8/1/14

Explotación infantil

Mencionaba de pasada en mi comentario del 11/12/13 cómo los niños son objeto de la publicidad —"carne de publicidad"—. Lo decía en el sentido de que son ellos —por persona interpuesta, los padres paganos— los consumidores de los productos anun-ciados. Quizás haya sido la balumba de anuncios de estas fechas la que me ha llevado a ver otro aspecto de la cuestión. En cierto modo el inverso o complementario: el modo en el que los niños son instrumento de la publicidad, herramienta para hacerla, "protagonistas", en jerga periodística, actores de los anuncios, bien, a su vez, de anuncios de productos, chorradas, inutilidades, para la propia infancia o para los adultos.
          Se establece así una doble explotación infantil: como consumidores y como trabajadores, algo que a su vez no es sino un adelanto, muy probablemente, de su vida adulta. Lo llamativo es que ni el defensor del menor ni partidos ni sindicatos han reclamado nunca, que yo sepa.

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