida a nuestros marineros, preservar nuestro estado de derecho, reforzar la imagen internacional de España, prestigiar a nuestra armada, a nuestros políticos y a nuestro sistema judicial". ¡Virgen santa! ¡Ahí es nada! Pero eso no sería una solución propiamente dicha, sería un milagro en sentido estricto.
    El Invocado, por otra parte, es un experto en la manipulación marina: ya en una ocasión hizo que las aguas del mar Rojo, que había abierto para que pasaran los israelitas, se cerraran sobre sus perseguidores. Me pregunto si no podría volver a hacer alguna maniobra semejante contra los piratas. Oremos.

Breve

[V]

El suplemento literario de un periódico de hoy saca un artículo bajo el título de Libros para entender la crisis. 20 libros nada menos, 6.218 págs. Y luego dicen que se lee poco. Arduo de entender, por otra parte, debe de ser el asunto para necesitar tal volumen de papel y tinta. El título que más me ha llamado la atención es ¿Y después de la crisis, qué...? Pero, coño, ¿es que no se sabe ya lo que vendrá cuando pase la crisis?: pues lo de siempre.

6/11/09

7 preguntas y 2 respuestas sobre la crisis

¿¿...??

1.  ¿Sigue ahí?
2.  ¿Corren aún ríos de tinta?
3. ¿Caen todavía cataratas de opiniones de los opinadores sobre sus causas y remedios?
4. ¿Sigue apareciéndose como una enfermedad del «Sistema» a la que próceres y próceras de la economía y de la política pondrán remedio?
5.  ¿Lo pasa usted bien con las tertulias y sesudas opiniones sobre el asunto?
6.  ¿Tienen algo que ver los medios (prensas, teles, arradios y otras zarandajas) con la crisis?
7. ¿Y los sindicatos?

RR.

8. Los «medios», que para eso están, son los encargados de colaborar con el Conglomerado —del que forman parte como vocero de sus ideas— en difundir la crisis como una recaída —un bache, un fallo, una bajada de tensión— del Sistema, que, una vez superada, ¡ale hop!, a tirar de nuevo, con más bríos y más publicidad si cabe, pero con el mismo chanchullo: producir para consumir, consumir para que la producción siga para que se pueda seguir consumiendo.
9.  Los sindicatos, reclamando medidas para que se anime el consumo (de coches, por ejemplo). O que se construyan más casas (inútiles).

5/11/09

Explicación de una sigla provisional

El conchabamiento, cada vez más claro —u obscuro, según se mire—, la fusión, con-fusión, entre el capital y el poder político, o, si se prefiere, entre el poder económico y el poder estatal, no creo que necesite de muchos ejemplos que lo ilustren.
    Hoy mismo leo un titular que dice que la Banca ganará este año 6.000 millones de euros gracias a las ayudas del estado. Una cifra, por otra parte, absurda por enorme, e inabarcable para las entendederas comunes.
    Otro ejemplo —este en realidad es un clásico—: las ayudas a las fábricas de coches para que la venta no decaiga y se puedan mantener los puestos-de-trabajo y patatín y patatán.
    Y otro: las administraciones en todos sus niveles, desde el Estado al Ayuntamiento del pueblo más pequeño, pasando por los estatículos autonómicos, se meten a constructores de, por regla general, cosas que muevan cuanto más dinero mejor y, ¡¿cómo no?!, creen (¡verbo divino!) puestos-de-trabajo. No se si Dios andará entre pucheros, como decía santa Teresa, pero parece que anda entre obras.
    Hace poco hemos tenido el último ejemplo con motivo de la candidatura de Madrid a la Necedad Olímpica —que, por cierto, mueve mucho dinero—: ¡cómo prohombres del capital y de la política —y de los medios de información y del deporte— se relamían ante la perspectiva.
    En fin, este conglomerado entre lo que clásicamente ha sido capital por un lado y poder político por otro, me pareció que tenía que recibir un nombre, y no se me ocurrió otro —espantoso, lo reconozco, por eso es provisional— que el de CONCAYPO (Conglomerado de capital y poder), que usé en otro apunte. También podría significar Conchabamiento de capital y poder. Ustedes perdonen.

4/11/09

Correos buzonea

"Bien", dirá alguno,"pues vaya cosa: ¿¡qué tendrá eso de especial!? Es como si me dijera usted que los pescadores pescan o la Renfe vende viajes en tren".
       Pero el caso es que al salir esta tarde de casa me he encontrado con el buzón atascado de propaganda —todo publicidad excepto una carta—, publicidad que según he salido a la calle ha ido a parar directamente al contenedor de papel.
        Entre toda la mierda publicitaria había un tocho tal que así de gordo de unos hiperalmacenes que obstruía la boca del buzón, y, lo más curioso, y es a lo que voy, tres o cuatro folletos de Correos (¿iguales?: los deben de echar a puñados para que cunda), ofreciendo no se qué maravillas para invertir el dinero.
        Los buzones de correos, hasta hace años, eran para depositar el correo, pero desde que empezó la peste del buzoneo sirven casi para todo menos para eso. Yo supongo que, precisamente, a quienes más puede molestar —aparte de a los vecinos, al menos a mí me revienta— el que llenen los buzones con papelajos es a un servicio que consiste en depositar las cartas, con lo cual creo que son los más indicados para abstenerse de la práctica del buzoneo.
        ¿Por qué no meterán (Correos incluido, y el Ayuntamiento, que también a veces tiene la mala costumbre) la publicidad donde quepa, que no es precisamente en los buzones?

3/11/09

El público y el empresario

Es un tema que tenía en cartera. No veo el anunciado hasta la náusea programa de la Te uVe en el que el público (pero, "¿Quién es el público y dónde se encuentra?", que decía el otro) pregunta a prohombres, de las finanzas o de la política, que para el caso da igual.
          Pero aunque no lo veo, como el machaqueo tras cada edición es continuo con los resúmenes que la propia cadena, en autobombo, se encarga de hacer, el otro día oí decir a uno de los primeros que los empresarios lo que quieren es crear puestos de trabajo.
          Falso: el fin inmanente y trascendente de los empresarios es el de obtener los máximos beneficios posibles, tanto si para ello tienen que crear —¡oh verbo teologal!— puestos de trabajo como si tienen que destruirlos. Estos, como fin, les importan un bledo. Les importan, claro, como medio —el menor número de trabajadores posibles, según sus sesudos cálculos— para conseguir el susodicho fin.
          Pero lo curioso es que el público, cuando oyó la declaración del prócer, no estalló en los más sonoros de los abucheos y pateos que se hubieran podido oír en un estudio de televisión. No lo comprendo.

2/11/09

Breve

[IV]

A partir de la viñeta de hoy de El Roto: "EL SISTEMA ES INSOSTENIBLE PERO ETERNO" (las mayúsculas son suyas), mis notas:

1. El "Sistema" —o "sistema", no se cómo lo escribiría él—: eufemismo por lo que toda la vida se ha llamado el Estado.

2. El insostenible estado actual de cosas —denominado sumariamente "crisis" por el CONCAYPO: conglomerado de capital y poder— sostiene al Estado de siempre.

3. Cuando la "crisis pase" —expresión muy querida por el Conglomerado— seguiremos en el Sistema.

4. Seguiremos, por ejemplo, sometidos al dinero, ese abstracto cuyo dominio, sin embargo, muchos toman por una sociedad ¡"materialista"!

5. O seguiremos produciendo a toda máquina trastos y cosas sin más utilidad que la del sostenimiento del dinero y de los puestos de trabajo.

1/11/09

Otro poema del día

                  «Y cuando llegue el día del último vïaje,
                  y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
                  me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
                  casi desnudo, como los hijos de la mar.»

                      (Última estrofa de Retrato, de A. Machado)

Melancolía

                                    EL VIAJE DEFINITIVO

              «Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando,
              y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
              y con su pozo blanco.

              Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
              y tocarán, como esta tarde están tocando,
              las campanas del campanario.

              Se morirán aquellos que me amaron;
              y el pueblo se hará nuevo cada año;
              y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
              mi espíritu errará, nostáljico…

              Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
              verde, sin pozo blanco,
              sin cielo azul y plácido…
              Y se quedarán los pájaros cantando.»

              (Juan Ramón Jiménez, El viaje definitivo)

29/10/09

Verdad/falsedad

Parejas famosas (2)

Estos son los antónimos que forman pareja y no, como se deduciría del uso y abuso de 'mentira', tomándolo por sinónimo de 'falsedad', los de verdad/mentira.
      No es lo mismo 'falsedad' que 'mentira'. El concepto de 'mentira' requiere más notas, como creo que se dice en lógica, que el de 'falsedad'. O, como también tengo entendido que se dice en gramática, de la pareja que a su vez constituirían los términos 'falsedad' y 'mentira', este último sería el término "marcado", que significa que reúne todas las notas del primero... y alguna más. Es decir, 'falsedad' es un concepto más extenso que 'mentira'.
      En efecto, para que algo falso se pueda considerar mentira, además de falso tiene que saberse falso por quien lo enuncia y, lo más importante, quien dijera la falsedad tendría que tener la obligación de decir la verdad para que esa falsedad se pudiera considerar una mentira. Así pues, si toda mentira implica falsedad, no toda falsedad implica mentira.
      Y es que ya estoy hasta donde está feo señalar de oír o leer a cada rato espetar a alguien que ha "mentido" cuando, en realidad, lo que puede haber hecho sería faltar a la verdad, que no es necesariamente lo mismo.

                  
Otras Parejas famosas
(1-1), (1-2), (1-3), (3), (4), (5)

26/10/09

Sobre la ELA

Ayer domingo por la noche di por casualidad con un programa en la televisión (TVE2), de esas veces que se queda uno mirando sin percatarse muy bien al principio de lo que está viendo, en el que se estaba pasando un reportaje sobre un enfermo de Ela (esclerosis lateral amiotrófica). Del reportaje me di cuenta enseguida que estaba bien hecho y que podía ser interesante. Además se da la triste circunstancia de que hoy, 26 de octubre, se cumplen 15 años de la muerte de un familiar mío muy muy cercano, cercanísimo, a consecuencia de esta enfermedad. Y como recuerdo y homenaje a ese familiar mío escribo este comentario.
      La ELA es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central que causa la parálisis progresiva de los músculos de movimiento voluntario: brazos, piernas, lengua... De hecho, los primeros síntomas que se manifestaron en mi familiar fue la dificultad para hablar, que empezó con una mala pronunciación de algunas palabras y terminó con, prácticamente, ser ininteligible cualquier cosa que dijera.
      Los enfermos de Ela suelen vivir, según me contó la neuróloga, aunque hay casos excepcionales, un máximo de cinco, seis años. Mi familiar vivió, desde que se le manifestaron los primeros síntomas, algo más de dos años.
     Es una enfermedad hoy por hoy incurable, aunque, al parecer, hay alguna esperanza basada en la investigación con células troncales. Cuando a mi familiar se le declaró la enfermedad no había apenas ayudas ni personales ni económicas como parece ser que está empezando a haber ahora: era una enfermedad casi completamente desconocida. Yo, de hecho, lo único que encontré en aquella época fue una asociación, Adela —Asociación de Esclorisis Lateral Amiotrófica—, de la que me hice socio y a la que sigo perteneciendo aunque sólo sea para pagar la cuota anual y con esa pequeña aportación contribuir a la asistencia de los enfermos.
      Al tiempo que animo en la lucha a los posibles enfermos y sus familiares que puedan estar leyendo esto, quede aquí este comentario para, aunque en una mínima parte, difundir el conocimiento de la enfermedad, que hará que a su vez la investigación se centre más en ella y, como consecuencia, en un futuro, esperemos que no muy lejano, traiga la curación.

      P. D. El enfermo sobre el que trataba el reportaje (Raúl, quien, por cierto, creo que vive en Alcorcón) tiene un blog.

Más sobre el aborto o el Seprona se cubre de... gloria

Revista de prensa

Artículo de José Yoldi, hoy en el El País, con el título de Una crisis de sinceridad, que transcribo íntegro. Sin comentarios.

«Desde hace un par de años no existe otra palabra mejor para explicar cualquier situación. Sí, lo ha adivinado: Crisis. Crisis económica, crisis de identidad, crisis institucional, crisis para todos los gustos.
      Por eso no se entiende bien que el juez Ramiro García de Dios, titular del Juzgado de Instrucción 6 de Madrid, haya archivado el caso contra los médicos de la clínica Isadora, sobre los que ha dicho que no había el más mínimo indicio de que hubieran cometido delito alguno, y no haya aludido a la mencionada palabreja.
      Decía Nelson Mandela: "Hay pocas desgracias en este mundo que no puedas convertir en un triunfo personal si tienes la voluntad de hierro y la habilidad necesaria". Y ésa parece ser la inspiración que siguieron el sargento con tarjeta de identificación número I-25445-A, del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil; el capitán jefe de esa unidad, cuyo número de carné es N-57683-G, y el alférez del mismo servicio con tarjeta A-04134-P, que realizaron, según el magistrado, una "rechazable actuación prospectiva" (para ver si se encontraba algún delito de aborto fuera de los casos permitidos por la ley) "de estructura inquisitorial". Una conducta que se sustentó sobre meras sospechas subjetivas, carentes de todo fundamento.
      A la vista de lo ocurrido, parece evidente que los agentes del Seprona no tuvieron en cuenta esa variante de la Ley de Murphy que dice que "la probabilidad de que se produzca un hecho determinado es inversamente proporcional al deseo de que se produzca" y apostaron por aquel axioma humorístico que señala que "en tareas de investigación, si los hechos contradicen la teoría, los hechos deben ser descartados de inmediato".
      Así, el juez García de Dios destaca que la actuación de los agentes de la Guardia Civil "revela una técnica en la que el fin se pretende alcanzar por cualquier medio y las sospechas infundadas se pretenden arropar como convicciones productoras de evidencias". El magistrado añade que de las actuaciones se desprende que se instrumentó una "causa general" contra la clínica y sus médicos y que ya desde el oficio de 16 de febrero de 2007, firmado por el sargento I-25445-A, se articuló una investigación sin fundamento, "mediante insinuaciones sesgadas y manipulación de la realidad, de modo cuando menos oblicuo o torticero, utilizando un lenguaje y terminología tendentes a dar apariencia delictiva a una actuación prospectiva e indeterminada sobre la Clínica Isadora".
      En el auto de archivo se recuerda cómo, con absoluto desprecio por la legalidad, los guardias civiles no acataron la resolución del juez en la que rechazaba proseguir la investigación por no existir delito alguno y buscaron otro magistrado que apoyase sus pretensiones.
      Por si no fuera poco, el juez indica que la arbitrariedad de los agentes se fue intensificando a medida que avanzaban las pesquisas, de forma que arrasaron o devastaron el derecho a la intimidad de un buen número de mujeres que habían abortado y que tuvieron que declarar como testigos en un proceso que nunca debió haberse iniciado.
      Montesquieu sostenía que "no hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia". Porque, por si no lo saben, les diré que el Seprona es un servicio de protección de la naturaleza y el medio ambiente en cuyo escudo figuran un río y un arbolito; una unidad cuyos objetivos parecen absolutamente ajenos a cualquier investigación de delitos de aborto.
     Lo cierto es que el juez García de Dios ha sido tan contundente en sus expresiones que no ha apreciado que lo que han tenido los guardias civiles del Seprona sólo ha sido una crisis. Una crisis de sinceridad, una crisis de buena fe y una crisis de profesionalidad que ha arrastrado por el fango a la institución a la que representan.
      Por eso, no estaría de más que ahora, tras quedar al descubierto su actuación, el ministro del Interior tuviera una crisis de confianza en ellos y los expulsara de la Guardia Civil para que nadie tenga que volver a sufrir las consecuencias de las crisis que padecen. La actriz estadounidense Lily Tomlin solía decir: "Por mucho que ganes la carrera de ratas, sigues siendo una rata". Éstos, ni siquiera han ganado.»

24/10/09

El discurso de Asturias

En un titular de portada se dice "El desempleo hiere la dignidad del hombre", y en otro del interior, "El paro hiere nuestra dignidad de seres humanos". Los dos atribuidos al Príncipe en el mismo discurso. Las comillas son del periódico, que no entiendo cómo entrecomilla ambos porque uno de las dos citas al menos no puede ser literal. En el primero, por cierto, creo que habría quedado mejor haber escrito 'Hombre', con mayúscula, en vez de 'hombre', como ha hecho.
      Pero al margen de la mala calidad periodística, lo que me llama la atención es el contenido en sí de lo que el periódico dice que el Príncipe ha declarado. Vamos a ver. Estar parado, sin trabajo, queriendo trabajar y, sobre todo, necesitándolo, podrá suponer muchas cosas graves tales como no poder atender a una familia, o a uno mismo, en las necesidades más elementales como alimentación, vivienda, sanidad, vestido, etc., pero lo que no creo que suponga será ninguna indignidad: ¿estar parado es indigno? ¿por qué? El ser humano nace con la dignidad puesta, como si dijéramos, y no creo ni que la falta de trabajo se la quite ni, por ende, que el trabajo haga digno a nadie. (Trabajo/paro, dicho sea de paso, una tenaza-arma del Capital).
      No se de dónde se saca don Felipe semejante cosa, salvo, claro, del discurso que le dan escrito y de que a él le debe de sonar bien y le debe de parecer que queda muy bien decirlo (¿políticamente correcto?), y no ha tenido ningún reparo en leerlo tal y como se lo han presentado.

23/10/09

«Hombres»

Revista de prensa

Transcribo sin comentarios, el artículo de hoy en El País de Juan José Millás.

«No es raro que desde el PP y desde la derecha del PSOE se ensalcen las virtudes de estadista de Felipe González para subrayar las insuficiencias del presidente Zapatero, como si hubiéramos olvidado que durante los gobiernos de González, y desde las estructuras del Estado, se robó, se secuestró, se torturó, se asesinó y se institucionalizó la corrupción. Ahí están los Vera, los Barrionuevo, los Domínguez, los Roldán, los Corcuera o los Amedo, por no citar la lista extenuante de los responsables de Filesa, Malesa y Time Export, que se lo llevaron tan crudo como Correa y Cía. También entonces se premió con el generalato a Rodríguez Galindo, condenado enseguida a 71 años de prisión por secuestro y asesinato.
      Total, que llega Carlos Solchaga y dice que González (conocido entre los suyos como Dios) era, comparado con ZP, poco presidencialista, según se deduce, añade, del hecho de que se rodeaba de colaboradores más listos que él, como ha quedado probado en el primer párrafo.
      Por si no bastara, fue también el responsable del nombramiento del propio Solchaga, la biografía más astuta del siglo XX. Sorprende que personas en pleno uso de sus facultades mentales utilicen, para denigrar a quienes no roban, ni secuestran, ni torturan, ni asesinan, ni alientan la corrupción, un ejemplo que continúa poniendo los pelos de punta a los historiadores. Como no es posible que el PP ni la derecha del PSOE añoren el robo, el secuestro, la tortura, el crimen y la corrupción, sólo cabe pensar que tienen nostalgia de aquella testosterona rancia. Y es que, en efecto, los de entonces eran fundamentalmente gobiernos-macho, donde las cosas se discutían entre hombres y no se humillaba al jefe de la oposición obligándole a hablar de los presupuestos con una tía. Menos mal que Rajoy, listo y macho como es, ninguneó hábilmente a la ministra.»

22/10/09

Eso, "¿qué haría?"

Revista de prensa

No me dio tiempo ayer a terminar de leer El País (hojear, más bien, que es lo que suelo hacer cuando lo compro), así es que esta mañana he tratado de terminar la tarea, y con esfuerzo lo he conseguido (¡Dios!... ¡qué vieja resulta la prensa aunque sólo sea de un día para otro! ¡Qué viejas ya las noticias y qué efímera la inmensa mayoría de las opiniones, tan pegadas a aquellas!), pero esta vez ha merecido la pena porque me he encontrado en la última página la columna acostumbrada de los miércoles de Elvira Lindo, con tanto sentido común, titulada ¿Qué haría?.
      Quien quiera leerla completa ya sabe donde encontrarla. No obstante, me he permitido seleccionar algunos párrafos, que entrecomillo en párrafo sangrado.

«muchos achacan a este Gobierno la inoportunidad de haber encarado ahora la ampliación del aborto».
¿Los mismos que no querían que se encarara ni ahora ni nunca?.

«¿El argumento [de la inoportunidad] es tramposo porque los acosos a las clínicas y a algunas mujeres [...] aceleraron la necesidad de crear una ley que se ajustara a la realidad. Dicen, y no puedo estar más de acuerdo, que fue una frivolidad dejar asunto tan sensible en manos de una ministra sin experiencia política [...] Una mujer cargada de razones políticas y de vida a sus espaldas no hubiera comparado el aborto con ponerse tetas ni hubiera entrado a discernir lo que es un ser humano, cuestión a la que se enfrentan científicos y filósofos sin haber dado con la respuesta única».
Graves errores y torpezas sin duda de la juvenil ministra que han servido a una caterva de babosos para convertirla en muñeco de pim pam pum, pero que en sí mismos, esos errores, no quitan la validez que la reforma pueda tener.

«el Partido Popular debería dar respuesta a un sinfín de incongruencias: ¿por qué un ex presidente sale a la calle en contra de un aborto que asumió mientras gobernaba?»
¿porque quiso manifestarse en contra de la reforma, y en contra del Gobierno por tanto, pero sin que se notara mucho que él está a favor de la ley actual?

«El jefe de la oposición [cursiva mía. Tu quoque Elvira!] ha de explicar qué significa que algunos de sus dirigentes encabecen una manifestación en la que se clama por la abolición del aborto».
El "jefe de la oposición" ya lo explicó, signifique lo que signifique "la abolición del aborto": ¿no recuerdan la milonga de que lo hacían a título personal?; vamos, que se quitaban los trajes de secretario o de lo que sean del partido y allí estaban, como un "antiabortista" —como ineptamente se dice— más.

«Como de costumbre, Rajoy calla y permite estas excursiones de sus políticos con el fanatismo religioso. Pero habría que preguntarle, sin permitirle las célebres evasivas: si ganara las próximas elecciones, ¿volvería a la ley anterior [...] u optaría por enviar a las españolas que abortaran a la cárcel? Ni cuestiones morales ni religiosas, esa es la pregunta».
Sí, que le pregunten por los griegos, verán cómo contesta con los romanos.

21/10/09

Alertas de colores

"La comunidad tal o la costa cual están en alerta naranja y probablemente mañana se declare la alerta roja". Frases semejantes se pueden oír últimamente a cualquier hora, repetidas por el locutor o el hombre del tiempo —que ahora son legión: es curioso el choto que han cogido los medios con la información meteorológica— de la cadena de noticias de turno.
(Meteorológica, que no "metereológica", como en un error muy común dicen incluso meteorólogos, lo cual es el colmo. Pero... ¿cómo es posible que de 'meteoro' deriven 'metereológico', 'metereología', etc.?).
      Pues bien, esto de los colores de las alertas lo repiten dando por supuesto que el público está al cabo de la calle en la interpretación de cada grado de alerta según su color, de la misma manera que se interpretan los colores de un semáforo: rojo, no pasar; verde, paso libre, etc. Dudo mucho que esto sea así: a lo más que se llega, lógicamente, es a interpretar que una alerta roja señala mayor riesgo o peligro que una naranja, pero sin por eso saber en qué consisten esos riesgos o peligros en ninguno de los casos ni, por tanto, qué precauciones habría que tomar.
      Lo llamativo de esto, que es, o a mí me lo parece, tan de perogrullo, es que ningún medio, a la hora de dar el tipo de comunicado, de noticia, al que me refiero, se le ocurra acompañar una explicación —aparte de decirnos el colorín de la alarma— de en qué consiste la alerta en cuestión.
      Y es que, como tantas veces ocurre y en otras cuestiones además de esta de las alertas, nuestros queridos Medios se limitan a recibir noticias, bien de agencias, bien de gabinetes de prensa de tal o cual (esto se nota mucho cuando largan noticias procedentes de la policía), y a lanzarlas en los primeros titulares de los telediarios o de los periódicos.
      Porque vamos a ver: ¿a mí qué puñetas más me dará que una alerta sea roja, verde o de los colores del arco iris si no sé lo que hay detrás de cada color?

Mi método

Afirmaba yo ayer en un comentario a un post propio en la comunidad de blogs del Qué! que el número de asistentes a la famosa demonstration "por la Vida", que le dicen, del pasado sábado, habría sido de 65.000.
      ¿Que cómo he llegado a esa conclusión? Bien..., vale..., revelaré mi secreto; aunque cuando termine de escribir esto correré a patentar el método antes de que nadie me lo copie.
      Debido a la gran confianza que me merece la Comunidad de Madrid, he partido de la cifra que ésta daba (1.200.000). Pero como tampoco es una confianza ciega ni fanática ni eclesiástica ni nada por el estilo, esa cifra la he retocado: la he dividido por 20 (¿que por qué por 20?: ¡ajá!, pero usted quiere saber mucho), le he sumado 5.000 por margen de error y... ¡65.000!
      No, fuera de broma: lo cierto es que el método inventado por cierta empresa parece que tiene buena pinta.

20/10/09

Una encuesta del Qué!

Bajo la pregunta "¿Te parece real la cifra de 55.000 personas en la manifestación contra le [sic por el 'le'] Ley del aborto?" hace hoy el Qué! una encuesta ofreciendo las siguientes posibles respuestas:

- Sí, me convenció el nuevo sistema de medición

- No, salta a la vista que había muchas más

- Nunca me creo las cifras que dan

Puede haber otras posibles respuestas, pero seguro que falta una: si se acepta la chapuza de la segunda (No, salta a la vista que había muchas más), que incluye en realidad dos respuestas, habría que considerar otra (también chapucera): No, salta a la vista que había muchas menos.

Breve

[III]

Este hallazgo de 'tregua encubierta', con el que, al parecer, nos ha obsequiado un magistrado, supera con creces en imaginación a aquel otro que en su día nos ofreció el ministro tristón: 'tregua-trampa'.

19/10/09

Escuchar a los manifestantes

Oigo al ínclito "líder de la oposición", como dicen los papanatas, que "exige" (¿?) al Gobierno que, tras la triunfal manifestación de 63.300, escuche a los manifestantes. Veamos:

1. Escuchar, el Gobierno tiene que hacerlo, pero eso no significa que tenga que hacer lo que el manifestante pida.
2. ¿De qué me suena a mí lo de "escuchar a los ciudadanos"?... a ver, a ver... ¡Ah, sí!, de cuando las multitudinarias manifestaciones contra los infames bombardeos e invasión de Irak, en que aquello era lo que se le pedía al Gobierno, presidido, por cierto, por quien llamaba "pancarteros" (¡villano!) a los manifestantes y anteayer se manifestó.
3. ¿Qué o a quien tendría el Gobierno que escuchar? Porque anteayer hubo dos manifestaciones al menos: la de quienes están en contra de la reforma (y a favor de la ley actual, por tanto) y la de quienes, la mayoría de los que allí estaban, se oponen al aborto en todos los casos y lo que querrían sería la derogación de la ley y vuelta a la situación de hace 25 años, que no se lo creen ni ellos en sueños. Por cierto que ¡¿a estos qué coños más les dará que una menor tenga o no el permiso de los padres si están en contra del aborto en cualquier caso?!
4. El colmo del cinismo es cuando el L. de la O. afirma que, además de los asistentes —"muchísimos españoles"— había muchos más que los apoyaban:
    a) ¿Como él, tal vez, que no acudió —en táctica—, pero que no se corta un pelo a la hora de intentar sacar beneficio?
    b) Según esa regla de tres, también podría haber mucha gente que no se manifestó y que está en contra de lo que en la manifestación se reclamaba.

    En fin, aquí tenemos a este caballero "sin complejos", como diría su antecesor.
    P. D. Con este panfletillo, los del sufro, luego tengo razón —opusdeísticos y demás— tienen una espina más que añadir a su corona de gozo. De nada.
    Otra postdata. Por si no lo hubiera dicho ya, me cago en la puta madre de quienes tachan de "asesinas" a las que abortan.

18/10/09

¿Hipocresía?

Quienes (eclesiásticos, sedicentes defensores de la VIDA —¿de qué 'vida'? ¿de la vida de quien o de qué?—, científicos e intelektuales y otros) en vez de la reforma de la ley de aborto pretenden mantener una especie de tolerancia con la actual, algo así como que se pueda hacer lo que la nueva ley propone, pero no como un derecho, sino como un dejar hacer y si se tercia y se pone a pelo en un momento determinado descargar todo el peso de la ley, quienes eso pretenden han sido calificados de "hipócritas", pero no estoy de acuerdo: creo que son algo peor; son cínicos. (Suelen coincidir con los bellacos que preguntan —creyendo que hacen la Gran Pregunta— que cuántas mujeres hay en la cárcel por aborto).
Pero, si hipocresía fuera, habría que tomarlo en el sentido de la frase que creo que se le atribuye a Foucault: "la hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud".
    P. D. Me cago en la puta madre de quienes tachan de "asesinas" a las que abortan.

Llamar de todo

Claro, no podía faltar en el asunto del aborto quien crea tener razón por ir "contracorriente". Es la falaz inversión: se pasa del tengo razón, luego protesto al protesto (insisto, persisto, machaco), luego tengo razón. Es pretender obtener la razón del insulto ajeno. O también, con mentalidad expiatoria (¿opusdeística?): sufro (los dardos ajenos), luego tengo razón.

17/10/09

Breve

[II]

¿Que por qué no cambió —o derogó— el otro la ley cuando gobernaba? Pues es muy sencillo: es de suponer que porque estaba (está), junto con su partido, fuenteovejunamente, de acuerdo con ella. Es decir, está de acuerdo con los casos de aborto regulados en dicha ley, lo que ocurre es que no quiere (su partido tampoco) que se note mucho.

14/10/09

Diálogo

[II]

    —¿Qué pasa, Inés, que he visto cómo venías cabizbunda y meditabaja? ¿No sabes que es peligroso andar así por la acera? Te vas a enredar en la correa de algún perro o pisarás sus mierdas o sus meadas, o te dejarás atropellar por una bicicleta, o un cochecito de niño te va a chocar las espinillas, o caerás en alguna de las zanjas municipales que se extienden, para nada, por todo el país.
    —Hola, Paulino. A fe que son innumerables los peligros que acechan a un peatón. Y no es que una prefiera "vivere pericolosamente", al estilo de los antiguos fascistas italianos, sino que al cabo de los años he debido de desarrollar un quinto sentido que me impide caer en las trampas tendidas por el Ayuntamiento, por amantes de los animales o por mamás con carrito como ariete.
    —Y bien, ¿qué te traía tan absorta?
   —Pues no era otra cosa, barbitas, que me he enterado de que providos, eclesiásticos y otros han llamado a una manifestación "contra el aborto", que le dicen, y venía pensando que los susodichos, si se manifiestan contra la reforma de la ley, deberían caer en la cuenta de que por eso mismo aceptan la ley actual.
    —Pero, como de todo hay en la viña del Señor, y nunca mejor dicho, habrá algunos también que lo que querrían, porque se oponen al aborto en cualquier caso, es la derogación de la ley, y vuelta por tanto a la situación anterior...
   —¿"Algunos" dices, Paulino?: probablemente la mayoría, y si no fíjate en los discursos de los muñidores de las convocatorias y en las pancartas y cartelones en defensa de la VIDA; fíjate en los ataques de los bellacos que llaman "asesinas" a las que abortan... ¡asesina lo será su puta madre!
    —Sólo que tienen dos problemas, ¿no?: 1. Reclamar la derogación tras 25 años en vigor de la ley sin que se les vea la patita sectaria. Y 2. Encontrar un partido al que votar que, cuando llegara al Gobierno, estuviera dispuesto a derogarla.
                  
Otros diálogos
(I), (III), (IV), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

10/10/09

Aviso

Si en Google se busca Blog de Alcorcón aparecen 403.000 resul-tados, el primero de ellos correspondiente a este blog que está usted leyendo ahora.
       Sin embargo, en el texto del primer resultado que dicho buscador ofrece aparece lo siguiente: "Este es un blog mantenido por Afiliados y simpatizantes de UPyD en Alcorcón [...]."
       Me he enterado hace un rato de esto y me he quedado estupefacto, porque es ab-so-lu-ta-men-te fal-so y no comprendo cómo (¿fallo técnico?) mi blog, particular e independiente, aparece vinculado a (y mezclado con) ese partido, con el que no tengo nada que ver.

9/10/09

Diálogo

[I]

   —¿Qué miras tanto para arriba, Epi?
   —¡Ah, hola, Concha!: es que llevo un buen rato observando cómo pasan helicópteros (¡qué exhibición de potencia y eficacia!), del ejército, me parece, y que creo recordar que el viernes pasado ocurrió lo mismo. Sin poderlo evitar, me estaba acordando de aquella película sobre el apocalipsis en que una flota se dedicaba a achicharrar aldeas...
   —¡Qué exagerado eres! ¿Que no sabes que el lunes es Doce de octubre?
   —¡Ah, claro! [Que no se me olvide felicitar a tía Pili y a la parienta]... Pero tú lo que quieres decir es que es el Día de la Raza, ¿no?
   —¡Sí, hombre! ¡Por dónde sales! Pero es que tú no has evolucionado nada, ¿eh? No estás al día: ¿no te has enterado de que ya no se llama así, que desde que pasamos de Dictadura a Democracia es el día de la Fiesta Nacional?
   —Bueno, se llame como se quiera la dichosa fiesta, tú me dirás qué hacen los aviones sobrevolando este pueblo y dando la matraca desde hace varias horas.
   —Pues que, supongo, estos cielos son algo así como una ruta aérea para tales artilugios y que están ensayando para la Gran Parada militar, aquello que el año pasado el prohombre de la oposición se dejó decir que le parecía... [un "coñazo"]
   —Sí, ya me acuerdo. Pues se podían ir a hacer los simulacros de guerritas o del desfile de la Victoria...
   —¡Y dale...!
   —...a otra parte.
                  
Otros diálogos
(II), (III), (IV), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

3/10/09

Breve

[I]

Quizás nunca como ahora, en ocasión de seleccionar un país para la gran memez olímpica, se haya mostrado tan esplendorosamente el aconchabamiento entre dinero, Estado, deporte y Medios.

2/10/09

Por favor, que salga Madrid

Sí, que de esta ocasión no pase. Me importan un pito saltos, carreras, competiciones, títulos y medallas, pero es que si no sale ahora, dentro de cuatro años vamos a volver a la tabarra que están dando políticos, artistas, intelektuales, televisiones, periódicos y demás, y toda la que llevamos aguantada se perdería, y sería una pena. Así es que, por favor, que salga de una vez. ¡Qué descanso!

23/9/09

La botella y el botellón (y 3)

Parejas famosas (1)

Se da la aparente paradoja de que las zonas del botellón se limpian, y no, en cambio, las de las terrazas de veladores. ¿Por qué ocurre esto? La explicación que me cabe es que siendo ilegal el botellón, y, por tanto, ilegales los perjuicios derivados de su práctica, mal podría establecerse una obligación de los botelloneros de limpiar lo que ensucian sin derecho —salvo por sanción—, siendo el Ayuntamiento el que asume la limpieza.
       En cambio, la limpieza de las terrazas es obligación de los bares —así lo establece la ordenanza municipal— de los bares que originan la suciedad —que es mucha, por cierto— en el ejercicio legal de su negocio en la vía pública. Pero el problema es que, con el consentimiento del Ayuntamiento, los bares no limpian, con lo que la mugre se acumula día a día y temporada tras temporada, como es fácil comprobar para cualquiera que eche un vistazo al entorno de, prácticamente, cualquier bar.
       He aquí otro aspecto de las relaciones de esta pareja.

                  
Otras Parejas famosas
(1-1), (1-2), (2), (3), (4), (5)

14/9/09

La botella y el botellón (2)

Parejas famosas (1)

Las terrazas de veladores, de cuya legalidad no se puede dudar (está regulada la actividad por una ordenanza municipal que establece los requisitos para ejercerla, concede una licencia y cobra unas tasas), tienen, sin embargo, un cierto déficit de legitimidad. Esta escasa, o al menos dudosa, legitimidad se manifiesta:

1. No me parece legítimo (es decir, que me parece que no tendría que ser legal) un horario de cierre (viernes y sábados) de la 1,30 horas, obligando con ese horario a los vecinos que quieran descansar antes.
2. El número de mesas que autoriza el Ayuntamiento está, prácticamente, en razón directa con el ancho de la acera, como si la capacidad de aguante de quienes sufren las terrazas tuviera también que ser proporcional al ancho de la acera. Y
3. Ocurre que los términos de la licencia no se cumplen: no se cumplen horarios; ni límite máximo de mesas autorizadas en la licencia, que, además, no se exhibe, como está mandado, en la inmensa mayoría de los casos; muchísimo menos se respetan los límites de ubicación de las mesas, agrupándolas, o segregando sillas del conjunto de mesa más cuatro sillas, según le da la gana al establecimiento; no cumplen con la obligación de limpiar la zona de terraza, convirtiendo ésta en una cochambre.

             La legitimidad que les falta a las terrazas la obtienen de la práctica del botellón (si es que les hiciera falta, porque ahí está el Ayuntamiento para consentir —y por tanto, legitimar— las infracciones antedichas —y alguna más): es como si el dichoso botellón, con su ilegalidad, suciedad y ruido les proporcionara el modelo —o, mejor dicho, anti-modelo— de lo que no son. ("Yo no soy como ese publicano...").
            Por otra parte, y complementariamente, los botelloneros obtienen también una justificación —por si no tuvieran suficiente con el sagrado derecho a divertirse— en el (anti) modelo de los adultos, esos seres adocenados que pagan un pastón por tomarse una cerveza. "No, nosotros nos divertimos de verdad, aunque convirtamos la zona en un muladar y en una algarabía insoportable", deben de pensar.
              Así funciona una famosa pareja de los tiempos: botella / botellón.

                  
Otras Parejas famosas
(1-1), (1-3), (2), (3), (4), (5)

10/9/09

De los libros

[II]

«'Fornicar' viene de 'fornice' (cimbra, curvatura interior de un arco), porque bajo las bóvedas era donde se encontraban en Roma las prostitutas. Sólo el que fornica al aire libre, bajo la bóveda del cielo, es un verdadero fornicador». (Ceronetti).
¿Podría, según esto, tomarse 'cimbrar' (o 'cimbrear'), en una nueva acepción, como sinónimo de 'fornicar'? La nueva acepción enlazaría, además, con la actual de 'hacer vibrar una vara' y aludiría al cimbrarse de los cuerpos en el fornicio. (García).

8/9/09

La botella y el botellón (1)

Parejas famosas (1)

CÍRCULO. El público de la botella y el del botellón no sólo no se oponen, sino que son complementarios. Los botelloneros —rebeldes cuya rebelión consiste en seguir la pauta de los mayores— son la cantera de la que mañana se proveerán las ruidosas y sucias terrazas de veladores, y éstas, a su vez, son la pauta para aquellos, quienes, mañana, serán clientes, etc.
GLOSA. Vamos a ver dónde está el Ayuntamiento capaz de terminar con el botellón, cuando enfrente o al lado de éste, hay docenas de terrazas ocupadas por papaes, mamaes y fráteres acomodados —a. en un amplio sentido— de los botelloneros, que sirven de modelo a los susodichos rebeldes y que, sobre todo, proporcionan al Ayuntamiento de turno y a los dueños de los bares suculentos ingresos. Porque, no nos engañemos, el lobby hostelero no va a hacer presión para que el botellón acabe: saben que es su futuro.

                  
Otras Parejas famosas
(1-2), (1-3), (2), (3), (4), (5)

7/9/09

Animaladas

Ayer anochecido salía yo al balcón para tratar de respirar algo de fresquito, tras algunas horas cascando el sol en las ventanas, cuando al pasar por el salón oí en la televisión que "uá está embarazada". Por unos segundos me quedé desconcertado, y el desconcierto fue debido —después me dí cuenta— a que en esta época en que tanto se cultiva el nombre propio de personas (recuerdo que hace años, por si no fuera suficiente con las toneladas de ellos que se usan a diario en la prensa —¡y ahora, ¿cómo no?, en los blogs!—, un periódico inventó la memorable idiotez de ponerlos en negrita), sin que pueda uno librarse de informaciones que maldito lo que le interesan, no hubiera oído ni siquiera hablar de la tal Uhá, como luego me enteré que se escribía.
             Así es que ¿quién podría ser Uhá? ¿Una actriz? ¿Una modelo de Halta Costura? ¿Alguna putita televisiva? ¿Algún figurón del papel couché? ¿Una princesa? En fin...
              Me quedé desde fuera con el oído atento y así me enteré de que la tal Uhá era... ¡una osa! —del zoo de Madrid, para más señas—. Sin embargo habían dicho —seguro—: "embarazada"; no, al no tratarse de una mujer, "preñada", que era lo que correspondía. Por esta misma regla de tres, cuando la osa para, dirán que ha dado a luz. Y si no, al tiempo: permanezcan atentos a sus pantallas.
          Esta muestra de ignorancia supina no tendría mayor importancia, y tal vez no lo habría comentado, si no fuera porque obedece, o así me lo parece y así me lo trajo a la memoria, al mismo género de estupidez que pretende conceder derechos a los animales o habla de los derechos de los animales.

5/9/09

¡Bicicletas por las aceras, no!

He visto un plano (no oficial) del carril bici de Alcorcón, y lo primero que he pensado es que no estaba completo; faltan las aceras, al menos las de mi calle, en donde en unos meses han estado a punto de atropellarme dos veces: una al salir del portal y la otra al dar la vuelta a una esquina. Es lo que podríamos llamar el carril bici fantasma, y sin embargo tan real. Y no se le ocurra a usted decir nada al ciclista —nunca lo he hecho, pero lo he presenciado— porque encima el rapapolvo se lo lleva usted: "¿Qué quiere, que me atropelle un coche?", será, probablemente, lo más suave que le digan.
             Anoche, sin ir más lejos, cuando iba a cruzar la acera al ir a tirar la basura, tuve que pararme para que pasara un ciclista al que vi venir (casi seguro que él no me había visto porque, para más inri, venía... ¡serpenteando entre dos filas de veladores de terrazas!, que estaban a tope, con niños correteando alrededor de las mesas). Y el piloto no era, precisamente, un adolescente de los que aún tienen restos del cascarón en el culo, sino un hombre hecho y derecho.
             Son como okupas de las aceras: como no pueden circular por la calzada y el derecho a hacerlo en bici, por lo visto, es irrestricto, pues "por la acera, que es de todos y, por lo tanto, mía", deben de pensar.

3/9/09

Dos años de islas ecológicas

Hace algo más de dos años que están funcionando en Alcorcón las 'islas ecológicas'.
            Que yo sepa hasta ahora no se ha difundido ninguna especie de resumen o balance sobre el resultado de las islas ecológicas (en adelante i. e.), nombrecito que me repatea.
            Las ventajas que ofrecían, según el Ayuntamiento, eran, si no entendí mal cuando estaban vendiéndonos el producto a los alcorconeros, básicamente la de la estética, pero, sobre todo, la higiene y el aumento de los residuos reciclados. Había otros beneficios menos importantes pero que también son dignos de tener en cuenta, como por ejemplo, el que se pueda depositar la basura a cualquier hora, sin necesidad de tener que esperar a la noche para deshacerse de ella.
           En estética no creo que se haya ganado mucho, no ya sólo porque el diseño no sea merecedor de ningún premio, sino porque ha dotado a los bárbaros del espray y del grafiti de miles de metros cuadrados para llevar a cabo sus artísticas deposiciones. Y así están muchos de los contenedores que han sido objeto de la atención de dichos imbéciles.
             En cuanto al aumento del reciclaje, sin estar yo en posesión de cifra ninguna, acepto que puede ser cierto, y, por tanto, esto por sí mismo sería una gran ventaja.
           En lo que ya, me temo, no iba a estar de acuerdo con el Ayuntamiento, es en lo referente a la higiene. No hace falta ser muy exigente en cuestiones de limpieza para percatarse de la suciedad que las i. e. acumulan día tras día, no sólo en lo que se puede ver en el exterior, en sus alrededores (hay archipiélagos que son auténticos muladares), sino en lo que, forzosamente, tiene que haber en el interior de los propios contenedores y en los fosos, porque, por mucho que quieran limpiar, que tampoco creo que sea muy a menudo (si esa especie de lavado de cara que hacen —¿una vez al mes?— con agua a presión apenas consigue quitar el polvo y poco más, ¡cómo estarán los depósitos por dentro!), la cantidad de mugre que se va quedando pegada termina por hacerse perenne. Por tanto ni este gobierno municipal ni ninguno me va a convencer de que los contenedores se pueden limpiar.
          ¿En qué se traduce esta suciedad? En primer lugar en fealdad, con lo que volveríamos a la supuesta primera ventaja, anulándola, de las i. e. que era la de la estética. En segundo lugar, en malos olores en verano, incluso en otras épocas: hay zonas por donde es un hedor el que se percibe. Hasta mis ventanas —en un piso que se podría considerar alto, en un bloque separado de una batería de contenedores por una acera ancha y por la calzada— llega a veces la tufarada. Y en tercero, en lo que aunque no se vea ni se huela tiene que suponer la acumulación continua de suciedad.
           Por cierto que resulta irónico que antes de las i. e. el Ayuntamiento difundía en primavera un bando —que me parecía muy bien— recordando a la población las normas y horarios para sacar los contenedores de la comunidad de vecinos y para depositar las bolsas, a fin de evitar el problema de los malos olores. Sin embargo, es ahora el Ayuntamiento, con las islas, el causante del problema. ¿No tendríamos los vecinos que sacarle un bando al Ayuntamiento al llegar cada primavera?
             Se me olvidaba reseñar otro problema que han traído las i. e.: al hacerse la recogida durante el día, a pleno día, los cipostios de tráfico que se organizan a veces son monumentales, con el típico conductor borrego que aunque vea la causa del atasco tiene que tocar el pito a troche y moche.
            Este es mi balance particular tras más de dos años de isletas.

1/9/09

¿Por qué hay un horario de cierre de las terrazas?

La pregunta puede parecer absurda por la obviedad de la respuesta, pero... veamos. ¿Por qué ese límite? ¿Por qué no pueden estar funcionando toda la noche las terrazas?
             No me parece que sea para que el pavimento de la acera no sufra demasiado. Ni para dar paso a los servicios municipales de limpieza (no se olvide que la obligación de limpiar es de los establecimientos —aunque no lo hagan— y no de los ayuntamientos, que sí están obligados, en cambio, a exigir esa limpieza —aunque tampoco lo cumplan). ¿Tal vez para ahorrarle un dinerito a los ciudadanos, limitándoles el horario y, por tanto, la posibilidad de ser víctimas del consabido sablazo de las terrazas de veladores?... hummm... no creo que los ayuntamientos se metan a velar de esa manera por nuestros intereses.
            Si no es por ninguna de estas razones absurdas u otras por el estilo, lo único que se me ocurre es que lo que debe de pensar el Ayuntamiento es que al producirse en estas instalaciones un ruido que impide dormir a los vecinos que quieran hacerlo, lo que hay que hacer es permitir el ruido hasta determinada hora, es decir: "usted, ciudadano que quiere dormir, podrá hacerlo a partir de tal hora". (¿Se ha percatado usted, por cierto, de tanto como nos ciudadanean?).
            Esta hora, en Alcorcón, como probablemente se sepa, es la de las cero horas (las "veinticuatro" dice la norma) de domingo a jueves, y la una y treinta, los viernes, sábados y vísperas de festivos. Es decir que, según el Ayuntamiento, los viernes, sábados y vísperas de festivos, usted, vecino sufridor de las terrazas, no tiene derecho a dormir hasta la una y media de la madrugada. Lo cual me parece un abuso, una norma que debería ser cambiada, en razón del derecho legítimo a dormir a partir de... no voy a señalar una hora, pero sí diré que el horario establecido de domingo a jueves me parece mucho más razonable.

31/8/09

¡Din, don! ¡La Iberdrola llama!

Hace unos días, por la tarde, llamaron al telefonillo, y, como se oye mal, lo único que entendí fue una palabra: "iberdrola". Como no me pareció que vinieran a esas horas a leer los contadores y no acabé de entender lo que me decían, decidí no abrir. Pero, como ya me temía, al rato llamaron al timbre de casa, seguido de un toc toc en la puerta, al tiempo que repetían, en una especie de abracadabra exigente: "¡iberdrola!", a modo de salvoconducto con el que, pensarán, se les van a abrir todas las puertas.
             Ya ha ocurrido otra vez al menos que han venido a vendernos no sé qué moto de la eléctrica, por lo que no contesté, oyendo a los pocos segundos cómo llamaban en las otras viviendas del mismo rellano. Unos auténticos plastas, vaya.
              Los amos de la compañía deben de andar, o de sentirse, mal —supongo que porque los beneficios no habrán engordado en el último ejercicio o habrán engordado menos, y ya se sabe cómo piensa el Gran Capital: este año he ganado menos que el anterior, así es que he perdido—, para ir puerta por puerta erre que erre.
              Por otra parte, he oído comentar a algunos vecinos que con frecuencia han advertido que la luz del cuarto de contadores estaba encendida, hasta que se lo han dicho al presidente de la comunidad y ha abierto para apagarla. Es decir que, probablemente, y al ser un sitio al que sólo entran habitualmente los lectores de contadores, son estos quienes se dejan la luz encendida. ¿Será capaz la Gran Eléctrica de hacer esto para que gastemos más luz? Parece ridículo pero...

21/8/09

¡Me cago en el amo del perro!

Hace unos días iba yo andando por la calle de las Flores (perdón: Avenida. El Ayuntamiento no parece tener muy claro el criterio) por un tramo en el que hay chalets o duplex o algo así, cuando de repente desde el otro lado de la valla de uno de esos, un perrazo se abalanzó a ladrido limpio, lo que me arreó un susto de muerte.
        No vamos a discutir el derecho a defender la propiedad privada con un perro que pueda, no ya parar a quienes ilegalmente entren en la propiedad, sino incluso disuadir a quienes tuvieran intención de hacerlo. Pero el problema es cómo distingue el animal (me refiero al perro) a aquellos de quienes simplemente pasan o pasean por la calle. Desde aquel día, cada vez que paso por esa calle lo hago por la otra acera. No es justo.

El Bbva en Alcorcón cierra por vacaciones

Ya me he encontrado con dos oficinas de esta entidad cerradas, sólo por la zona por donde ando habitualmente, por lo que deduzco que no serán las únicas en Alcorcón.
        El cartel azulón que avisa del cierre no dice que sea por vacaciones, sino algo así como: "por razones temporales" —¿ahora se dice así?—, "esta oficina permanecerá cerrada del 3 al 28 de agosto", prácticamente el mes de agosto, teniendo en cuenta que el 1 fue sábado y el 30 es domingo. (Los sábados no abren por estar en horario que llaman "de verano" y que va desde el 1 de abril al 30 de septiembre). Si esas "razones temporales" no son vacaciones, entonces no se qué son.
        Es la primera vez que veo que un banco cierra por vacaciones. El hecho es que a mí ya me ha causado trastornos, a pesar de lo que el cartel avisa de que "con el fin de garantizar y prestar un mejor servicio a nuestros clientes, estamos a su disposición en nuestra oficina más cercana en la calle... ". Y aquí la dirección de otra agencia que, en el mejor de los casos, está como a 20 minutos, contando ida y vuelta desde la cerrada.
        La inconsecuencia interna del cartelito no puede ser más clara, porque ¿qué tendrá que ver el que haya otra oficina abierta con los problemas que uno se encuentra al darse con la puerta en las narices de otra cerrada? ¿Qué quieren decir? ¿Que todavía podía haber sido peor si las hubieran cerrado todas? Y es que no saben cómo dorarle la píldora al cliente. A todo esto, en ambas oficinas cerradas, de los dos cajeros que cada una tiene, uno de ellos está "fuera de servicio". Vamos, que no funciona.

P. S. Son, más o menos, las 7,30. Estoy, frente a la ventana abierta de mi habitación, preparando este apunte, y desde la calle me llega la tufarada de las llamadas "islas ecológicas" ("¡Qué verde era mi valle!" y el Ayuntamiento de Alcorcón también). No, de esto no tiene la culpa el banco. Creo.

12/8/09

El índice de transparencia, de nuevo

Se ha publicado el ITA (índice de transparencia de los ayuntamientos), para el año 2009, que es el segundo de aplicación. En lo que al Ayuntamiento de Alcorcón se refiere, y en el área de Relaciones con los ciudadanos, que me interesa especialmente, hay que aceptar que ha habido una notable, y hasta espectacular, mejora... según el citado índice —de cuya independencia no tengo motivos para dudar— respecto al año 2008.
        Ahora bien, que la elaboración sea independiente, no significa que esté bien hecha, porque esto es lo que me parece a mí: la percepción que yo tengo, desde luego muy personal y necesariamente limitada, es que en su relación con los ciudadanos el Ayuntamiento de Alcorcón deja mucho que desear. Y eso a pesar de que la nueva versión de la web, puesta hace poco en funcionamiento, ha mejorado, sobre todo se nota en que ya no es tanto un instrumento de propaganda como lo había sido hasta ahora.
        Dicha percepción se deriva de reclamaciones que he hecho al Ayuntamiento en los últimos años, que no sólo no las ha atendido sino que no se ha dignado darme explicaciones.

9/8/09

El Ayuntamiento de Alcorcón se carga la temporada de terrazas

¿Me he vuelto loco para afirmar semejante cosa? ¿Me he integrado, quizás, en algún lobby hostelero o algo peor y censuro la actuación del Ayuntamiento respecto al negocio de las terrazas? Nada de eso: el título responde a lo que el Ayuntamiento de Alcorcón ha hecho en la ordenanza de terrazas de veladores publicada el 29 de julio en el BOCM.
         En efecto: en ella han tenido a bien establecer (por unanimidad, según el acta del Pleno. ¡Ni una sola voz disidente!), Art. 3, que "La temporada de funcionamiento de la actividad será del 1 de enero al 31 de diciembre".
        O sea, que de temporal, nada. No creo que una actividad que se va a poder desarrollar durante todo el año se pueda considerar de temporada. De "temporada", por ejemplo, son los puestos callejeros de melones, y también lo que ha habido hasta ahora, con la derogada ordenanza de veladores: una actividad que se podía ejercer del 15 de marzo al 15 de octubre. En todo caso lo temporal será la licencia, que no se concede indefinidamente, por periodo indefinido, sino por el año natural.
        ¿Por qué entonces se aprueba una norma en la que se cargan el concepto de 'temporada' y se cuela éste falsamente? Pues, o bien por error, inadvertido por todos los concejales votantes, quienes, según lo que parece norma dentro de cada partido, votan como fuenteovejunos; o bien, no es error sino un intento de dorar la píldora a los vecinos sufridores de las terrazas.
        ¿Que no van a instalar las terrazas todo el año sino sólo cuando haga bueno? De acuerdo, pero si quieren aprovechar cualquier ocasión a lo largo del año, tendrán que tener las mesas aunque sea sólo apiladas en la acera, con lo cual, ésta se va a convertir en un almacén del mobiliario de las terrazas a mayor beneficio de los bares.
       ¿Perjudicados? Como siempre, evidentemente los vecinos, quienes, para mayor recochineo, tenemos que aceptar el trágala de que el Ayuntamiento hace compatibles los derechos de unos y otros.

3/8/09

La ordenanza de veladores de Alcorcón

El pasado miércoles 29 de julio apareció publicada en el BOCM la nueva ordenanza de terrazas de veladores del Ayuntamiento de Alcorcón, aprobada en el Pleno del 27 de abril. ¡Tres meses para publicar el acuerdo!
    Hay que aceptar que, en términos generales, la redacción es más clara y más precisa que en la hasta ahora vigente, no obstante lo cual tampoco es para tirar cohetes ya que las novedades ni son muchas ni muy importantes, al menos "importantes" para que prevalezca el interés general (entiéndase el de los vecinos que soportamos las molestias de estas instalaciones) sobre el particular (es decir el de los bares), que es lo que la exposición de motivos asegura que se persigue. Las novedades, que incluyo en párrafo sangrado, son, grosso modo, las siguientes:
a) El horario de cierre de viernes, sábados y vísperas de festivos se adelanta en media hora, pasando de las dos a la una y media.
Esto equivale a decir: "Ahora, señor vecino sufridor, puede usted descansar media hora antes, en concreto a la una y media de la madrugada: hasta entonces se aguanta como ha estado haciendo hasta ahora hasta las dos". Y es que no se entiende por qué, quienes tenemos la desgracia de las terrazas bajo nuestras ventanas no tenemos derecho a dormir hasta la una y media de la noche, tengamos o no que madrugar al día siguiente, que esto es cosa de cada uno.

b) Finalizado el horario establecido, ningún cliente podrá permanecer en las instalaciones propias de la terraza. De lo contrario se estará incumpliendo el horario.
Es una de las cuatro sugerencias que, haciendo uso del plazo para presentar reclamaciones y sugerencias, hice, tratando de evitar la picaresca de los bares del "estamos recogiendo" una vez que han rebasado el horario y siguen los clientes en las mesas. La cuestión es que el Ayuntamiento vigile suficientemente el cumplimiento del horario, algo que hasta ahora no ha hecho.

c) La ocupación de acera no podrá ser superior a dos tercios de su anchura, debiéndose dejar libre para paso de peatones al menos 1,50 metros.
En la antigua ordenanza era un metro, pero el 1,50 que han establecido me sigue pareciendo poco, como ya razoné en otra de mis sugerencias en la que pedía que fueran dos metros. Transcribo literalmente la sugerencia en cuestión:
      «El criterio casi estrictamente proporcional de 2/3 de la anchura de la acera, establecido en el artículo 12.2, es injusto porque presupone que los vecinos tenemos que soportar molestias de terrazas en proporción con la anchura de la acera: a doble anchura de una acera con respecto a otra, doble de mesas y, como consecuencia, doble de molestias: la anchura de la acera produce así un efecto perverso, un perjuicio injusto, en contra de los vecinos. Ya sé que hay un 'elemento corrector' (y por eso decía lo de "casi") al exigirse dejar libre 1,50 metros, pero aún así me parece insuficiente, y en edificios como en el que vivo que tiene una acera ancha, da lugar a una gran acumulación de mesas aunque se respete ese metro y medio mínimo. Hay que tener en cuenta, además, que puede haber, como ocurre frente a nuestra fachada, al borde de la acera, una hilera de árboles que, unida a los alcorques de estos, hacen intransitable una franja de aquella de más de 1,60 metros de ancho, bordillo incluido. Por todo esto propongo que el paso libre sea como mínimo de 2 metros en vez de 1,50».
Sugerencia que, huelga decirlo, no fue aceptada.

d) La licencia deberá figurar expuesta en lugar visible desde el exterior.
A los autores de la nueva ordenanza les ha debido de parecer una gran innovación. Lo deduzco porque a mí, en una de las numerosas ocasiones en que he reclamado al Ayuntamiento, sin ver atendida nunca la reclamación, que exigiera la exhibición de la licencia como establecía la ordenanza antigua, alguien tuvo el atrevimiento o la santa desfachatez de sugerir que la ordenanza estaba expuesta... en el interior, en la barra. Este extremo lo pude comprobar en algunos bares en los que, efectivamente, exponían la licencia tras la barra, a una distancia del cliente imposible de leer o apoyada en unas botellas puestas delante.

e) Queda prohibido almacenar o apilar junto a las terrazas mayor número de mesas que las habilitadas por la licencia, no pudiendo el conjunto de mesas instaladas y apiladas exceder del número de mesas autorizadas en la licencia.
La antigua ordenanza no decía nada de esto, pero es que no hacía falta: es evidente que nadie, ni un particular ni un local, pueden depositar o almacenar mobiliario en la acera, con lo cual el mero depósito de mesas que no pueden instalar en la terraza es ya ilegal, aunque no las instalen, pero es que además, si un bar tiene en la acera más mesas de las que pueda instalar es para instalarlas cuando la demanda de clientes lo requiera. Sobre este asunto llevo reclamando varios años (sic) en relación con dos bares de por aquí, sin que el Ayuntamiento haya atendido la reclamación y sin haberme dado nunca razones para no hacerlo.

f) He querido dejar para el final la última de las novedades, y esta sí que tiene peso... en contra de los vecinos sufridores. Consiste en que han establecido la duración de la temporada (sic) de funcionamiento del 1 de enero al 31 de diciembre (antes era del 15 de marzo al 15 de octubre).
O sea: ¿No quieres caldo?, dos tazas. Pero veamos. En primer lugar, resulta un tanto extraño y engañoso denominar "temporada", temporal por tanto, a lo permanente, a una actividad que abarca un año tras otro, sin discontinuidad. Por otra parte, he consultado el acta del Pleno y resalto dos cosas: Una. La razón para establecer como temporada todo el año fue "habida cuenta las variaciones meteorológicas". A saber lo que pueda significar esto. Y dos. La ordenanza fue aprobada por unanimidad, de modo que si alguien piensa que al cambiar el equipo de gobierno puede cambiarse aquella, lasciate ogni speranza.

    Hasta aquí el comentario de las novedades. Termino con un par de notas. De las cuatro sugerencias que hice en escrito presentado en el Registro el 18 de febrero, dos las he mencionado antes; otra, que ha sido incorporada al texto de la ordenanza, no merece la pena reseñar pues se trataba más que nada de una cuestión de redacción de un artículo. Y la cuarta, huelga decir también que no fue aceptada, decía:
    «El aforo exterior de la terraza, es decir, el número de mesas máximas autorizadas multiplicado por cuatro, no debería ser superior al aforo del establecimiento. En efecto: no tiene sentido que, estando, como no puede ser de otra manera, el negocio principal del establecimiento dentro del local, y siendo por tanto la terraza un complemento, un negocio auxiliar, sea el aforo exterior superior al interior. Por otra parte, el aforo interior de los locales está establecido en cartel de la Comunidad de Madrid fijado en la fachada de los bares, según he visto en al menos algunos de estos».

    Y por último, para que termine de aburrirse el improbable lector que haya aguantado hasta aquí: según el artículo 9 las solicitudes para el 2009 tendrán la consideración de 'nuevas', lo que implica que tienen que cumplir los requisitos de éstas. Pero la ordenanza, si no he calculado mal la fecha, entrará en vigor el 17 de agosto. Pues bien, lo que están haciendo es fijar las condiciones cinco meses después de que hayan empezado a funcionar las terrazas en la temporada actual (el 15 de marzo). Lo dicho, abandonad toda esperanza.