13/11/13

Impostura

Que un periódico (o séase un negocio de venta de publicidad con el pretexto de las noticias) publique un editorial abogando por el "consumo racional", como hizo El País el pasado domingo, es un sarcasmo, teniendo en cuenta que el consumidor es un producto de la publicidad, que lo que hace ésta es crear necesidades, hacer que el ciudadano necesite lo que no necesita; funciones de la publicidad que no tienen que ver precisamente con el consumo racional sino todo lo contrario.
          Pero el sarcasmo del periódico se ve agravado por el hecho de que el pasado jueves 7 se sacó de la manga un tocho publicitario —ellos lo llaman revista— de casi 200 páginas, que amenazan con regalarlo todos los primeros jueves de mes. El engendro se subtitula —ya no lo tengo: lo tiré al día siguiente al contenedor de papel— algo como Hombres y estilo.
          No pienso contribuir al despilfarro de papel y a la venta de publicidad, por lo que, de los dos días a la semana —lunes y jueves— que compraba el diario, prescindiré también de hacerlo el primer jueves de cada mes... Eso, si no dejo de comprarlo todos los jueves, que es lo más probable. A ver si con un poco de suerte cunde el ejemplo.

¡NO A LA PUBLICIDAD!

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