3/4/13

Cacas y bicis

Como un nubarrón obscuro y siniestro que amenaza con descargar, cada vez más cercano se cierne sobre las cabezas de los peatones el cambio del reglamento de la DEGETÉ que permitirá la circulación de bicicletas por las aceras. Eso sí: a consecuencia de la negociación con lobbys ciclistas será una circulación muy reglada y controlada y, sobre todo, confiada al sentido común de los ciclistas: que si a tal velocidad, que si en aceras de tal anchura. En fin problemas y molestias para el peatón, expulsado poco a poco de su territorio natural que es la acera. Uno de esos problemas será el siguiente:
Si usted, señor peatón, va andando por la acera, mucho cuidado con desviarse de la línea recta sin mirar antes hacia atrás para ver si viene alguna bicicleta. Si, ante la necesidad de desviarse para evitar un charco o una baldosa en mal estado o una cagada de perro, no mira antes, puesto que los peatones no solemos llevar espejos retrovisores ni tenemos ojos en el cogote, le podría atropellar un ciclista. Una concurrencia infame como se ve entre ciclistas de acera y amos de perros guarros. Lo de 'guarros' va por los amos: los perros no tienen obligaciones.
(De hecho, este atentado contra el peatón ya se da porque los ciclistas de acera ahora mismo circulan por ellas cuando les da la gana, con el consentimiento de la enrolladita autoridad, pero en adelante, si se perpetra el disparate con que amenaza la Degeté, lo podrán hacer amparados por la ley).

1 comentario:

Roble dijo...

Sobre escrementos humanos sacados del domicilio, en cubos de plástico, por sus productoras y tirados en los sumideros de las calles del Parque de Ondarreta, el Ayuntamiento, a pesar de las denuncias y el escrito solicitando entrevista no responde ni se le espera.