18/10/09

Llamar de todo

Claro, no podía faltar en el asunto del aborto quien crea tener razón por ir "contracorriente". Es la falaz inversión: se pasa del tengo razón, luego protesto al protesto (insisto, persisto, machaco), luego tengo razón. Es pretender obtener la razón del insulto ajeno. O también, con mentalidad expiatoria (¿opusdeística?): sufro (los dardos ajenos), luego tengo razón.

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