16/12/11

El semicorralito

Voy esta mañana al banco
(o a la caja: ¿qué más da banco que caja? Salvo por el nombre, ¿usted podría saber el sexo de la cosa? porque yo me declaro incapaz)
a sacar dinero con una libreta a la ventanilla. Entre el empleado y yo se entabla el siguiente diálogo:

   —Quiero sacar 600 euros.
   —Hasta 600 los tiene que sacar en el cajero: si no dispone del pin, yo se lo facilito.
   —Bien, entonces deme 605.
   —No... si el problema es que la mayor parte del dinero la tengo en el cajero, por lo que le agradecería...

Fíjense nomás: al principio se quiere hacer valer la norma (arbitrariamente impuesta por el banco, por otra parte), de que hasta 600 euros, por el cajero. Después se apela al favor del cliente para que, poco menos, no deje la caja vacía.

   —Ya, pero es que entonces el problema sería para mí porque el cajero me va a soltar billetes de 50 y no me gustan.
   —No se preocupe que yo se los cambio.

Saco el dinero del cajero, después de esperar turno de otras dos personas. En efecto: 12 billetes de 50. Vuelvo a la ventanilla a que me cambien. (Tuve suerte —¿?— porque no había nadie: podría haber ocurrido que tuviera que haber esperado otra cola para cambiar). Se reanuda el diálogo.

   —Me quedo con dos de 50 y me cambia 500 en billetes de 20...
   —Pues no sé si voy a poder... a lo mejor le tengo que dar de 10.
   —Pero usted me ha dicho que me cambiaría. Como, por otra parte, el cajero no da billetes de 10 se suponía que el cambio sería a billetes de 20.
   —Pues vamos a ver lo que puedo hacer...
   —Bueno, pues nada, deme todo lo que pueda en billetes de 20 y el resto en 10.

No recuerdo cuántos me ha dado de cada clase finalmente: me parece que la mayor parte en billetes de 10. Lo que sí parece claro es que todo el afán del banco está dirigido a que utilicemos los cajeros. ¿Es o no esto parecido a un corralito? ¿Que de qué banco se trata? Pero es que eso da lo mismo porque todos los bancos se parecen y sin embargo son el mismo: así es que llamémosle X o, con toque de humor del Forges, banco Molocos.

2 comentarios:

duendeverde dijo...

¿y no le has dado luego las gracias al cajero?

....esto que dices es ya lo habitual, lo normal, lo....que quieren

Al final terminamos todos usando el dinero de plastico y yo que para esto soy un tradicional

En fin amigo, que habria que haber invitado a un cafe al cajero, pero ahora que lo digo ¿a que cajero invitar? ¿a la maquina o al de hueso?

Dionisio García dijo...

Creo que no le dí las gracias a quien, al fin y al cabo, puede terminar siendo víctima —o sus hijos— de un proceso que, en el ideal, en el límite, pretende substituir toda mano de obra por tecnología.