20/9/15

El jarrón

Aprovecha Rajoy cualquier ocasión para asegurar que mientras él gobierne no se romperá la unidad de España. Pero, por lo visto, afirmar esto no le impide advertir —a la vez que le ayudan los más variados espontáneos— de las diez plagas que caerían sobre una Catalunya independiente. Afirmaciones contradictorias, que se excluyen la una a la otra: si la unidad no se puede romper porque ahí está él y su gobierno fuerte para impedirlo no puede haber ocasión para las calamidades que anuncia sobre Catalunya.
Pero a él esta contradición no le echa para atrás. A una persona tan falta de escrúpulos y tan fulera —lo ha demostrado desde los tiempos en que fue ministro— no le importa jugar con dos barajas porque lo que de verdad le importa es ganar elecciones. Así, en este caso, por un lado emplea —con la inestimable colaboración de otros mandamases, incluido el rey, intelectuales, banqueros, empresarios, periodistas, novelistas...— la estrategia de intentar meter miedo a los secesionistas. Y, por otro, pretende mantener o aumentar el voto de los unionistas. Esto es lo que de verdad le importa al personaje, aun a riesgo de un reconocimiento implícito de la impotencia del gobierno para hacer frente a una independizada Catalunya, por mucho que presuma de que tiene "mecanismos" para hacerlo. Y es que una cosa es sancionar a quien se salta la raya y otra volver a la situación anterior. Una cosa es —dicho con metáfora algo engañosa— castigar a quien rompe el jarrón y otra recomponer éste o, más difícil, devolverlo a su estado original.

1 comentario:

Dionisio García dijo...

Lo acabo de leer: "El Barça no jugará en la Liga si Cataluña se declara independiente". ¡La undécima plaga!