28/12/09

Harto de 'El País' (III)

En la primera página del cuadernillo de 'Madrid' de hoy sale una fotografía de un hombre con un perro. En el título de la foto: El héroe de la Navidad. Veamos cual es el héroe si el hombre o el perro. Pues... ninguno de los dos: leyendo el pié de foto me entero de que lo que ocurrió fue que el hombre, mientras paseaba a su perra, se encontró en un portal un niño recién nacido abandonado, y avisó a los servicios de emergencia.
En eso consistió la heroicidad. Al final del texto de la noticia, el, según el diario, héroe declara: "Pero si yo no he hecho nada". Pues eso. Y yo ya no se si es papanatismo del periódico o que hay que rellenar páginas a toda costa para que haya soporte de la publicidad.

P. D. Digo yo que no será una inocentada (¿?), sobre todo en un periódico tan conspicuo que hace muchos años montó un pollo, con editorial incluido, porque, un día como hoy, le colaron una inocentada, creo que el gabinete de prensa del Ayuntamiento de Madrid. Así es que no: lo dicen en serio.

12/12/09

Harto de El País (II)

No se si habrá alguna forma de parar esta locura de publicidad y despilfarro de papel, pero no cabe la menor duda de que comprar el periódico como el de hoy, con 112 págs.

(sin contar lo que he depositado directamente en el primer contenedor de papel que me encuentro al salir de la tienda: bolsa de papel, que me regalan para guardar no se qué, encartada en el periódico; suplemento de 'viajes', es decir de turismo, con publicidad encubierta a cascaporro; y cuadernillo publicitario de una caja de ahorros),

es contribuir a esa locura. A partir del próximo sábado se acabó comprar el periódico ese día. Por tanto, los tres días semanales a los que lo había reducido se quedan en dos.

5/12/09

Diálogo

[V]

  —Mira, Yónatan, ahí tenemos al Avelino, al sol, con su "torpe aliño indumentario". ¡Y sin dar ni un palo al agua, el tío!
  —¿Y de qué vivirá?
  —¿No lo agració la lotería? ¿O fue alguna herencia?
  —Vamos a saludarlo, Tránsito. Y no sé si ocultarle de dónde venimos.
  —Difícil va a ser con estas pancartas, aunque enrolladas. […] ¡Pero qué bien vives, Avelino!... ¡qué envidia, sin trabajar!
  —Pues, María del Tránsito, no te creas que todo el que tiene posibles es capaz de vivir sin trabajar: requiere cierta pericia y despreocupación.
  —¿Despreocupación?
  —Me olvidaba de que a vosotros no os han enseñado religión en la escuela. Me refería a: "Aprended de los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan ni hilan".
  —Evangélico y lírico estás, Avelino.
  —Hay gente que podría vivir a la bartola y sin embargo sudan y se afanan como si cavasen para aumentar su patrimonio y sentirse poderosos, que no me diréis que no son ganas. Y no tendríais más que mirar alrededor y observar, en banqueros, por ejemplo, podridos de dinero, y siguen. O, más modestamente, quienes se pasan la vida echando pestes del trabajo y soñando por un futuro de jubilación, y cuando llega el momento... pues que no se pueden pasar sin trabajar, y hasta se mueren.
  —Vamos, que tú, como decía aquél: "con poco dinero que me sobre tengo suficiente", y desde que te tocó la lotería…
  —¡Ja! Que me queréis tirar de la lengua… bueno, no importa: no fue la lotería, a la que no echo nunca; más bien unas rentas de mi tía Avelina, que en el cielo esté, y por quien me pusieron la gracia que llevo. Y bien, pero ¿qué os traéis entre manos? Veo que venís cargados con esos cartelones…
  —Sí, de una gran manifestación venimos, de hacer de "pancarteros", como dijo aquel bellaco, compinche de los monseñores de la guerra que llevaron la paz a la más o menos Mesopotamia, y…
  —Bueno, Yon, no te enciendas y hablemos, si te parece, de esta mesopotamia, que tampoco faltará tela que cortar. Porque no me iréis a decir que estáis otra vez con el "No a la guerra".
  —¡Quia!: aquello ya se acabó.
  —Claro, pero como todas las guerras son la misma...
   —Pero ¿es que no te has enterado? Que nos quieren restringir el internet, coartando nuestra libertad de copiar musiquitas y peliculitas…
  —¡Y hasta coartando nuestra libertad de expresión!: ¡que esto parece la China, por lo menos!
  —¡O Cuba!, en donde persiguen a los plumillas de la red desafectos al régimen.
    —Entiendo. Y vosotros creéis que a este régimen le hacen falta procedimientos como censuras y cierres de prensa o similares para conjurar amenazas contra él.
  —Pues a ver si no: es el poder que quiere impedir…
  —Sí, sólo que, Yon, Tránsito, cada época o lugar practica sus propios métodos, y no creo que aquí y ahora les hagan falta los usos de esos sitios que habéis mencionado, ni, desde luego, los que se usaban por aquí en la época del dictadorzuelo.
  —Pues entonces ¿cuáles?
  —Ya lo teníais que haber advertido: el método que pudiéramos llamar de Herodes.
  —O sea…
 —O sea (pelín lentos os veo) que cualquier novedad, información, que pudiera resultar amenazante pasa desapercibida, como una noticia cualquiera, entre una catarata (¡jamás ha habido tanto!) de informaciones, opiniones, etc. O, si recordáis el cuento de Poe, vosotros que sois muy leídos, la mejor forma de esconder la carta robada es entre otras muchas cartas.
  —Pero te olvidas de algo: también se denuncia al gobierno, y se le da mucha caña, y se denuncian corruptelas.
  —No sólo se denuncia eso que dices, sino que, prácticamente, no se hace otra cosa. Pero en cuanto a la corrupción ilegal, me permito aconsejaros un blog (uno más en el montón de los que contribuyen a la barahúnda opinativa), que alguna vez he tenido la curiosidad de leer, titulado BLOG de ALCORCÓN, en la cadena del Qué!, y en el que se trata el tema de corruptelas legales/ilegales.
  —Entonces ¿qué?, Avelino, ¿nos aconsejas que nos quedemos parados mientras el gobierno quiere dejarse las manos libres para a su antojo…
  —Y con ayuda de jueces y leguleyos, no lo olvides, Yon.
  —...y con esas ayudas como dice Transi?
  —Yo no os aconsejo que os quedéis parados ni que marchéis ni lo contrario: lo que os digo es que para el intento de degüello de la vaca sagrada de la libertad de prensa no hacen falta ni guardias ni jueces; hay procedimientos muchos más sutiles y eficaces que los del mero secuestro de webs o blogs o foros o como diantres queráis decir.

                  
Otros diálogos
(I), (II), (III), (IV), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

2/12/09

Mordaza

Anti-noticias (2)

Algunos partidos han dicho que en el asunto del secuestro de tres en Mauritania, van a apoyar al gobierno, hasta el punto de que, por lo visto, de su boca no va a salir ni una palabra de censura.
      No lo entiendo. Una cosa es que si tienen que criticar no lo hagan en público, para no perjudicar la investigación y el rescate, y otra que renuncien a la crítica.
     ¿Por qué si un partido piensa que el Gobierno lo está haciendo mal tiene que abstenerse de decírselo, pudiendo hacerlo con todas las cautelas que sean necesarias?
     ¿No será que no conciben ni se les pasa por la cabeza la crítica en privado o en petit comité, sin micrófonos —cuantos más, mejor—, porque no les reporta ningún beneficio político de votos?
      No es que me importen un pito las declaraciones o silencios ni del gobierno ni de su oposición, lo que pasa es que no me fío y pienso, malpensado que es uno, que en ambos casos, cuando hablan —¡y qué verborrea, Dios! ¡Si parecen tertulianos!— y cuando callan, tratan de sacar beneficio. Hombre, cuando guardan silencio tenemos la ventaja de que hay menos ruido.

1/12/09

Mucho trabajo

Anti-noticias (1)

A ver: por qué tarda tanto el T. C. en pronunciarse sobre la constitución de una de las españitas o hijuela de la santa madre constitución. Hay que descartar que:
1. Los miembros del tribunal están presionados y no sosiegan.
2. Tienen mucho trabajo.
3. No están capacitados para tan sesudos análisis.

     Descartados estos supuestos (el 1 y el 3 porque… hombre ¿no pensará usted que…? La duda ofende ¿no? Y el 2 porque su capacidad de trabajo es enorme, como todo el mundo sabe), la única explicación que se me ocurre es que el asunto está tan obscuro, la ley tan poco clara y la situación es de las que tan admisible puede ser 'X' como su contrario, que los prohombres del tribunal están hechos un lío.
      Pero si la situación es ésta, es decir, de las de si sale con barba san Antón etc., quiere decirse que cualquiera que sea la decisión que tomen será necesariamente y por definición mala, ya que podría haber sido perfectamente otra.

30/11/09

Escándalo al cuadrado

En relación al caso del joven de Tenerife linchado por los medios parece que estos han entonado el mea culpa. Pero sólo lo parece, porque lo que han hecho, aparte de hablar de linchamiento social, encubriendo o desliendo su específica responsabilidad en el genérico "social", es que la disculpa se debe a que el joven al final no ha resultado ser culpable sino que ha quedado libre sin cargos. Es decir, que si hubiera sido culpable de lo que los medios y los bellacos gritones a las puertas del juzgado lo acusaban, tal linchamiento se habría dado por bien empleado: "puesto que era culpable", habrían pensado, "¿qué importa que le hayamos dado leña al mono?".
   ¿De dónde me saco que la disculpa se debe a lo que imagino? ¿Me paso de malpensado? No: lo saco de que ha habido otros muchos casos en que el acusado, y acosado, ha resultado culpable y no sólo no ha habido disculpa ninguna sino que, tras la sentencia, se ha seguido dando caña.
   Con lo cual el supuesto mea culpa de los medios no sólo es falso sino infame al añadir al primer escándalo del linchamiento este otro de "hemos hecho mal al vapulearlo puesto que era inocente".

Harto de El País

Estoy hasta donde resulta feo señalar de la publicidad en el diario. Creo que hoy han batido record: un cuadernillo, encartado, glamoroso, a todo color, de 56 páginas, junto a un folleto para enseñarme cómo ganar más dinero. Y encima, a 1,20 euros.
          Ya hace tiempo que vengo comprando el diario sólo cuatro días a la semana (el tocho del domingo lo dejé de comprar hace varios años, sin excepciones), pero lo de hoy me ha puesto por las nubes, por lo que he decido reducir esos cuatro días a tres. Y ya veremos.
          A ver si con un poco de suerte cunde el ejemplo y se van al garete con tanto shopping y soplapolloting. Amén.

29/11/09

La jauría

Han echado estos días por la televisión (no hace falta averiguar por qué emisora: ¿no son todas la misma?) imágenes de la entrada de un joven a la comisaría —cuartelillo o juzgado, no me he enterado muy bien—, acusado de la muerte de una niñita. A la puerta, un grupo de iracundos vecinos increpando al detenido y pidiendo su cabeza. Los más moderados, "el cumplimiento íntegro de las penas": hay que ver lo que les enseña la tele.
(Me pregunto cómo se comunican entre los elementos de semejante tropa. Probablemente con mensajitos de portátil).
   La escena no es nueva y se viene produciendo ya desde hace algunos años con cualquier detenido al que tal tribunal considere culpable, tribunal constituido a golpe de lo que la policía y su mejor correveidile y portavoz —la prensa, y no digamos las televisiones, encargada de difundir los comunicados y filtraciones de aquella— y los prohombres —y promujeres, ¡cómo no!— del poder llaman "alarma social", un concepto tan exitoso como guarro.
   En el caso concreto al que aludo, el acusado, por lo visto, ha quedado en libertad sin cargos. Pero esto es indiferente para las bascas que me produce siempre ver a estos grupos gritones de 'buena gente', cualquiera que sea o resulte ser la calidad o culpabilidad o no del acusado.
   Y es que, por si no tuviéramos suficiente con policías y jueces, salen estos justicieros, amparados por los medios de comunicación (tampoco hace falta aclarar, porque todos son el mismo), a impartir justicia antes del juicio, y aun después en tertulias de opinantes sobre las sentencias judiciales, bajo el dogma de la libertad de expresión. O en plena calle, en la que está de moda que el periodista, micrófono en mano, se lo incruste —casi literalmente— en la boca a quien se le tercie, y saquen en el telediario cualquier parida que el hombre de la calle haya podido soltar.
   Otra muestra más de cómo los medios son transmisores de las ideas del poder. ¡Qué asco de vocingleros!

28/11/09

El País y la ecología

La edición de hoy de El País consta de unas 140 páginas, suplementos incluidos, con tres folletos publicitarios encartados. Y digo "de unas" porque el suplemento dedicado a "viajes", es decir a turismo, junto con los tres folletos, lo he depositado amorosamente en el primer contenedor de papel que me he encontrado, con lo cual no puedo saber con exactitud cuántas páginas traía. Imagínese usted la cantidad de publicidad encubierta que puede traer este tipo de suplementos.
          Estos tochazos que meten fue una de las razones por las que dejé de comprar el periódico —cualquiera— algunos días, como los domingos, harto ya de llevar a casa kilos de papel, y, de paso, es mi aportación particular a la ecología, práctica que me permito aconsejar. ¿Que quizás usted, de "oración" diaria, va a tener mono de prensa y se va a creer que se está perdiendo algo? Probablemente, pero se le pasará.
(Y, hablando de publicidad encubierta, hoy publican a toda página un anuncio de la edición de un libro —por una editorial de la casa— cuyo autor fue entrevistado, casualmente, el pasado sábado para las páginas del periódico).
          Lo curioso es que al diario, este derroche de papel no le debe de resultar contradictorio con el hecho de, alguna que otra vez, sacar artículos —editoriales incluidos— o reportajes en plan ecologista. Conste, por otra parte, que este varapalo que intento dar al periódico en cuestión no creo que haga falta mucha imaginación para hacerlo extensible a los demás.

Añadido a 'La prensa y la publicidad'

La edición de hoy del mismo diario consta de unas 140 páginas, suplementos incluidos, con tres folletos publicitarios encartados. Y digo "de unas" porque el suplemento dedicado a "viajes", es decir a turismo, junto con los tres folletos, lo he depositado amorosamente donde correspondía antes de llegar a casa, con lo cual no puedo saber con exactitud cuántas páginas traía. Imagínese usted la cantidad de publicidad encubierta que puede traer este tipo de suplementos.
   Estos tochazos que meten fue una de las razones por las que dejé de comprar el periódico —cualquiera— algunos días, como los domingos, harto ya de llevar a casa kilos de papel, y, de paso, es mi aportación particular a la ecología, práctica que me permito aconsejar. ¿Que quizás usted, de "oración" diaria, va a tener mono de prensa y se va a creer que se está perdiendo algo? Probablemente, pero se le pasará.
(Y, hablando de publicidad encubierta, hoy publican a toda página un anuncio de la edición de un libro —por una editorial de la casa— cuyo autor fue entrevistado, casualmente, el pasado sábado para las páginas del periódico).
    Lo curioso es que al diario, este derroche de papel no le debe de resultar contradictorio con el hecho de, alguna que otra vez, sacar artículos —editoriales incluidos— o reportajes ecologistas. Conste, por otra parte, que este varapalo al periódico en cues-tión no creo que haga falta mucha imaginación para hacerlo extensible a los demás.

27/11/09

La prensa y la publicidad

Ayer jueves, en la edición de El País del día hice el siguiente cálculo aproximado: de un total de 72 páginas, incluidas las del suplemento de 'Madrid', 24 eran de publicidad, incluidos los anuncios por palabras y en estos, los de prostitución. No recuerdo si traía algún panfleto publicitario encartado, y si así fue lo deposité directamente en el primer contenedor de papel que encontrara, como suelo hacer.
    La proporción dicha la tomo como normal o de lo más habitual, por corresponder a un jueves, porque recuerdo, de cuando hace unos poquitos años compraba el periódico el viernes, que este día era un auténtico tocho, aunque nada comparado con el del domingo, día de la semana que hace más años aún que no compro periódico alguno, y tan ricamente, por cierto.
    Pero, siguiendo con mi cálculo, quiere decirse que por cada dos páginas de información propiamente dicha había una de publicidad (sin contar la publicidad encubierta: de hacerlo, probablemente las 24 págs. serían 30). O sea, cada dos informaciones, u opiniones, tanto da, sostenían un anuncio. O, lo que es lo mismo, para incrustar un anuncio se necesitan, y se fabrican por tanto —"se producen", como dicen los locutores—, dos noticias (catástrofes, escándalos, matanzas, secuestros, rescates, suicidios, malostratos, condenas de malostratos, declaraciones idiotas, contradeclaraciones no menos idiotas; grupos de vecinos vociferantes y justicieros ante los juzgados para reclamar todo el peso de la ley, y aún más si hiciera falta, sobre el reo; sentencias judiciales, opiniones sobre sentencias judiciales, cartas al director, reivindicaciones, manifestaciones, asesinatos terroristas, manifestaciones para gritar que no se está de acuerdo con los asesinatos terroristas, crónica del partido del siglo, comadreos, última novedad cultural o editorial, crítica sobre la última novedad cultural o editorial...).
    A donde quiero llegar es a que la información seria está al servicio de la información publicitaria —y ésta, claro, al servicio del dinero—, que es de donde la prensa obtiene los beneficios, y como ejemplo extremo está la llamada "prensa gratuita", este diario, por ejemplo, que nos acoge, [comentario publicado por primera vez en un blog del Qué!] que nos sirve de soporte para que pongamos nuestras cositas en letra de imprenta, a cambio de servirle de soporte para la publicidad.
    Otra cosa que me parece que queda bien clara es la perfecta imbricación entre prensa y dinero o, dicho más a la antigua, entre prensa y capitalismo. Hoy sería imposible que éste funcionara sin aquella. De ahí que resulte absurdo esperar de los medios nada realmente nuevo y amenazante para el "Sistema". De ahí también que la prensa resulte la metáfora e imagen perfecta del "Sistema".
    A propósito de amenazas para el "Sistema", ayer hubo cierto escándalo, otro más de los que tanto gustan, pero esta vez con los propios diarios como "protagonistas", como dirían también los locutores, o con algunos de ellos. Me refiero a que ha habido gente, jornalistas y opinadores profesionales mayormente, que han montado en cólera porque, por lo visto, una docena de periódicos publicaron el mismo editorial, en apoyo, parece, de la constitución de una de las españas o españitas: que si vendidos al poder, que si hasta ahí podíamos llegar con la libertad de prensa, etc.
(Supongo que hoy, la escandalera se habrá reflejado en la prensa escrita —además, ¿cómo no?, de en la impúdica verborrea de arradios y televisiones— pongamos a tres páginas por periódico dedicadas a tan transcendental asunto, que, si mis cálculos son correctos, habrán proporcionado una y media de publicidad).
    La prensa no es que se venda al poder, sino que es el poder o lo sustenta, aquí y en las chimbambas, pero sobre todo aquí —quiero decir en "occidente" o "primer mundo", donde padece hipertrofia—, donde es una de las mejores armas del poder. Y quien piense que los medios están para luchar contra él ya se puede ir bajando del guindo.

26/11/09

Breve

[VI]

Probablemente, el miedo a resultar discriminatorio está llevando el habla a extremos ridículos. Oído hoy en la tv: "Si una persona se queda embarazada…". No "si una mujer se queda embarazada…", no vaya alguien a imaginar, pensarán los tarugos que así hablan, que las mujeres no son personas. A este paso, desaparecerá 'mujer' del vocabulario y habrá que referirse siempre a ellas como 'persona'.

24/11/09

¿Dónde está el enano?

Son frecuentes las veces en que en mi habitual viaje nocturno a las islasecológicas, sobre las que ya escribí, para tirar la basura, me encuentro con alguna bolsa atascada en la boca del contenedor. No son bolsas de un tamaño tal que no quepan. Al contrario, porque lo que hago es que con la propia bolsa empujo la atascada o, todo lo más, la empujo con el pie y hago bascular ligeramente la tapa del contenedor, con lo que la bolsa acaba cayendo por su propio peso.
      Dejar un contenedor atascado equivale muchas veces a dejarlo inservible porque hay gente que, al encontrarlo de esa manera, se limita a dejar su bolsa fuera, lo cual acaba formando un montículo de basura, aparte de que puede producir malos olores y manchar el suelo, contribuyendo así, por cierto, con el Ayuntamiento en la falta de limpieza de las zonas de contenedores, muchas de las cuales son auténticos basurales.
      No creo que el incivismo o la falta de consideración a los demás ni la torpeza sean los únicos motivos por los que haya gente que no sea capaz de introducir las bolsas como es debido. Creo que hay otro, consistente en que estamos tan acostumbrados a los automatismos (puertas que abren y cierran solas o cierran con un ligero empujón, por ejemplo) que a veces esperamos estos en cualquier situación.
      No sé qué pensará quien al depositar la basura vea que la bolsa no cae, pero quizás piense que el enano encargado de tirar de aquella no está disponible en ese momento o le toca su día semanal de descanso. O quizás que hay una turbina que absorbe la bolsa, pero que está averiada. Y es que, como decía el otro, "hay gente pa tó".

P. D. Espero no haber molestado a nadie con mi alusión a los enanos, porque tengo entendido que prefieren que se les llame "personas de corta estatura", y como ahora hay que cogérsela con papel de fumar...

Diálogo

[IV]

   —Te oigo mal, Lolo: quitémonos de aquí, de debajo del panel informativo-publicitario, mientras llega el convoy.
  —Sí, Mely, porque, no conformes con que haya publicidad e información (es decir, 'nada') por doquier, el metro tuvo hace años la malhadada idea de colocarnos la "aplastante realidad" sobre la cabeza o frente a las narices en forma de estruendosas pantallas: así no hay manera de poder hablar o dedicarse uno a pensar en su prima.
  —Mientras te esperaba han estado dando noticiazos acerca de una cosa que llaman "economía sostenible" o "soportable", no se bien, que, por lo visto, se propone hacer el Ejecutivo.
  —¿Qué "ejecutivo"? ¿De qué empresa?
  —No estás al tanto de la jerga, Manu: me refiero al gobierno.
  —¡Ah, sí! Algo he oído. Y no le veo la gracia al invento (suponiendo que alguno de los de los mandamases o aspirantes pudiera tenerla). Porque tanto si es soportable como insoportable (se deduce que ésta es la que ha habido hasta ahora: ¿desde cuando? Y ¿cómo es que se ha soportado o la hemos soportado?), en todo caso, de tragar 'economía' se trata. Curioso eufemismo, por cierto, para lo que toda la vida se ha llamado 'capitalismo'.
  —Quizás de lo que se trate es de un capitalismo moderado o con freno, como si dijéramos, sin los salvajes efectos padecidos hasta ahora.
  —Quizás, Amelita. Pero de lo que no cabe duda, y esto es lo que cuenta, es de que de esa supuesta alternativa que el baranda del gobierno va a exponer a sus colegas, lo que prevalecerá será la 'economía' (por seguir usando el término), es decir, el reinado del dinero.
  —Lo que dices me recuerda un comentario de ayer del transcriptor de estos diálogos en su blog del Qué!, en el que peroraba sobre que en los negocios y chanchullos ejecutados con todas las de la ley se usaba la corrupción como coartada. Con sofisma o falso silogismo, algo así como: «'A' es inaceptable por ilegal; 'B' es legal, luego 'B' es aceptable». Pero, ¿tú crees que son tan inteligentes como para perpetrar semejante truco lógico?
  —Al menos, listos para olerse que el truco puede funcionar, entre otras razones porque se usa mucho y, ¡Dios!, con resultados.
  —Nos esperan, Lolo, queramos o no, en los próximos meses tremendas discusiones en los medios (con tertulias, editoriales, blogs, videos, mítines, contramítines, etc.) sobre la "economía sostenible", de las que saldrá sana y salva la 'economía'.
  —Eso me temo, Mely… Ahí viene nuestro tren.
                  
Otros diálogos
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23/11/09

La corrupción necesaria

Se oye ("se escucha", dirían ahora) doquier clamar contra la 'corrupción', incluso un prócer de la oposición al gobierno, en una vuelta más de tuerca, se adelanta y, rindiendo de paso el culto idiota al número redondito, propone un decálogo de 50 medidas regeneracionistas y propagandísticas —ni una más ni una menos— para atajarla, con la esperanza, seguramente, de que otros partidos las rechacen, para poder criticar que las hayan rechazado.
    Pero no se de qué se quejan: si además de listos, que a veces parecen demostrar ser, fueran 'inteligentes', en el buen sentido de la palabra, se darían cuenta de que la corrupción (ilegal) es necesaria para que se mantenga la otra, la más importante, la que hace que el dinero se mueva, la corrupción legal. ¿Que esto es una contradicción en los términos? ¡Que se lo ha creído usted!: ésta es la que resulta, aunque sólo sea por contraste, amparada y legitimada por la c. i. Lo que pasa es que tiene que ser limitada, de forma que no se vaya a exagerar y se cargue el "Sistema". ¡Moderación, regeneración y orden, señores!
    Los encargados por el propio "Sistema" de poner límites a la c. i., los que cumplen la función de que el engrase no se exceda, son —con las mejores intenciones, faltaría más—, en primer lugar, los medios de comunicación, cumpliendo con su sagrado deber de controlar al poder (¡imagínese!: los medios, que son poder, controlándolo: la zorra al cuidado del gallinero), es decir de hacer que siga funcionando. En segundo lugar, policías y jueces cuando tienen éxito. En tercero, los propios prohombres de la política, con sus críticas o navajazos a los adversarios. Y en cuarto, ahora, propuestas esperpénticas como la del susodicho líder. Todo queda en casa.
     Una cierta corrupción, pues, es necesaria… para el capital, para los manejos legales del dinero: la que el "Sistema" permita, y limite a través de los citados mandatarios.
     ¿Quiere usted una lista de las corrupciones que el dinero perpetra con todas las de la ley? Yo empiezo esa lista con un par de casos y usted si quiere la continúa, que, aunque sea usted un caso perdido de lector de prensa o teleespectador y los árboles no le dejen ver el bosque, seguro que se le ocurren muchos más:

1) construcción de millones de casas que no sirven más que para quedarse vacías y llenarse los bolsillos los constructores y la banca que, con sus hipotecazas de duración hasta que el hipotecado la palme, arruinan a los incautos compradores; hipotecazas concedidas con el dinero de su vecino, quien tal vez por ser menos manirroto que usted —que no sabe usted ahorrar, hombre— o más hormiguita ahorrativa, ha llenado las cajas del banco.
2) construcción por los ayuntamientos de agujeros y túneles para enterrar los coches cuya compra a su vez ha sido subvencionada por el gobierno ante el chantaje —legal— de los vendedores de que si no hay subvención no hay ventas, y si no hay de éstas se pierden no se cuantos puestos de trabajo, y si se pierden estos, ¿quién le va a votar a usted?
     Todo en orden. ¿O no?

20/11/09

Diálogo

[IV]

  —(Pero, ¿qué hará el Pipo tan temprano a las puertas del dispensario? A ver si puedo seguir sin que me aperciba, que, como se dedica al dolce far niente, enseguida pega la hebra).
  —¡Chiissss…! ¡Mary Rosas!... Perdona las maneras, pero te escapabas. ¿A dónde vas tan expresa? Pero, ¿qué digo? A trabajar, seguro: ¿a que sí?
  —Pues claro. No todos vamos a hacer como tú, o a no-hacer, mejor dicho, a vivir de subvenciones del gobierno o de las rentas.
  —Oye, para una oportunidad que aprovecho de sacarle el jugo al estado… y, no te creas, que mi trabajo me cuesta. Y, además, yo soy una prueba de que no hace falta trabajar tanto, sobre todo ahora con los adelantos que hay: tú, que eres tan leída y hasta escribida, ¿no leíste, en la escuela, a donde os veía acudir a mi hermana Rosa Mary y a ti, en vuestros años de esplendor, que estabais para…?
  —¡Pipoo…!
  —¿… no leíste en la Biblia que el trabajo es una maldición?
  —¡Buah!, con las antiguallas que me sales. Al contrario, ahora es cuando hace falta trabajar más, con la cantidad de paro que hay, y porque esos "adelantos", como tú dices, habrá que mantenerlos y cambiarlos por obsoletos cada dos por tres. Y, también, hay que sacar adelante a España…
  —Pues no diquelo: en habiendo tanto paro, lo lógico sería trabajar todos menos para que hubiera para todos.
  —Pero entonces, el sistema…
  —¡Ondia, Rosas! ¿No te habrás empleada de economista al servicio de la Causa?
  —No se de qué causa me hablas, chaval. Y no se dice 'empleada' sino 'empleado'. Pero siii, me he empleado, y ¿qué pasa? ¿algún problema con eso? Cada uno trabaja en lo que puede, ¿no? Pero bien, a lo que iba: ¿se puede saber qué haces por aquí, a horas tan intempestivas para tí, que no son ni las ocho?
  —Vaya, sarcasmos, ¿eh, Rositas? Que si no fuera por lo buena que te conservas…
  —¡Eh, para y al grano! No intentes camelarme. ¿Me explicas o no?
  —Bien, te explico: estoy esperando a ver si abren y me meten un chute…
  —¡¡¡¿Pero no lo habías dejado?!!!
   —¡Malpensada! Me refería a un chute… de virus, a la vacuna. ¿O es que no has oído que hay que…?
   —¡Ajá! Que te han convencido; a tus pocos años, y bohemio como presumes ser. Te han metido el yuyu en el cuerpo. Pero, tú, en todo caso, ¿perteneces a algún grupo de riesgo?
  —Ni de riesgo ni de nada, pero es que hay que prevenir.
  —Ya veo, ya. ¡Quién te ha visto y quién te ve! Porque el que a tu edad andes ya previniendo la gripe me recuerda a mi abuela que es más vieja que el Matusalén, y sabido es que cuanto más viejos, más cerca sentimos el aliento de la pelona.
  —¡Desprevenida que eres! O te lo aparentas.
  —Es lo mismo.
  —¿Tú nunca te has vacunado?
   —Una vez, contra la gripe, cuando los expertos no se dedicaban a ponerle sobrenombres alfabéticos, y agarré un trancazo de mil pares.
  —Bien, sigue con tus descuidos, Rosy: en otras cosas supongo que serás más precavida ¿no?
  —No empieces otra vez, Pipo. Anda, que creo que ya viene a abrir el sanitario. Consérvate sano.
   —Y tú buena.
                  
Otros diálogos
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18/11/09

Diálogo

[III]

  —Yola, ¿no es Avelino ese que baja por la costanilla?
  —El mismo. A ver si entra y quiere tomar algo.
  —¿Se habrá hecho diariero?: parece que viene con una brazada de periódicos.
  —No creo. Lo que pasa es que los irá a utilizar para algo.
  —Hola, Avelino. Le comentaba a la Yoli que si te dedicarías ahora, con la crisis, a la reventa de periódicos.
  —Hola, pareja…
  —Me parece notar cierta chufla…
  —Que no, hombre, no te amosques: al fin y al cabo hay millones como vosotros, conque por algo será.
  —Claro, y mal de muchos…
  —¡Y dale tú también, Yolanda…! Y lo de la reventa, Jose, lo decías por el fajo. No, es que les he encontrado una utilidad a los diarios y he aprovechado al entrar y salir del metro para hacer acopio de gratuitos, que les llaman, y algunos más que he recogido de los asientos del vagón: los necesito para pintar la casa.
  —Y qué, ¿alguna novedad?
  —Pues no, porque lo de la pintura no…
  —Creo que Yola se refería a alguna novedad en los periódicos.
  —¡Ah! Pero en los periódicos no hay novedades, lo que hay son noticias, que no es lo mismo y, en cierto modo, son todo lo contrario, en cuanto que la posible amenaza de algo nuevo queda desactivada por el registro como noticia.
  —Muy solemne estás hoy, Avelino… ¿Y eso que me parece entrever en uno de los ejemplares…? Algo del fin del mundo creo atisbar que dice.
  —¡¿Esto?! Sí, es la nueva paparrucha que se han inventado para entretenimiento de masas, que, como la memez del año 2000 ya les rebasó, han tenido que adelantar el hito y se han sacado lo del 2012, fecha en la que, por lo visto, se terminará el mundo, sin que se sepa qué es 'el mundo': ¿es 'todo'? Y si así es, ¿lo que acabe con todo se acabará también o se salvará del acabamiento? Pero estas minucias a los inventores y propaladores no les arredran, y hasta se puede ver el anuncio de una peliculaza (con catástrofes y efectos especiales a mogollón, seguro) que, al parecer, trata del asunto.
  —Como tampoco, Avelino, Jose, les arredra a los mercachifles, horoscoperos y plu-millas el que esos números (nombres) de año lo son con arreglo a un determinado calendario, el que por aquí se usa, pero que si se mide con otro, más bien les descuadra el negocio.
  —Sí, ya se ve que nada nuevo… ¿Quieres tomar otra?
  —No, gracias, que, como os he dicho, tengo tarea. Lo primero que haré será cubrir el suelo con papeles... Hasta más ver, chicos.
  —Genio y figura…, el Avelino.
                  
Otros diálogos
(I), (II), (IV), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

16/11/09

La fórmula

En una fotografía del Qué! sale un coche de esos que corren mucho. Al volante, pilotando, un prócer de la política, que usa modales untuosos. A su lado, una prócer de lo mismo, que usa bolsos suntuosos. Detrás, encaramados en el asiento, dos "pilotos" de coches que corren muchísimo y un empresario o mercachifle de la cosa. Los cinco, saludando con la manita.
   Difícil sería encontrar una foto-alegoría mejor: el poder, el capital y los coches de carreras, aunque se podría haber mejorado si los pilotos vistieran de cartelón publicitario, como suelen. Repelús.

14/11/09

Tinieblas

Ha dicho la iglesia, o al menos la congregación de obispos españoles, que quien apoye, vote o promueva la ley del aborto comete pecado mortal y está excomulgado. Está claro que votar la ley es apoyarla.
     No tan claro lo de que lo sea el promoverla, porque se puede promover más o menos: no es una cuestión de sí o no. Incluso se podría dar, ¿por qué no?, el caso de un diputado que la promoviera y luego votara en contra. Con lo cual, esta ambigüedad de quién pueda cometer pecado (¡"público" han dicho para más inri!) me suena a ganas de la iglesia de meter miedo a la grey católica con su milenario obscurantismo.
    También me parece claro que apoya una ley quien la sanciona y promulga, función que, según la Constitución, corresponde al Rey. De modo que se lo van a poner difícil. Supongo que más difícil que cuando sancionó y promulgó la aún vigente LEY ORGANICA 9/1985, DE 5 DE JULIO, porque entonces no me parece recordar que los obispos condenaran a las tinieblas a quienes la apoyaran. ¿O sí, pero no les hicieron mucho caso?
     Tampoco parece que en otros asuntos a la santa madre le hagan mucho real caso: he leído hace un rato que una princesa —católica, of course— se divorcia. ¡Qué disgusto en la familia!


Otro artículo mío relacionado con este asunto:

El jesuita, el Rey y las ruedas de molino

Nota añadida el 28/02/10. Dudo ahora mucho de que sancionar o promulgar una ley sea apoyarla. Más bien tiendo a pensar que es un mero "publíquese (lo que ya es ley)".

13/11/09

"Pues que paga el vulgo, es justo…"

Son curiosos los criterios o parámetros que utiliza muchas veces el periodismo, principal rama, junto con la publicitaria y la opinadora, de la industria de la información, en particular el deportivo, esa especie de periodismo en su más pura esencia
(producción de información en cantidades industriales, hasta la náusea, como ocurrió hace unas semanas con motivo de la charlotada olímpica, y, hace pocos días, con la caída del Muro),

como se ha hecho ahora al destacarse la derrota de un equipo de fútbol de campanillas y gran capital por el Alcorcón, modesto y de inferior categoría, al destacarse, decía, como "humillación".
    Y uno, que no entiende de fútbol —pero es que no estoy hablando de fútbol—, y al que le importa un pito toda competición deportiva, se pregunta por qué es una humillación y no un mero resultado de la competición y una mera victoria: ¿se da por supuesto que el de superior categoría tiene que ganar siempre al de inferior? ¿entonces, según esa regla, para qué coños juegan? ¿o es que a la masa de forofos le encanta la historia de que el pez chico se coma al grande, y, los Medios, cumpliendo con su sagrado deber, faltaría más, se la proporcionan a la vez que, los mismos Medios, se nutren, obtienen pábulo, del gusto de la masa? ¿O será, quizás, que a ésta lo que le importa es la victoria más que el juego en sí?

"...hablar en necio al vulgo para darle gusto".

10/11/09

La caída

Nos hemos tragado estos días, queriendo o no, la información sobre la conmemoración (con espectáculo de luz y sonido, al gusto actual) de la caída, o derribo, del Muro. "Queriendo o no" porque la información es un virus que lo invade todo y que, por muchas precauciones que uno tome, puede resultar infectado donde menos se lo espere; un virus, ¡dónde va a parar!, mucho más mortífero que el de la gripe, por ejemplo.
    Que fuera caída o derribo o caída por derribo es una cuestión bizantina y que no merece mucho la pena considerar, aunque los Medios —¡todos!, como si lo viera— adjudican a algunos próceres un papel histórico —¡cómo les gusta!— y el mérito de la caída.
    Lo que sí parece claro, independientemente del papel instrumental de los prohombres, es que el tal muro se vino abajo cuando dejó de importar para el desarrollo del dinero su función principal que no era otra que la de representar la ficción, tan falsa como poderosa, de que había dos regímenes: ya se sabe el "capitalista" y el "comunista", sin perjuicio de lo que, insultantemente, dio en llamarse Tercer Mundo.
    Falso, como digo, porque Régimen no hay más que uno, que es el del dinero, dominante en todas partes, aunque con consecuencias distintas en según qué sitios: así, por aquí, una de las consecuencias más directas es la de la explotación laboral con su concomitante angustia del paro. Y así, en las periferias del desarrollo, las hambrunas y condena a la miseria de la inmensa mayoría de la gente.
    De modo que, concluida la función de sostener que había dos regímenes, dualidad en la que a su vez se sostenía el régimen único del dinero, complementada con la amenaza exterior del otro mundo, el dichoso muro resultaba inútil, amén, a su vez, de un estorbo para el desarrollo del capital.
    Pues bien, no obstante, siendo esto así, o a mí me lo parece, los próceres y próceras de muchos estados, con el vocerío de los medios, se han dedicado a celebrar el evento como "la fiesta de la libertad".

7/11/09

Oremos

Ha aparecido estos días una catarata de opiniones de los especialistas en todo sobre el secuestro de un barco: que si leña al mono que es de goma; que si a pagar y a callar; que si suelten a los dos que la autoridad ha detenido; que si el Es-ta-do-de-De-re-cho bla bla bla... En fin, cada uno con su opinión, como está mandado. Y ya se sabe que la media obtenida de la suma de la verdad de cada cual da... ¡la verdad!
    Pero sin haber atendido lo que se dice muy en serio a tanta cháchara, ayer sin embargo me llamó la atención la opinión de un maestro... de religión. El caso es que el hombre proponía algo que a nadie se le había ocurrido para solucionar el asunto: rezar. Eso sí, lo propone como medida complementaria. Nada más natural, pues si "Dios anda entre pucheros" —la santa de Ávila dixit— ¿no va a andar también entre barcos?
    Y entonces, ¿cómo es que a ningún tertuliano de plantilla o amateur se le ha ocurrido sugerir un arma tan poderosa, como creo que llama el buen hombre a la oración?
    Y para abrir boca y animar en el oremus hay, según nos cuenta el teacher, un tal don Valentín, a quien no tengo el gusto de conocer, el cual, por lo visto, ya se puso ayer a rezar en misa.
    Con el Aliado que invoca el especialista religioso no me extraña que pretenda como "solución menos mala, la que logre sacar con vida a nuestros marineros, preservar nuestro estado de derecho, reforzar la imagen internacional de España, prestigiar a nuestra armada, a nuestros políticos y a nuestro sistema judicial". ¡Virgen santa! ¡Ahí es nada! Pero eso no sería una solución propiamente dicha, sería un milagro en sentido estricto.
    El Invocado, por otra parte, es un experto en la manipulación marina: ya en una ocasión hizo que las aguas del mar Rojo, que había abierto para que pasaran los israelitas, se cerraran sobre sus perseguidores. Me pregunto si no podría volver a hacer alguna maniobra semejante contra los piratas. Oremos.

Breve

[V]

El suplemento literario de un periódico de hoy saca un artículo bajo el título de Libros para entender la crisis. 20 libros nada menos, 6.218 págs. Y luego dicen que se lee poco. Arduo de entender, por otra parte, debe de ser el asunto para necesitar tal volumen de papel y tinta. El título que más me ha llamado la atención es ¿Y después de la crisis, qué...? Pero, coño, ¿es que no se sabe ya lo que vendrá cuando pase la crisis?: pues lo de siempre.

6/11/09

7 preguntas y 2 respuestas sobre la crisis

¿¿...??

1.  ¿Sigue ahí?
2.  ¿Corren aún ríos de tinta?
3. ¿Caen todavía cataratas de opiniones de los opinadores sobre sus causas y remedios?
4. ¿Sigue apareciéndose como una enfermedad del «Sistema» a la que próceres y próceras de la economía y de la política pondrán remedio?
5.  ¿Lo pasa usted bien con las tertulias y sesudas opiniones sobre el asunto?
6.  ¿Tienen algo que ver los medios (prensas, teles, arradios y otras zarandajas) con la crisis?
7. ¿Y los sindicatos?

RR.

8. Los «medios», que para eso están, son los encargados de colaborar con el Conglomerado —del que forman parte como vocero de sus ideas— en difundir la crisis como una recaída —un bache, un fallo, una bajada de tensión— del Sistema, que, una vez superada, ¡ale hop!, a tirar de nuevo, con más bríos y más publicidad si cabe, pero con el mismo chanchullo: producir para consumir, consumir para que la producción siga para que se pueda seguir consumiendo.
9.  Los sindicatos, reclamando medidas para que se anime el consumo (de coches, por ejemplo). O que se construyan más casas (inútiles).

5/11/09

Explicación de una sigla provisional

El conchabamiento, cada vez más claro —u obscuro, según se mire—, la fusión, con-fusión, entre el capital y el poder político, o, si se prefiere, entre el poder económico y el poder estatal, no creo que necesite de muchos ejemplos que lo ilustren.
    Hoy mismo leo un titular que dice que la Banca ganará este año 6.000 millones de euros gracias a las ayudas del estado. Una cifra, por otra parte, absurda por enorme, e inabarcable para las entendederas comunes.
    Otro ejemplo —este en realidad es un clásico—: las ayudas a las fábricas de coches para que la venta no decaiga y se puedan mantener los puestos-de-trabajo y patatín y patatán.
    Y otro: las administraciones en todos sus niveles, desde el Estado al Ayuntamiento del pueblo más pequeño, pasando por los estatículos autonómicos, se meten a constructores de, por regla general, cosas que muevan cuanto más dinero mejor y, ¡¿cómo no?!, creen (¡verbo divino!) puestos-de-trabajo. No se si Dios andará entre pucheros, como decía santa Teresa, pero parece que anda entre obras.
    Hace poco hemos tenido el último ejemplo con motivo de la candidatura de Madrid a la Necedad Olímpica —que, por cierto, mueve mucho dinero—: ¡cómo prohombres del capital y de la política —y de los medios de información y del deporte— se relamían ante la perspectiva.
    En fin, este conglomerado entre lo que clásicamente ha sido capital por un lado y poder político por otro, me pareció que tenía que recibir un nombre, y no se me ocurrió otro —espantoso, lo reconozco, por eso es provisional— que el de CONCAYPO (Conglomerado de capital y poder), que usé en otro apunte. También podría significar Conchabamiento de capital y poder. Ustedes perdonen.

4/11/09

Correos buzonea

"Bien", dirá alguno,"pues vaya cosa: ¿¡qué tendrá eso de especial!? Es como si me dijera usted que los pescadores pescan o la Renfe vende viajes en tren".
       Pero el caso es que al salir esta tarde de casa me he encontrado con el buzón atascado de propaganda —todo publicidad excepto una carta—, publicidad que según he salido a la calle ha ido a parar directamente al contenedor de papel.
        Entre toda la mierda publicitaria había un tocho tal que así de gordo de unos hiperalmacenes que obstruía la boca del buzón, y, lo más curioso, y es a lo que voy, tres o cuatro folletos de Correos (¿iguales?: los deben de echar a puñados para que cunda), ofreciendo no se qué maravillas para invertir el dinero.
        Los buzones de correos, hasta hace años, eran para depositar el correo, pero desde que empezó la peste del buzoneo sirven casi para todo menos para eso. Yo supongo que, precisamente, a quienes más puede molestar —aparte de a los vecinos, al menos a mí me revienta— el que llenen los buzones con papelajos es a un servicio que consiste en depositar las cartas, con lo cual creo que son los más indicados para abstenerse de la práctica del buzoneo.
        ¿Por qué no meterán (Correos incluido, y el Ayuntamiento, que también a veces tiene la mala costumbre) la publicidad donde quepa, que no es precisamente en los buzones?

3/11/09

El público y el empresario

Es un tema que tenía en cartera. No veo el anunciado hasta la náusea programa de la Te uVe en el que el público (pero, "¿Quién es el público y dónde se encuentra?", que decía el otro) pregunta a prohombres, de las finanzas o de la política, que para el caso da igual.
          Pero aunque no lo veo, como el machaqueo tras cada edición es continuo con los resúmenes que la propia cadena, en autobombo, se encarga de hacer, el otro día oí decir a uno de los primeros que los empresarios lo que quieren es crear puestos de trabajo.
          Falso: el fin inmanente y trascendente de los empresarios es el de obtener los máximos beneficios posibles, tanto si para ello tienen que crear —¡oh verbo teologal!— puestos de trabajo como si tienen que destruirlos. Estos, como fin, les importan un bledo. Les importan, claro, como medio —el menor número de trabajadores posibles, según sus sesudos cálculos— para conseguir el susodicho fin.
          Pero lo curioso es que el público, cuando oyó la declaración del prócer, no estalló en los más sonoros de los abucheos y pateos que se hubieran podido oír en un estudio de televisión. No lo comprendo.

2/11/09

Breve

[IV]

A partir de la viñeta de hoy de El Roto: "EL SISTEMA ES INSOSTENIBLE PERO ETERNO" (las mayúsculas son suyas), mis notas:

1. El "Sistema" —o "sistema", no se cómo lo escribiría él—: eufemismo por lo que toda la vida se ha llamado el Estado.

2. El insostenible estado actual de cosas —denominado sumariamente "crisis" por el CONCAYPO: conglomerado de capital y poder— sostiene al Estado de siempre.

3. Cuando la "crisis pase" —expresión muy querida por el Conglomerado— seguiremos en el Sistema.

4. Seguiremos, por ejemplo, sometidos al dinero, ese abstracto cuyo dominio, sin embargo, muchos toman por una sociedad ¡"materialista"!

5. O seguiremos produciendo a toda máquina trastos y cosas sin más utilidad que la del sostenimiento del dinero y de los puestos de trabajo.

1/11/09

Otro poema del día

                  «Y cuando llegue el día del último vïaje,
                  y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
                  me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
                  casi desnudo, como los hijos de la mar.»

                      (Última estrofa de Retrato, de A. Machado)

Melancolía

                                    EL VIAJE DEFINITIVO

              «Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando,
              y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
              y con su pozo blanco.

              Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
              y tocarán, como esta tarde están tocando,
              las campanas del campanario.

              Se morirán aquellos que me amaron;
              y el pueblo se hará nuevo cada año;
              y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
              mi espíritu errará, nostáljico…

              Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
              verde, sin pozo blanco,
              sin cielo azul y plácido…
              Y se quedarán los pájaros cantando.»

              (Juan Ramón Jiménez, El viaje definitivo)

29/10/09

Verdad/falsedad

Parejas famosas (2)

Estos son los antónimos que forman pareja y no, como se deduciría del uso y abuso de 'mentira', tomándolo por sinónimo de 'falsedad', los de verdad/mentira.
      No es lo mismo 'falsedad' que 'mentira'. El concepto de 'mentira' requiere más notas, como creo que se dice en lógica, que el de 'falsedad'. O, como también tengo entendido que se dice en gramática, de la pareja que a su vez constituirían los términos 'falsedad' y 'mentira', este último sería el término "marcado", que significa que reúne todas las notas del primero... y alguna más. Es decir, 'falsedad' es un concepto más extenso que 'mentira'.
      En efecto, para que algo falso se pueda considerar mentira, además de falso tiene que saberse falso por quien lo enuncia y, lo más importante, quien dijera la falsedad tendría que tener la obligación de decir la verdad para que esa falsedad se pudiera considerar una mentira. Así pues, si toda mentira implica falsedad, no toda falsedad implica mentira.
      Y es que ya estoy hasta donde está feo señalar de oír o leer a cada rato espetar a alguien que ha "mentido" cuando, en realidad, lo que puede haber hecho sería faltar a la verdad, que no es necesariamente lo mismo.

                  
Otras Parejas famosas
(1-1), (1-2), (1-3), (3), (4), (5)

26/10/09

Sobre la ELA

Ayer domingo por la noche di por casualidad con un programa en la televisión (TVE2), de esas veces que se queda uno mirando sin percatarse muy bien al principio de lo que está viendo, en el que se estaba pasando un reportaje sobre un enfermo de Ela (esclerosis lateral amiotrófica). Del reportaje me di cuenta enseguida que estaba bien hecho y que podía ser interesante. Además se da la triste circunstancia de que hoy, 26 de octubre, se cumplen 15 años de la muerte de un familiar mío muy muy cercano, cercanísimo, a consecuencia de esta enfermedad. Y como recuerdo y homenaje a ese familiar mío escribo este comentario.
      La ELA es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central que causa la parálisis progresiva de los músculos de movimiento voluntario: brazos, piernas, lengua... De hecho, los primeros síntomas que se manifestaron en mi familiar fue la dificultad para hablar, que empezó con una mala pronunciación de algunas palabras y terminó con, prácticamente, ser ininteligible cualquier cosa que dijera.
      Los enfermos de Ela suelen vivir, según me contó la neuróloga, aunque hay casos excepcionales, un máximo de cinco, seis años. Mi familiar vivió, desde que se le manifestaron los primeros síntomas, algo más de dos años.
     Es una enfermedad hoy por hoy incurable, aunque, al parecer, hay alguna esperanza basada en la investigación con células troncales. Cuando a mi familiar se le declaró la enfermedad no había apenas ayudas ni personales ni económicas como parece ser que está empezando a haber ahora: era una enfermedad casi completamente desconocida. Yo, de hecho, lo único que encontré en aquella época fue una asociación, Adela —Asociación de Esclorisis Lateral Amiotrófica—, de la que me hice socio y a la que sigo perteneciendo aunque sólo sea para pagar la cuota anual y con esa pequeña aportación contribuir a la asistencia de los enfermos.
      Al tiempo que animo en la lucha a los posibles enfermos y sus familiares que puedan estar leyendo esto, quede aquí este comentario para, aunque en una mínima parte, difundir el conocimiento de la enfermedad, que hará que a su vez la investigación se centre más en ella y, como consecuencia, en un futuro, esperemos que no muy lejano, traiga la curación.

      P. D. El enfermo sobre el que trataba el reportaje (Raúl, quien, por cierto, creo que vive en Alcorcón) tiene un blog.

Más sobre el aborto o el Seprona se cubre de... gloria

Revista de prensa

Artículo de José Yoldi, hoy en el El País, con el título de Una crisis de sinceridad, que transcribo íntegro. Sin comentarios.

«Desde hace un par de años no existe otra palabra mejor para explicar cualquier situación. Sí, lo ha adivinado: Crisis. Crisis económica, crisis de identidad, crisis institucional, crisis para todos los gustos.
      Por eso no se entiende bien que el juez Ramiro García de Dios, titular del Juzgado de Instrucción 6 de Madrid, haya archivado el caso contra los médicos de la clínica Isadora, sobre los que ha dicho que no había el más mínimo indicio de que hubieran cometido delito alguno, y no haya aludido a la mencionada palabreja.
      Decía Nelson Mandela: "Hay pocas desgracias en este mundo que no puedas convertir en un triunfo personal si tienes la voluntad de hierro y la habilidad necesaria". Y ésa parece ser la inspiración que siguieron el sargento con tarjeta de identificación número I-25445-A, del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil; el capitán jefe de esa unidad, cuyo número de carné es N-57683-G, y el alférez del mismo servicio con tarjeta A-04134-P, que realizaron, según el magistrado, una "rechazable actuación prospectiva" (para ver si se encontraba algún delito de aborto fuera de los casos permitidos por la ley) "de estructura inquisitorial". Una conducta que se sustentó sobre meras sospechas subjetivas, carentes de todo fundamento.
      A la vista de lo ocurrido, parece evidente que los agentes del Seprona no tuvieron en cuenta esa variante de la Ley de Murphy que dice que "la probabilidad de que se produzca un hecho determinado es inversamente proporcional al deseo de que se produzca" y apostaron por aquel axioma humorístico que señala que "en tareas de investigación, si los hechos contradicen la teoría, los hechos deben ser descartados de inmediato".
      Así, el juez García de Dios destaca que la actuación de los agentes de la Guardia Civil "revela una técnica en la que el fin se pretende alcanzar por cualquier medio y las sospechas infundadas se pretenden arropar como convicciones productoras de evidencias". El magistrado añade que de las actuaciones se desprende que se instrumentó una "causa general" contra la clínica y sus médicos y que ya desde el oficio de 16 de febrero de 2007, firmado por el sargento I-25445-A, se articuló una investigación sin fundamento, "mediante insinuaciones sesgadas y manipulación de la realidad, de modo cuando menos oblicuo o torticero, utilizando un lenguaje y terminología tendentes a dar apariencia delictiva a una actuación prospectiva e indeterminada sobre la Clínica Isadora".
      En el auto de archivo se recuerda cómo, con absoluto desprecio por la legalidad, los guardias civiles no acataron la resolución del juez en la que rechazaba proseguir la investigación por no existir delito alguno y buscaron otro magistrado que apoyase sus pretensiones.
      Por si no fuera poco, el juez indica que la arbitrariedad de los agentes se fue intensificando a medida que avanzaban las pesquisas, de forma que arrasaron o devastaron el derecho a la intimidad de un buen número de mujeres que habían abortado y que tuvieron que declarar como testigos en un proceso que nunca debió haberse iniciado.
      Montesquieu sostenía que "no hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia". Porque, por si no lo saben, les diré que el Seprona es un servicio de protección de la naturaleza y el medio ambiente en cuyo escudo figuran un río y un arbolito; una unidad cuyos objetivos parecen absolutamente ajenos a cualquier investigación de delitos de aborto.
     Lo cierto es que el juez García de Dios ha sido tan contundente en sus expresiones que no ha apreciado que lo que han tenido los guardias civiles del Seprona sólo ha sido una crisis. Una crisis de sinceridad, una crisis de buena fe y una crisis de profesionalidad que ha arrastrado por el fango a la institución a la que representan.
      Por eso, no estaría de más que ahora, tras quedar al descubierto su actuación, el ministro del Interior tuviera una crisis de confianza en ellos y los expulsara de la Guardia Civil para que nadie tenga que volver a sufrir las consecuencias de las crisis que padecen. La actriz estadounidense Lily Tomlin solía decir: "Por mucho que ganes la carrera de ratas, sigues siendo una rata". Éstos, ni siquiera han ganado.»

24/10/09

El discurso de Asturias

En un titular de portada se dice "El desempleo hiere la dignidad del hombre", y en otro del interior, "El paro hiere nuestra dignidad de seres humanos". Los dos atribuidos al Príncipe en el mismo discurso. Las comillas son del periódico, que no entiendo cómo entrecomilla ambos porque uno de las dos citas al menos no puede ser literal. En el primero, por cierto, creo que habría quedado mejor haber escrito 'Hombre', con mayúscula, en vez de 'hombre', como ha hecho.
      Pero al margen de la mala calidad periodística, lo que me llama la atención es el contenido en sí de lo que el periódico dice que el Príncipe ha declarado. Vamos a ver. Estar parado, sin trabajo, queriendo trabajar y, sobre todo, necesitándolo, podrá suponer muchas cosas graves tales como no poder atender a una familia, o a uno mismo, en las necesidades más elementales como alimentación, vivienda, sanidad, vestido, etc., pero lo que no creo que suponga será ninguna indignidad: ¿estar parado es indigno? ¿por qué? El ser humano nace con la dignidad puesta, como si dijéramos, y no creo ni que la falta de trabajo se la quite ni, por ende, que el trabajo haga digno a nadie. (Trabajo/paro, dicho sea de paso, una tenaza-arma del Capital).
      No se de dónde se saca don Felipe semejante cosa, salvo, claro, del discurso que le dan escrito y de que a él le debe de sonar bien y le debe de parecer que queda muy bien decirlo (¿políticamente correcto?), y no ha tenido ningún reparo en leerlo tal y como se lo han presentado.

23/10/09

«Hombres»

Revista de prensa

Transcribo sin comentarios, el artículo de hoy en El País de Juan José Millás.

«No es raro que desde el PP y desde la derecha del PSOE se ensalcen las virtudes de estadista de Felipe González para subrayar las insuficiencias del presidente Zapatero, como si hubiéramos olvidado que durante los gobiernos de González, y desde las estructuras del Estado, se robó, se secuestró, se torturó, se asesinó y se institucionalizó la corrupción. Ahí están los Vera, los Barrionuevo, los Domínguez, los Roldán, los Corcuera o los Amedo, por no citar la lista extenuante de los responsables de Filesa, Malesa y Time Export, que se lo llevaron tan crudo como Correa y Cía. También entonces se premió con el generalato a Rodríguez Galindo, condenado enseguida a 71 años de prisión por secuestro y asesinato.
      Total, que llega Carlos Solchaga y dice que González (conocido entre los suyos como Dios) era, comparado con ZP, poco presidencialista, según se deduce, añade, del hecho de que se rodeaba de colaboradores más listos que él, como ha quedado probado en el primer párrafo.
      Por si no bastara, fue también el responsable del nombramiento del propio Solchaga, la biografía más astuta del siglo XX. Sorprende que personas en pleno uso de sus facultades mentales utilicen, para denigrar a quienes no roban, ni secuestran, ni torturan, ni asesinan, ni alientan la corrupción, un ejemplo que continúa poniendo los pelos de punta a los historiadores. Como no es posible que el PP ni la derecha del PSOE añoren el robo, el secuestro, la tortura, el crimen y la corrupción, sólo cabe pensar que tienen nostalgia de aquella testosterona rancia. Y es que, en efecto, los de entonces eran fundamentalmente gobiernos-macho, donde las cosas se discutían entre hombres y no se humillaba al jefe de la oposición obligándole a hablar de los presupuestos con una tía. Menos mal que Rajoy, listo y macho como es, ninguneó hábilmente a la ministra.»

22/10/09

Eso, "¿qué haría?"

Revista de prensa

No me dio tiempo ayer a terminar de leer El País (hojear, más bien, que es lo que suelo hacer cuando lo compro), así es que esta mañana he tratado de terminar la tarea, y con esfuerzo lo he conseguido (¡Dios!... ¡qué vieja resulta la prensa aunque sólo sea de un día para otro! ¡Qué viejas ya las noticias y qué efímera la inmensa mayoría de las opiniones, tan pegadas a aquellas!), pero esta vez ha merecido la pena porque me he encontrado en la última página la columna acostumbrada de los miércoles de Elvira Lindo, con tanto sentido común, titulada ¿Qué haría?.
      Quien quiera leerla completa ya sabe donde encontrarla. No obstante, me he permitido seleccionar algunos párrafos, que entrecomillo en párrafo sangrado.

«muchos achacan a este Gobierno la inoportunidad de haber encarado ahora la ampliación del aborto».
¿Los mismos que no querían que se encarara ni ahora ni nunca?.

«¿El argumento [de la inoportunidad] es tramposo porque los acosos a las clínicas y a algunas mujeres [...] aceleraron la necesidad de crear una ley que se ajustara a la realidad. Dicen, y no puedo estar más de acuerdo, que fue una frivolidad dejar asunto tan sensible en manos de una ministra sin experiencia política [...] Una mujer cargada de razones políticas y de vida a sus espaldas no hubiera comparado el aborto con ponerse tetas ni hubiera entrado a discernir lo que es un ser humano, cuestión a la que se enfrentan científicos y filósofos sin haber dado con la respuesta única».
Graves errores y torpezas sin duda de la juvenil ministra que han servido a una caterva de babosos para convertirla en muñeco de pim pam pum, pero que en sí mismos, esos errores, no quitan la validez que la reforma pueda tener.

«el Partido Popular debería dar respuesta a un sinfín de incongruencias: ¿por qué un ex presidente sale a la calle en contra de un aborto que asumió mientras gobernaba?»
¿porque quiso manifestarse en contra de la reforma, y en contra del Gobierno por tanto, pero sin que se notara mucho que él está a favor de la ley actual?

«El jefe de la oposición [cursiva mía. Tu quoque Elvira!] ha de explicar qué significa que algunos de sus dirigentes encabecen una manifestación en la que se clama por la abolición del aborto».
El "jefe de la oposición" ya lo explicó, signifique lo que signifique "la abolición del aborto": ¿no recuerdan la milonga de que lo hacían a título personal?; vamos, que se quitaban los trajes de secretario o de lo que sean del partido y allí estaban, como un "antiabortista" —como ineptamente se dice— más.

«Como de costumbre, Rajoy calla y permite estas excursiones de sus políticos con el fanatismo religioso. Pero habría que preguntarle, sin permitirle las célebres evasivas: si ganara las próximas elecciones, ¿volvería a la ley anterior [...] u optaría por enviar a las españolas que abortaran a la cárcel? Ni cuestiones morales ni religiosas, esa es la pregunta».
Sí, que le pregunten por los griegos, verán cómo contesta con los romanos.

21/10/09

Alertas de colores

"La comunidad tal o la costa cual están en alerta naranja y probablemente mañana se declare la alerta roja". Frases semejantes se pueden oír últimamente a cualquier hora, repetidas por el locutor o el hombre del tiempo —que ahora son legión: es curioso el choto que han cogido los medios con la información meteorológica— de la cadena de noticias de turno.
(Meteorológica, que no "metereológica", como en un error muy común dicen incluso meteorólogos, lo cual es el colmo. Pero... ¿cómo es posible que de 'meteoro' deriven 'metereológico', 'metereología', etc.?).
      Pues bien, esto de los colores de las alertas lo repiten dando por supuesto que el público está al cabo de la calle en la interpretación de cada grado de alerta según su color, de la misma manera que se interpretan los colores de un semáforo: rojo, no pasar; verde, paso libre, etc. Dudo mucho que esto sea así: a lo más que se llega, lógicamente, es a interpretar que una alerta roja señala mayor riesgo o peligro que una naranja, pero sin por eso saber en qué consisten esos riesgos o peligros en ninguno de los casos ni, por tanto, qué precauciones habría que tomar.
      Lo llamativo de esto, que es, o a mí me lo parece, tan de perogrullo, es que ningún medio, a la hora de dar el tipo de comunicado, de noticia, al que me refiero, se le ocurra acompañar una explicación —aparte de decirnos el colorín de la alarma— de en qué consiste la alerta en cuestión.
      Y es que, como tantas veces ocurre y en otras cuestiones además de esta de las alertas, nuestros queridos Medios se limitan a recibir noticias, bien de agencias, bien de gabinetes de prensa de tal o cual (esto se nota mucho cuando largan noticias procedentes de la policía), y a lanzarlas en los primeros titulares de los telediarios o de los periódicos.
      Porque vamos a ver: ¿a mí qué puñetas más me dará que una alerta sea roja, verde o de los colores del arco iris si no sé lo que hay detrás de cada color?

Mi método

Afirmaba yo ayer en un comentario a un post propio en la comunidad de blogs del Qué! que el número de asistentes a la famosa demonstration "por la Vida", que le dicen, del pasado sábado, habría sido de 65.000.
      ¿Que cómo he llegado a esa conclusión? Bien..., vale..., revelaré mi secreto; aunque cuando termine de escribir esto correré a patentar el método antes de que nadie me lo copie.
      Debido a la gran confianza que me merece la Comunidad de Madrid, he partido de la cifra que ésta daba (1.200.000). Pero como tampoco es una confianza ciega ni fanática ni eclesiástica ni nada por el estilo, esa cifra la he retocado: la he dividido por 20 (¿que por qué por 20?: ¡ajá!, pero usted quiere saber mucho), le he sumado 5.000 por margen de error y... ¡65.000!
      No, fuera de broma: lo cierto es que el método inventado por cierta empresa parece que tiene buena pinta.

20/10/09

Una encuesta del Qué!

Bajo la pregunta "¿Te parece real la cifra de 55.000 personas en la manifestación contra le [sic por el 'le'] Ley del aborto?" hace hoy el Qué! una encuesta ofreciendo las siguientes posibles respuestas:

- Sí, me convenció el nuevo sistema de medición

- No, salta a la vista que había muchas más

- Nunca me creo las cifras que dan

Puede haber otras posibles respuestas, pero seguro que falta una: si se acepta la chapuza de la segunda (No, salta a la vista que había muchas más), que incluye en realidad dos respuestas, habría que considerar otra (también chapucera): No, salta a la vista que había muchas menos.

Breve

[III]

Este hallazgo de 'tregua encubierta', con el que, al parecer, nos ha obsequiado un magistrado, supera con creces en imaginación a aquel otro que en su día nos ofreció el ministro tristón: 'tregua-trampa'.

19/10/09

Escuchar a los manifestantes

Oigo al ínclito "líder de la oposición", como dicen los papanatas, que "exige" (¿?) al Gobierno que, tras la triunfal manifestación de 63.300, escuche a los manifestantes. Veamos:

1. Escuchar, el Gobierno tiene que hacerlo, pero eso no significa que tenga que hacer lo que el manifestante pida.
2. ¿De qué me suena a mí lo de "escuchar a los ciudadanos"?... a ver, a ver... ¡Ah, sí!, de cuando las multitudinarias manifestaciones contra los infames bombardeos e invasión de Irak, en que aquello era lo que se le pedía al Gobierno, presidido, por cierto, por quien llamaba "pancarteros" (¡villano!) a los manifestantes y anteayer se manifestó.
3. ¿Qué o a quien tendría el Gobierno que escuchar? Porque anteayer hubo dos manifestaciones al menos: la de quienes están en contra de la reforma (y a favor de la ley actual, por tanto) y la de quienes, la mayoría de los que allí estaban, se oponen al aborto en todos los casos y lo que querrían sería la derogación de la ley y vuelta a la situación de hace 25 años, que no se lo creen ni ellos en sueños. Por cierto que ¡¿a estos qué coños más les dará que una menor tenga o no el permiso de los padres si están en contra del aborto en cualquier caso?!
4. El colmo del cinismo es cuando el L. de la O. afirma que, además de los asistentes —"muchísimos españoles"— había muchos más que los apoyaban:
    a) ¿Como él, tal vez, que no acudió —en táctica—, pero que no se corta un pelo a la hora de intentar sacar beneficio?
    b) Según esa regla de tres, también podría haber mucha gente que no se manifestó y que está en contra de lo que en la manifestación se reclamaba.

    En fin, aquí tenemos a este caballero "sin complejos", como diría su antecesor.
    P. D. Con este panfletillo, los del sufro, luego tengo razón —opusdeísticos y demás— tienen una espina más que añadir a su corona de gozo. De nada.
    Otra postdata. Por si no lo hubiera dicho ya, me cago en la puta madre de quienes tachan de "asesinas" a las que abortan.

18/10/09

¿Hipocresía?

Quienes (eclesiásticos, sedicentes defensores de la VIDA —¿de qué 'vida'? ¿de la vida de quien o de qué?—, científicos e intelektuales y otros) en vez de la reforma de la ley de aborto pretenden mantener una especie de tolerancia con la actual, algo así como que se pueda hacer lo que la nueva ley propone, pero no como un derecho, sino como un dejar hacer y si se tercia y se pone a pelo en un momento determinado descargar todo el peso de la ley, quienes eso pretenden han sido calificados de "hipócritas", pero no estoy de acuerdo: creo que son algo peor; son cínicos. (Suelen coincidir con los bellacos que preguntan —creyendo que hacen la Gran Pregunta— que cuántas mujeres hay en la cárcel por aborto).
Pero, si hipocresía fuera, habría que tomarlo en el sentido de la frase que creo que se le atribuye a Foucault: "la hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud".
    P. D. Me cago en la puta madre de quienes tachan de "asesinas" a las que abortan.

Llamar de todo

Claro, no podía faltar en el asunto del aborto quien crea tener razón por ir "contracorriente". Es la falaz inversión: se pasa del tengo razón, luego protesto al protesto (insisto, persisto, machaco), luego tengo razón. Es pretender obtener la razón del insulto ajeno. O también, con mentalidad expiatoria (¿opusdeística?): sufro (los dardos ajenos), luego tengo razón.

17/10/09

Breve

[II]

¿Que por qué no cambió —o derogó— el otro la ley cuando gobernaba? Pues es muy sencillo: es de suponer que porque estaba (está), junto con su partido, fuenteovejunamente, de acuerdo con ella. Es decir, está de acuerdo con los casos de aborto regulados en dicha ley, lo que ocurre es que no quiere (su partido tampoco) que se note mucho.

14/10/09

Diálogo

[II]

    —¿Qué pasa, Inés, que he visto cómo venías cabizbunda y meditabaja? ¿No sabes que es peligroso andar así por la acera? Te vas a enredar en la correa de algún perro o pisarás sus mierdas o sus meadas, o te dejarás atropellar por una bicicleta, o un cochecito de niño te va a chocar las espinillas, o caerás en alguna de las zanjas municipales que se extienden, para nada, por todo el país.
    —Hola, Paulino. A fe que son innumerables los peligros que acechan a un peatón. Y no es que una prefiera "vivere pericolosamente", al estilo de los antiguos fascistas italianos, sino que al cabo de los años he debido de desarrollar un quinto sentido que me impide caer en las trampas tendidas por el Ayuntamiento, por amantes de los animales o por mamás con carrito como ariete.
    —Y bien, ¿qué te traía tan absorta?
   —Pues no era otra cosa, barbitas, que me he enterado de que providos, eclesiásticos y otros han llamado a una manifestación "contra el aborto", que le dicen, y venía pensando que los susodichos, si se manifiestan contra la reforma de la ley, deberían caer en la cuenta de que por eso mismo aceptan la ley actual.
    —Pero, como de todo hay en la viña del Señor, y nunca mejor dicho, habrá algunos también que lo que querrían, porque se oponen al aborto en cualquier caso, es la derogación de la ley, y vuelta por tanto a la situación anterior...
   —¿"Algunos" dices, Paulino?: probablemente la mayoría, y si no fíjate en los discursos de los muñidores de las convocatorias y en las pancartas y cartelones en defensa de la VIDA; fíjate en los ataques de los bellacos que llaman "asesinas" a las que abortan... ¡asesina lo será su puta madre!
    —Sólo que tienen dos problemas, ¿no?: 1. Reclamar la derogación tras 25 años en vigor de la ley sin que se les vea la patita sectaria. Y 2. Encontrar un partido al que votar que, cuando llegara al Gobierno, estuviera dispuesto a derogarla.
                  
Otros diálogos
(I), (III), (IV), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

10/10/09

Aviso

Si en Google se busca Blog de Alcorcón aparecen 403.000 resul-tados, el primero de ellos correspondiente a este blog que está usted leyendo ahora.
       Sin embargo, en el texto del primer resultado que dicho buscador ofrece aparece lo siguiente: "Este es un blog mantenido por Afiliados y simpatizantes de UPyD en Alcorcón [...]."
       Me he enterado hace un rato de esto y me he quedado estupefacto, porque es ab-so-lu-ta-men-te fal-so y no comprendo cómo (¿fallo técnico?) mi blog, particular e independiente, aparece vinculado a (y mezclado con) ese partido, con el que no tengo nada que ver.

9/10/09

Diálogo

[I]

   —¿Qué miras tanto para arriba, Epi?
   —¡Ah, hola, Concha!: es que llevo un buen rato observando cómo pasan helicópteros (¡qué exhibición de potencia y eficacia!), del ejército, me parece, y que creo recordar que el viernes pasado ocurrió lo mismo. Sin poderlo evitar, me estaba acordando de aquella película sobre el apocalipsis en que una flota se dedicaba a achicharrar aldeas...
   —¡Qué exagerado eres! ¿Que no sabes que el lunes es Doce de octubre?
   —¡Ah, claro! [Que no se me olvide felicitar a tía Pili y a la parienta]... Pero tú lo que quieres decir es que es el Día de la Raza, ¿no?
   —¡Sí, hombre! ¡Por dónde sales! Pero es que tú no has evolucionado nada, ¿eh? No estás al día: ¿no te has enterado de que ya no se llama así, que desde que pasamos de Dictadura a Democracia es el día de la Fiesta Nacional?
   —Bueno, se llame como se quiera la dichosa fiesta, tú me dirás qué hacen los aviones sobrevolando este pueblo y dando la matraca desde hace varias horas.
   —Pues que, supongo, estos cielos son algo así como una ruta aérea para tales artilugios y que están ensayando para la Gran Parada militar, aquello que el año pasado el prohombre de la oposición se dejó decir que le parecía... [un "coñazo"]
   —Sí, ya me acuerdo. Pues se podían ir a hacer los simulacros de guerritas o del desfile de la Victoria...
   —¡Y dale...!
   —...a otra parte.
                  
Otros diálogos
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3/10/09

Breve

[I]

Quizás nunca como ahora, en ocasión de seleccionar un país para la gran memez olímpica, se haya mostrado tan esplendorosamente el aconchabamiento entre dinero, Estado, deporte y Medios.

2/10/09

Por favor, que salga Madrid

Sí, que de esta ocasión no pase. Me importan un pito saltos, carreras, competiciones, títulos y medallas, pero es que si no sale ahora, dentro de cuatro años vamos a volver a la tabarra que están dando políticos, artistas, intelektuales, televisiones, periódicos y demás, y toda la que llevamos aguantada se perdería, y sería una pena. Así es que, por favor, que salga de una vez. ¡Qué descanso!

23/9/09

La botella y el botellón (y 3)

Parejas famosas (1)

Se da la aparente paradoja de que las zonas del botellón se limpian, y no, en cambio, las de las terrazas de veladores. ¿Por qué ocurre esto? La explicación que me cabe es que siendo ilegal el botellón, y, por tanto, ilegales los perjuicios derivados de su práctica, mal podría establecerse una obligación de los botelloneros de limpiar lo que ensucian sin derecho —salvo por sanción—, siendo el Ayuntamiento el que asume la limpieza.
       En cambio, la limpieza de las terrazas es obligación de los bares —así lo establece la ordenanza municipal— de los bares que originan la suciedad —que es mucha, por cierto— en el ejercicio legal de su negocio en la vía pública. Pero el problema es que, con el consentimiento del Ayuntamiento, los bares no limpian, con lo que la mugre se acumula día a día y temporada tras temporada, como es fácil comprobar para cualquiera que eche un vistazo al entorno de, prácticamente, cualquier bar.
       He aquí otro aspecto de las relaciones de esta pareja.

                  
Otras Parejas famosas
(1-1), (1-2), (2), (3), (4), (5)