15/1/12

Desfachatado III

1. En un mitin preelectoral andaluz, para ir abriendo boca, Rajoy menciona el caso de la desventurada Marta, andaluza también.

2. El resultado de la sentencia es harto conocido y publicitado por los medios, en especial por la televisión: de los cinco acusados, incluido un menor, sólo uno de ellos ha sido condenado por asesinato a 20 años, siendo absueltos los demás por falta de pruebas.

3. En este contexto de tirón emocional, el presidente —del gobierno o del partido: ¿usted puede distinguir?— proclama que reformará la ley del menor.

4. A la vista de lo anterior cualquier persona poco avisada o con la guardia baja —¿cualquier telespectador? ¿cualquier consumidor de titulares?— establecerá, de forma más bien inconsciente o inadvertida, la relación que el prócer pretende: el resultado del juicio como consecuencia de la ley del menor; algo como: la sentencia ha sido la que ha sido porque la ley del menor está como está.

5. R., para conseguir votos, se aprovecha —y conste que me jode reconocerlo tan astuto— con semejante truco de un drama, por mucho que haya tenido un recuerdo para la víctima, pero esto es también parte de la puesta en escena. Aplausos al líder de los asistentes al mitin.

6. R. juró por sus muertos que cuando las cosas fueran mal no le iba a echar las culpas a "la herencia recibida", "en política no hay herencias a beneficio de inventario" proclamó. Pues si relacionar unas condenas, o no condenas, con una ley recibida, que además apenas si ha entrado en juego en el caso que comento, no es, de una manera sutil —suave para que entre— echar la culpa al gobierno anterior y, por tanto, a "los socialistas", entonces no sé qué es. Por supuesto no es la primera vez que lo hacen ni será la última: lo harán siempre que les venga bien. Por otra parte, echar la culpa a los socialistas es echársela, obviamente, a los socialistas andaluces que es, cerrando el círculo, a donde en el acto electoral quería R. llegar. Desfachatez se llama esa figura.

P. S. ¿Por qué Desfachatado III? Pueden verse otros casos: la presidente regional, número uno, y el alcalde de Alcorcón, discípulo aventajado de ésta.

1 comentario:

manuhermon dijo...

A golpe de sentimientos se arrancan votos.
Falta de ética que se transmite velozmente, incluso a los jóvenes a quienes pretende condenar les entra la lección, que imparte el presidente, 'Todo vale para conseguir cualquier cosa'.