31/5/12

¿Apuestan Aguirre y David Pérez por las putas?

(5 apuntes)

1. El título me lo ha sugerido el último párrafo del artículo de hoy de Savater Los adversarios de la ciudadanía. Dice: «Es muy significativo que sean las dos Comunidades que abiertamente han solicitado la retirada completa y definitiva de la Educación para la Ciudadanía —Madrid y Cataluña— las que se disputan el privilegio de dar albergue a ese proyecto de "Eurovegas" que alguien ha calificado con poca finura pero indudable precisión como "casa de putas". En efecto, la formación de ciudadanos pareció por un momento una buena idea pero se ha revelado fuente de discordias, de modo que apostemos ahora por las putas. A ver si hay más suerte… [que con la asignatura de ciudadanía]».
       En efecto, la ínclita presidente regional y el no menos ínclito alcalde de Alcorcón —nacionalcatólicos— están perdiendo lo que haga falta perder para colocarnos en Alcorcón el centro del Eurojuego y así crearpuestosdetrabajo —eso sí, dice Ella, sin cambiar ni un solo principio. Claro que, como diría Groucho, "estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros"—.

2. El mismo diario le dedica dos páginas completas a la presidente madrileña sin que se tengan noticias de que últimamente haya hecho mérito ninguno para ello —quizás quitaríamos lo de "últimamente"—, en las que cuentan lo lista y sagaz que es la presidente. No se entiende a qué viene este regalo del periódico, que para más inri se lo hace en las páginas generales, bajo el epígrafe de vida&artes —lo escriben así—, ni siquiera en el suplemento de Madrid.

3. En la portada —seguimos con El País—, una fotografía del dimitido gobernador del Banco de España —no del Bancospaña, como, sin embargo, le he oído a él decir— tapándose la boca, gesto con el que: no se sabe si se está tapando un bostezo, está pensando cuéntalo tú que a mí me da la risa, significa que "acata [¿por qué?] el silencio impuesto por el gobierno". La cursiva es mía: pero el gobierno no puede imponer silencio al gobernador por la sencilla razón de que el Banco de España no es órgano gubernamental, es independiente. Otra cosa es que aquél decida no hablar, aunque no se entiende por qué, sobre todo cuando él mismo avisa de una campaña contra la institución: ha perdido una gran ocasión para defenderla. También el gobernador ha soltado la tontería de que hay que apoyar al gobierno "aunque no se esté de acuerdo con él". Hombre, si no se está de acuerdo con él no veo por qué hay que apoyarlo: otra cosa es que no guste lo que esté haciendo. Podría haberlo dicho así, pero parece que dan igual unas palabras que otras.

4. La bajada de los sueldos de los funcionarios que llevó a cabo el gobierno de Zapatero le sirvió en su día a la presidente madrileña para utilizarlo como elemento de desgaste en contra de aquél. Pues bien, ahora, preparando ella una bajada, ha recordado que Zapatero lo hizo. Es decir, que lo que entonces era un argumento en contra del gobierno, ahora pretende convertirlo en un argumento a favor de una medida similar que ella piensa tomar. Este tipo de gestos de la presidente es lo que la han ido haciendo adquirir fama de astuta y lista entre los papanatas, entre otros los propios periodistas. Yo lo llamaría la desfachatez de Aguirre. Que no tiene complejos, la señora, vaya.

5. Nada que ver con el periódico. Lo he visto esta tarde sobre las 15,15 horas. Llega el camión de la Esmasa, o séase del Ayuntamiento, a recoger los contenedores de basura "orgánica", que le llaman, que hay enfrente de casa. Hay dos, y uno de los operarios mete la cabeza por la portezuela de ambos y, al parecer por lo que ve dentro, decide que solo se recoge uno de ellos. Pero me quedo observando y veo que frente al portal siguiente hace lo mismo, por lo que deduzco que es lo que acostumbran. Por si éramos pocos... Al retraso en cuanto al horario de recogida —antes lo hacían al principio de la mañana— se añade ahora, según casca el calor, el dejar contenedores sin recoger, porque a juicio del operario no debe de merecer la pena, con lo cual el mal olor hedor puede ser ya insoportable. O sea, que vamos a peor.

Declaración de amores


Foto tomada del blog Alcorcón. Ciudad Transversal
La cruz, la familia y la patria. Lean, si se atreven, el post en cuestión: verán qué claridad en la exposición. "Claridad" en la redacción que no puede por menos que revelar la claridad (¿?) del pensamiento de los transversales, que son, al parecer, en grupo, los firmantes del blog, aunque ponen la foto, no se sabe a cuento de qué, como no sea para adorno de tan ilustre comentario y porque la ponen a cascaporro, venga o no al caso, así como la de su lideresa —¿culto a la personalidad?—, del concejal aplicao. —¡Ay, no es mi hombre!—. "Por aclarar para [sic] los desinformados".

30/5/12

Miscelánea (8)

Si hay un aparato doméstico al que se pueda calificar como insolente es, sin duda alguna, el teléfono: te reclama con las llamadas sin que puedas hacer otra cosa que contestar.

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"Haré recortes cada viernes a mis súbditos conciudadanos. Aunque yo no sepa por qué, ellos sí". Variante de famoso dicho. Fdo.: M. Rajoy.

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Variante del anterior: "Pita cada día a la presidente madrileña. Aunque tú no lo sepas, ella sabrá por qué". ¡Ah! ¡Y al alcalde de Alcorcón, que también lo sabrá!

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En un chapucero y ridículo comentario de su blog, el alcalde de Alcorcón pide perdón en nombre del ayuntamiento a los acreedores y suelta esta perla: "Yo soy el alcalde y ustedes con quien tienen la deuda es con el Ayuntamiento de Alcorcón, no con un partido u otro [...]". Ahora resulta que son los acreedores quienes están en deuda con el ayuntamiento: y yo que creía que era al revés.

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"No hay que mezclar la política con el deporte". Esta tontuna tan frecuente, al último a quien se la he oído ha sido a la vicepresidente, doña Soraya, a propósito del dichoso partido de fútbol en el que algunos grupos se proponían dar la pitada al himno nacional. Tiene razón: no hay que mezclar... porque ya lo está desde tiempos inmemoriales. Así es que el decir que "no hay que mezclar" es negar que ya hay tal mezcla y contribuir a que ésta permanezca, es contribuir a que el instrumento de dominio que es el deporte siga vigente.

                  
Otras misceláneas
(1), (2), (3), (4), (5), (6), (7), (9), (10)

26/5/12

La posición del alcalde de Alcorcón

Don David ha asegurado, según noticias —en relación a las declaraciones de la presidente regional respecto a... respecto al partido del siglo de esta semana que tuvo lugar ayer, y que creo que ganó el que más goles marcó, unas declaraciones que huelen peor que las islas ecológicas de Alcorcón—, que "Es una posición valiente y patriótica".
       El patriotismo se lo dejo todo a ella. Pero, ¿valiente? ¿Por qué? ¿Porque se atreve a decir —¡sin complejos!, como mandaba el ahora presidente de honor de su partido cuando era el presidente de deshonor que contribuyó a la infame invasión y bombardeo de Irak— las sandeces que ha dicho? Y es que este alcalde que padecemos es capaz de cualquier posición ante la presidente con tal de halagarla, hasta la posición genuflexa si necesaria es para lamerle... los calcetines.

25/5/12

El periódico, cartelón publicitario

Supongo que el gesto al comprar el periódico de echar un vistazo rápido a la portada e inmediatamente darle la vuelta para hacer lo mismo con la contraportada es muy común. Así lo hice yo ayer jueves cuando lo compré —uno de los dos días a la semana en que lo hago— y recibí como un puñetazo en plena cara porque la susodicha contraportada estaba enteramente dedicada a la publicidad —¡de un coche, para más inri!—, algo que, aunque no es la primera vez que el diario lo hace —estoy refiriéndome a El País, pero me imagino que los demás harán cosas parecidas—, no es lo habitual y mucho menos lo ha sido a lo largo de los años desde la aparición del periódico. No contentos con esto, al seguir pasando las hojas me encontré la segunda y tercera página, también enteras, ocupadas con un solo anuncio... ¡de otro coche!
       Mal debe de andar el negocio de la prensa —¿y el de los coches, tal vez? ¿nos estaremos cayendo del burro? ¡ay!, ¡se me hace la boca agua al imaginar una ciudad sin autos!— , o séase el negocio de la publicidad con el pretexto de las noticias, para que hasta la joya de la corona de aquella recurra a semejantes puñetazos publicitarios. Creo que, a partir de ahora, si me acuerdo, los días en que compre el periódico miraré antes la contraportada y si está convertida en cartelón publicitario no lo compraré.

24/5/12

David Pérez: ¡¡¡campeón!!!

Desde hace semanas —pero es posible que se pudiera decir desde hace meses, he perdido la cuenta— si entra usted en la página del Ayuntamiento y pincha en la opción Conecta con tu Ayuntamiento —obsérvese de paso la licencia del tuteo que la administración se permite con el administrado, no sé con qué permiso— le aparecerá un aviso: "Página en mantenimiento. Disculpe las molestias." Lo peor de esta desidia —sospecho que, sencillamente, no hay tal "mantenimiento" sino que se han cargado ese canal de comunicación— es que el actual alcalde, cuando era candidato —o séase cuando era candidato de la presidente Aguirre a la alcaldía de Alcorcón—, se presentaba como el campeón de la comunicación, así, sin escrúpulos complejos.

P. S. El pasado 11 de mayo, hace trece días, escribí a la dirección imeil del Ayuntamiento buzonalcaldia@ayto-alcorcon.es para que hicieran el favor de aclararme cuándo terminaba el "mantenimiento" de la página, para poder hacer uso de ella, yo lo he hecho muchas veces a lo largo de los últimos años. ¿Cuál ha sido la respuesta a mi pregunta?: la callada. ¡¡¡Campeooon!!! A lo mejor, si tengo tiempo y ganas —porque con esta gente hay que tener sobre todo ganas— insisto: a ver si contestan los campeones de la participación ciudadana.

23/5/12

Silbidos para David Pérez y Aguirre

En un comentario mío —perdón por citarme— del 29/11/11 titulado 6 = 10 escribía yo en un paréntesis:

«ese impuesto [el IVA] cuya subida tanto ha criticado [David Pérez, émulo que pretende ser, se le nota mucho, de la presidente regional], y de la que ha pretendido hacer causa de rebelión, incluso tiene en la portada del blog un lapidario NO a la subida del IVA —cartel que, por cierto, a lo mejor tiene que ir pensando en arrumbar no vaya a ser que el jefe de su partido también lo suba [...]».

Pues bien ya lo ha arrumbado —lo he visto hoy—. Y es que ante la anunciada subida del impuesto por su partido y aun careciendo como el Alcalde carece del sentido del ridículo no ha tenido más remedio que quitarlo: cantaba mucho. Lo que no ha quitado son los comentarios que hizo en varios posts de su blog sobre el mismo tema, como tampoco puede borrar la infame campaña que llevó su partido con, en Madrid, la presidente regional a la cabeza, dentro de la campaña general de poner palos a las ruedas a cada medida del entonces gobierno de Zapatero. Esa campaña quedará ahí como una muestra, entre otras muchas, de sectarismo y de cómo el Pp lo único que perseguía era conseguir el gobierno.
       Si alguien quiere divertirse con las perlas que este señor escribió en su blog (me refiero al actual alcalde, claro) a propósito del dichoso impuesto, no tiene más que teclear la palabra iva en la ventanita de buscar en este blog, que aparece con el dibujo de una lupa. He aquí una muestra:

«Entérate Zetapé: [sic]

Rebelarse contra la subida del IVA es rebelarse contra el paro.
Rebelarse contra la subida del IVA es apoyar a las familias.
Rebelarse contra la subida del IVA es defender la economía.
Rebelarse contra la subida del IVA es ejercer la libertad.
Rebelarse contra la subida del IVA es actuar con responsabilidad
Rebelarse contra la subida del IVA es rebelarse contra la sinrazón

Entérate Zetapé: [resic] no puedes abusar ilimitadamente de los españoles, no puedes subir ilimitadamente los impuestos. Ya está bien. La paciencia de los españoles tiene un límite».

       En cuanto a los silbidos dedicados a la presidente madrileña, se le podrían dirigir cada día, que, parafraseando el dicho, "ella sabría por qué". Pero hoy hay un motivo bien conocido, que no es otro que el desbarre de sus declaraciones a propósito de suspender cierto partido de fútbol. Esta mujer es un genio.

18/5/12

El semicorralito (2)

Voy ayer a sacar dinero al banco con la libreta y le pido a la cajera que me dé 800 euros. No estoy seguro si le dije: "deme billetes de 20" o "démelo en billetes de 20". En el primer caso, que es muy probablemente lo que dije, habría una ambigüedad en el sentido de que no implicaba que yo quisiera todos los billetes de 20 como sí ocurriría en el segundo, que lo que le habría pedido sería todo en 20. Sea lo que sea de esto —si es que me expliqué mal o la de la ventanilla me entendió mal— el caso es que cuando tenía ella los billetes en la mano para contarlos ví que manejaba de 50, la mayor parte, tal vez 600 euros, por lo que le pedí que si me podría dar todo en billetes de 20. "¡Ah, lo quiere todo en billetes de 20. Pero es que no puedo: me dejaría usted pelada!" "Bueno, pues de los de 50 deme los que pueda en 10". Lo que hizo.
       Es ridículo, y revela hasta qué punto están los bancos en el filo de la navaja, el que un cliente acuda a la ventanilla a sacar dinero y el que les pidan 800 euros en billetes de 20, o séase 40 billetes, les desequilibre la disposición de efectivo del día. ¡Están en precario: justito con lo puesto! Si esto no es una especie de corralito, que venga algún ministro económico, de los muchos que me ha parecido que hay, y lo vea.

                  
Puede verse también: El 'semicorralito' del 16/12/11

17/5/12

¡Los azulones, madre!

Hoy nos hemos encontrado la ciudad empapelada con un bando municipal, sobre impuestos locales, creo. Si no estoy equivocado el Ayuntamiento tiene derecho a difundir sus bandos mediante el procedimiento utilizado hoy, es decir pegando los anuncios en muros y accesos a edificios o en sitios semejantes.
(De todas formas, "en pleno siglo XXI", como diría un periodista, ¿no hay otros procedimientos mejores para difundir un bando?... en fin, no sé).
A lo que no creo que tenga derecho es a hacerlo en columnas de publicidad pagada, encima de ésta, solapada —¡¿qué dirá el anunciante, si lo ve, ante tal falta de respeto?!—, como he visto en algunas calles, ni, sobre todo, en el mismísimo cristal de la puerta de acceso a los portales, como he visto en el nuestro, en el que se da uno de narices con el dichoso bando, y no será porque en la pared de la entrada no hay espacio: por ejemplo, al lado o debajo o por encima de la botonadura de los telefonillos. En lo que no me he fijado es en si han pegado también carteles en las marquesinas de los autobuses. Pero nada me extrañaría. Sí, ya me imagino que no es el Ayuntamiento el que pega directamente los carteles sino que lo hará a través de una especie de empresa subcontratada, pero a mí eso me da igual: la responsabilidad del mal uso en la difusión de los bandos es del Ayuntamiento. Bonito ejemplo para particulares y empresas que empapelan y enguarran la ciudad con publicidad en los sitios menos indicados para ello: farolas, marquesinas, fachadas, etc.

P. S. ¡Chiiisss!... Que no se entere nadie: lo que más me fastidia del empapelado municipal de los bandos es el color azulón, azul inmaculada concepción, podríamos decir, azulón Pp.

16/5/12

Cuando una puerta se cierra...

Abandonada definitivamente la lectura de la novela del nobel estoy leyendo El mundo según Garp, de John Irving. Curiosamente encuentro, una vez más, el mismo error del que daba cuenta en mi comentario del 7 de mayo, 'El Día de...', referente al dogma católico de la inmaculada. En la pág. 33 de mi edición se lee: "Para ella [Jenny] era la situación ideal: una madre sola con un bebé recién nacido [... Sin más intervención por parte del padre que la estrictamente necesaria para engendrar]. Una joven madre con su hijo, con toda una vida por delante para los dos, sólo ellos dos. Un bebé sin ataduras, pensaba Jenny Fields. Casi una concepción inmaculada". Cursiva mía.
       Por otra parte, la novela de Irving, en las algo más de cien páginas que llevo leídas, me parece excelente, como me pareció otra suya leída, Una mujer difícil, con personajes al mismo tiempo que inverosímiles reales y con párrafos tan poderosos como éste (págs. 93-94): "En un corredor que parecía no estar al alcance del campo de fuerzas centrales de las múltiples energías del gimnasio, Jenny se quedó inmóvil y prestó atención. En algún lugar próximo había una sala de levantamiento de pesas; oyó [¡gracias, traductora, por no traducir 'escuchó'!] el vapuleo del hierro y los terribles tirones de hernias progresivas: la perspectiva que tiene una enfermera [Jenny lo es] de semejante esfuerzo. A Jenny le parecía que, en realidad, todo el edificio gemía y empujaba, como si todos y cada uno de los alumnos sufriera de estreñimiento y buscara alivio en el horrendo gimnasio". Que usted la lea bien.

14/5/12

Un juicio y un prejuicio

Cuando compré hace más de un año la novela La casa verde, de Vargas Llosa, me puse a leerla para, a los muy pocos días, abandonar la lectura. No debí de llegar a las 100 pág. Como no sería la primera vez que tras el primer intento de lectura de un libro hiciera el segundo con éxito, y, a veces, en este segundo intento, leído con mucho gusto, hace unos días lo intenté de nuevo desde el principio con la novela de Vargas... pero hasta ayer en que llegué a la página 200 y me dije hasta aquí hemos llegado, ya no sigo y abandoné definitivamente la lectura: así es que el libro ¡en su lugar, descanso!, en la librería.
       La novela es un auténtico ladrillo. Conste que a V. L. le he leído como otras ocho novelas (ningún otro tipo de escritos más como ensayo etc. que, oyéndolo como le he oído a veces o leyendo algún artículo de prensa suyo, no me interesa), todas, que yo recuerde, al menos amenas y divertidas de leer, y, desde luego, lo que nunca me había pasado hasta ahora es que se me atragantara ninguna. Y es que, como he dicho antes, es un ladrillo, un pestiño, un tostón... al menos para mí. Tengo entendido que es una novela experimental (¿?) en su estilo, y no es que a mí me echen para atrás los cambios de espacio o de tiempo a lo largo de una narración, algo que ocurre en este caso hasta el abuso, sino que lo que me aburren son los diálogos: farragosos, solapados (¿?), mezclados, apareciendo muchas veces como uno solo cuando en realidad son varios, con numerosas e irritantes elipsis verbales, un experimento en fin al que, por otra parte, no se le ve la necesidad. Hasta aquí el juicio.
       Y ahora, el prejuicio.

Wert, Aguirre, Botella y Vargas Llosa en la inauguración del Espacio Arte y Cultura

       
Según el pie de foto, y el texto de la noticia, también participa el inefable Sánchez Dragó, aunque no aparece en aquella o yo no lo veo. Tal espacio, según el diario que publica foto y noticia, es un pabellón, o carpa, "montado al lado de la catedral del toreo" por la empresa gestora de la plaza de las Ventas, en defensa de esa carnicería denominada tauromaquia. En el texto de la noticia, las consabidas bobadas sesudointelectuales que pretenden justificar la fiesta.
        Por ambos, juicio y prejuicio, no creo que vuelva a comprarle un libro más a Vargas Llosa. Da igual lo que pueda publicar en adelante.

11/5/12

"Hacer de la excepción la regla"

Es el título del artículo que publicaba el pasado miércoles 9 de mayo Eneko Astigarraga en su blog Bicicletas, ciudades, viajes... Sí, otra vez lo traigo aquí, pero es que muy bueno el blog. En esta ocasión me limito a entresacar algunas de las frases del artículo. Quien quiera leerlo completo no tiene más que pinchar aquí. El tipo en negrita corresponde al autor.

«La idea de presentar lo excepcional como normal responde muchas veces a la intención de querer cambiar las cosas, algo que puede resultar justificable e incluso loable cuando la finalidad de dicha estrategia busca la mejora de una situación o la exhibición de la incongruencia de una realidad con el objetivo de denunciar una discriminación, un agravio o una impunidad flagrante. Ahora bien, cuando lo único que se persigue maximizando una excepcionalidad es tratar de justificar una vejación, aunque trate de argumentarse con una vejación anterior, la práctica se convierte en una perversión vil y deleznable.

Dicho de otra manera, tratar de justificar una denigración con otra anterior no sólo no la exime sino que la agrava doblemente porque, de manera intencionada, da carta de naturaleza a la primera para tratar de dejar impune las sucesivas.

[...]

Es lo que intentan hacer muchos pretendidos defensores de la bicicleta cuando, para justificar la agresión a los peatones, alegan una presunta agresión anterior sufrida a manos de los automovilistas. Argumentar que la gravedad de los hechos provocados por unos no es comparable con la de los otros sólo es una argucia para presentar la realidad distorsionada por un enfoque interesado: demostrar que la carretera es mortal y la acera es el refugio natural e inevitable. [...] Poner ejemplos extremos, con niños y ancianos que quieren andar en bici en la jungla urbana y no se atreven, ignorando simultaneamente los problemas que se les causa a los mismos destinatarios cuando quieren caminar o jugar en zonas peatonales y se ven invadidos por ciclistas, convierte el asunto en un ejercicio de puro cinismo.

[...]

Es por esto por lo que algunos nos ponemos tan pesados cuando denunciamos las prácticas de aquellos que para defender a los ciclistas de las presuntas agresiones de los automovilistas justifican la invasión de aceras y con ella la agresión a los peatones. Es, además, porque nos hemos creído aquello de que la ciudad es para disfrutarla y no para circular [...]. Lo repetiremos las veces que haga falta.
»

Fin de las citas.

Yo también lo repetiré las veces que haga falta:

¡Bicicletas por las aceras, NO!

10/5/12

Ya es primavera en Alcorcón

La estación ha entrado de pleno. Lo sé porque al salir ayer a la calle tras unas tres semanas sin hacerlo me encontré con la señal inequívoca: las islas ecológicas ya cantan. En efecto, desde varios metros antes de llegar a una batería de contenedores se puede percibir el hedor. Y dentro de unas semanas, cuando el calor apriete durante todo el día y se tengan las ventanas abiertas, habrá ratos en que el olor llegue hasta ellas, en un piso más bien alto y con calzada por medio entre fachada y contenedores. De nada sirven las duchas que les dan de vez en cuando con agua a presión y que hacen poco más que quitar el polvo. El problema está en el interior, en donde se van acumulando y descomponiendo, ¿inevitablemente?, restos de basura, imposibles de eliminar.
       Pero, ojo, esto ha sido así siempre, desde que el gobierno anterior las instaló, así es que más vale no equivocarse, quien quiera conformarse, pensando que son cosas de este ayuntamiento que padecemos. De hecho, antes de las últimas elecciones, un tal Pedro Moreno, azote del ayuntamiento socialista y de Cascallana, creo que actualmente devenido Lorena desde que el actual alcalde le nombró Director de Nosequé, se dedicó en su blog a sacar fotografías de las islas, que no reflejaban, naturalmente, el mal olor, pero sí el mal estado de amontonamiento de bolsas etc. Las fotografías, por supuesto, se han terminado.
       El hedor de los contenedores no tendría mayor importancia, que, por supuesto, no es poca, que la del hedor mismo si no fuera porque el actual alcalde se presentaba en la campaña electoral poco menos que como el campeón de la limpieza. Entre otras cosas, aseguró limpiar los grafiti, para lo que lanzó al principio de su mandato una campaña de limpieza integral, o algo así, a bombo y platillo, cuyos magros resultados están a la vista y nunca mejor dicho. Vendedor de humo el alcalde de la Presidente regional.

P. S. Por cierto, también se presentaba como el campeón de la comunicación, y, fíjese nomás: si se entra en la página del Ayuntamiento y se pincha en la pestaña Conecta con tu Ayuntamiento aparece el aviso "Página en mantenimiento. Disculpe las molestias". Y así desde hace varias semanas.

9/5/12

Dos glosas

1. Rajoy, en una entrevista en Radio Cero, que creo que ha debido de ser reproducida en los telediarios y en las tertulias de todas las cadenas, utiliza una poderosa metáfora para justificar sus reformas y recortes, la del que, creyendo al llegar al gobierno que la situación del enfermo era la de un catarro, se encuentra con que era una neumonía —claro, por eso no anunció en campaña la llamada "reforma laboral", porque no sabía que había más de 5.000.000 de parados—, lo que le permitía a su vez presentarse como el cirujano al que no le tiembla el pulso a la hora de coger el bisturí y cortar y sajar donde haga falta. (Sólo que en el caso de Rajoy más que bisturí parece sierra mecánica). Es una de tantas falaces metáforas que el Pp utiliza haciéndose pasar por los campeones del sentido común. Bueno, pues nadie, ningún partido de la oposición, ni el Psoe ni ninguno de los otros —que no sólo el Psoe es oposición por mucho que ineptos periodistas se empeñen en llamar a Rubalcaba "líder de la oposición"—, se ha permitido desmontar semejante falaz retórica.

2. Y hablando de Rubalcaba: anoche le oí unas declaraciones con relación al Bankia en las que aseguraba que no había por qué temer nada, que él, que tenía sus ahorros en ese banco, estaba tranquilo y no iba a tomar ninguna medida. Pero bueno... ¿este señor quien se cree que es para pensar que sus palabras van a tranquilizar a los clientes de la entidad? Porque, que yo sepa, sólo puede hablar en calidad de secretario de su partido, quien como tal no me parece que tenga que tener conocimientos de gran experto en el asunto. ¿Se cree que sus palabras tienen más valor que las de cualquier otro ciudadano, tenga o no ahorros en el Bankia? Así es que no sé a qué viene el meterse en el charco de tranquilizar a los clientes de una entidad financiera que, como es evidente, está en apuros.

8/5/12

Otro más contra la circulación de bicicletas por las aceras

Del excelente blog de Eneko Astigarraga, de Pamplona, Bicicletas, ciudades, viajes... copio el comentario que, con el título de ¿Peatones con ruedas? ¡No, gracias!, se publicó el pasado domingo 6 de mayo. Lo hago con la intención de dar difusión a un post que, entre otras cosas, critica la circulación de bicicletas por las aceras, como, por otra parte, se hace en numerosos comentarios del susodicho blog, una circulación que está suponiendo una desgracia en aumento para los peatones, con el agravante de que ni por parte de la —impotente y tan enrolladita y tan ecológica— autoridad municipal de Alcorcón se ve intención de atajar y con otro agravante también de la aceptación rebañil de la antedicha circulación por parte de la población. Pero en fin, por si sirve de algo, reproduzco literalmente el comentario de E. A. La letra en negrita o en rojo —la tipografía, en general— es suya.

«De un tiempo a esta parte, hay unos cuantos que se están encargando de repetir, confiando en que su pura insistencia sea suficiente para legitimar su discurso, aquello de que las bicicletas no son vehículos en sí mismos por una suerte de comparación interesada según la cual el hecho de carecer de carrocería y de motor, de no necesitar licencia ni seguro, de no desarrollar unas velocidades endiabladas y de no aportar peligrosidad en su entorno las descalifican como tales y las dejan a la altura de los peatones.

No es cuestión de recurrir a la ley para darse cuenta de que esto es poco menos que una aberración que, con la excusa del miedo a discreción, quiere justificar la invasión indiscri-minada y normalizada de las plataformas peatonales como espacios naturales de circulación para las bicicletas y alegar la necesidad de contar con espacios de circulación exclusivos siempre separados del tráfico rodado.

El problema no sería más grave si los peatones fueran también vehículos y de lo que estaríamos hablando de distintas categorías de viales, como ocurre con las autopistas respecto a las carreteras, si no fuera porque esto no es así en absoluto. De hecho, catalogar a los peatones como agentes de tráfico es, más que una equivocación, una temeridad que pone en juego la habitabilidad de las ciudades y, dentro de ellas, de los espacios desregulados de tráfico por excelencia que son las aceras [la cursiva es mía] y demás zonas peatonales.

De la capacidad de reconocer a los peatones como prota-gonistas indiscutibles de la vida urbana y de preservar los espacios destinados a ellos y ampliarlos manteniendo la con-dición de que no se permita en ellos la circulación, ni siquiera a baja velocidad, dependerá el éxito en la construcción de ciu-dades más humanas y más amables.

Tratar de justificar a los ciclistas que aducen miedo al tráfico dándoles amparo en las aceras supone, además de atentar contra la naturaleza propia de estos espacios, eliminar la tranquilidad y el disfrute incondicional y aleatorio de los mismos por parte de las personas que pasean, que caminan o que simplemente están.


No más ciclistas a costa de la tranquilidad de los peatones

Lo que se nos olvida muchas veces cuando nos enfrascamos en las discusiones del miedo de los ciclistas y de la bondad intrínseca de la bicicleta es que la ciudad debería ser para las personas, para su disfrute, mucho más que para su circulación. Y lo que se nos escapa entre las manos es que, sacando a muchos ciclistas de la calzada, estamos pre-servando incondicionado el tráfico y estamos provocando dos efectos simultáneos:

      1. Estamos mejorando el tráfico motorizado en vez de empeorarlo, que debería ser un objetivo para disuadir del uso masivo, indiscriminado y ridículo del coche y las consecuencias que ello conlleva.

      2. Estamos discriminando a los ciclistas que siguen ejerciendo su derecho de circular en el tráfico.

Pero es que, además, cuantas más personas utilicen las bicicletas en la acera, más tarde y más difícilmente se producirá el efecto ralentizador y tranquilizador del tráfico que provoca la masa crítica ciclista. Ejemplos como el de Donostia, el de Sevilla, el de Valencia, el de Zaragoza o el de mi Pamplona natal deberían alertarnos sobre ello.

Los que promulgan la necesidad de circular en bici sólo por las aceras o por viales exclusivos, prometen que, dentro de unos años, cuando la utilización de las bicicletas sea masiva y el malestar peatonal sea insostenible, será el momento de conquistar la calzada demostrando que son acreedores a un viario propio y exclusivo y será el momento de apropiarse de un carril reservado a los coches para dárselo a ellos, los ciclistas buenos, y entonces será el momento de devolver las aceras a los peatones. Mientras tanto la invasión está justificada y los que no comulgan con esta cruzada, aunque también sean utilizadores de la bicicleta, se vuelven enemigos de la verdadera fe ciclista.

Realmente da terror presenciar las incursiones cada vez más frecuentes de un ejército de indolentes bien-aventurados capaces de atacar a los más débiles desposeyéndoles de lo poco que han sido capaces de conquistar, en la misión de conseguir más adeptos a cualquier precio y con el argumento del temor de dios coche todopoderoso, por no atreverse a combatir a los que atentan contra ellos simplemente porque son más y más fuertes. Lo peor es que las huestes "cicleatonas" continúan batallando impunemente y utilizan las peores artes misionales en su ejercicio catecumenal, como son el erigirse víctimas por encima de los demás, el creerse los redentores de esta sociedad y el de utilizar las plegarias para justificar el "a dios rogando y con el mazo dando".

Si no somos capaces de neutralizar pronto este movimiento que ya se está haciendo tendencia y que cree contar con derechos adquiridos [cursiva mía], nos estaremos jugando, mucho más que la seguridad ciclista de nuestras ciudades, la tranquilidad de las personas que quieran caminar, pasear o pasar el rato en sus calles, plazas y parques. Y eso no tiene precio.
»

Fin de la trascripción.

¡Bicicletas por las aceras, NO!

7/5/12

El Día de...

Ayer se celebró el día de la madre. Hace dos semanas el del libro. También hay un día sin coches... en el que quien más quien menos se pasa por el forro la consigna de no usar el trasto, y quien no se la pasa vuelve al día siguiente a utilizarlo hasta para ir a la esquina a comprar el periódico. En cuanto al libro... ¿de verdad piensa alguien que semejante fecha contribuye al aumento del índice de lectura?: quien no tenga por hábito la lectura seguirá sin hacerlo por muchos días del libro que le echen. (Este año no he oído que se haya dado lectura a capítulos dEl Quijote, por turnos, en el Círculo de Bellas Artes, lectura que, en muchos casos, estaba claro que la hacía gente que no había leído, ni iba a leer, al ingenioso hidalgo en su vida).
       Pero en fin, sea lo que sea del asunto de los días de... lo que me ha hecho ponerme al teclado ha sido un episodio de ayer en casa. Surgió la conversación de la dichosa celebración —¡con sorteo extraordinario de lotería estatal incluido!— del día de la madre y yo advertí que hace años se hacía el día 8 de diciembre, para la iglesia fiesta de la inmaculada. Alguien me contestó que así era, pero que la debieron de cambiar porque no parecía fecha muy adecuada. "¿Por qué no era fecha adecuada?", pregunté. "Hombre", se me constestó, "porque inmaculada y maternidad parecía una contradicción". Yo ya me veía venir por donde iban los tiros, por lo que volví a preguntar: "¿Pues qué significa, según tú, el dogma de la inmaculada?". "Que la virgen concibió sin pecado". Acabáramos. Es el error en el que tantos caen, católicos —¿sobre todo ellos?— y no católicos. Pues no: lo que el dogma católico de la inmaculada concepción de la virgen establece es que ella fue concebida y nació sin el pecado original, a diferencia del resto de los mortales que arrastran la mancha desde la concepción, de ahí el bautismo que la lava. Nada que ver por tanto con el que ella concibiera, según otro dogma, sin intervención de varón, que es el dogma de la virginidad. Pero el hecho de que ambos dogmas se confundan lo que revela —¡se les ve la oreja!— es la atribución de algo sucio a la relación carnal entre hombre y mujer, algo sucio de lo que se habría librado María por ser inmaculada concepción. No es la primera vez que me encuentro con el equívoco, y estoy seguro de que si se hiciera una encuesta entre católicos, incluso entre los de misa semanal, sobre qué entienden por el dogma en cuestión de la Inmaculada, la inmensa mayoría revelaría el error.


P. S. Me he acordado de un caso en el que el error resulta clamoroso. Hace unos años leí la excelente novela de Alejo Carpentier El siglo de las luces, y como recordaba haber subrayado el error, lo he buscado y, en efecto, en la página 156 de la edición que manejo, se hace referencia a María como, literal: "La que Sin Pecado Concibiera" —mayúsculas de Carpentier—: ¿Puede quedar más claramente expuesto el equívoco?

Otro P. S. Yo creo que si se cambió la fecha de la celebración (¿?) al primer domingo de mayo desde el día de la inmaculada, 8 de diciembre, fue debido al avatar que sufrió esta festividad católica que dejó de ser festividad con el primer —o uno de los primeros— gobierno socialista, cuando se empezó una tímida separación de la iglesia católica del estado, separación que quedó desde hace muchos años en agua de borrajas y que así sigue, sin que haya gobierno que se atreva a hacerla efectiva, dejó de ser festividad, decía, para al poco tiempo volver a hacer festivo el día. Y hasta hoy. Para más inri, ahora que el gobierno del Pp quiere pasar, o ya lo ha hecho, algunos festivos a lunes para evitar los puentes, que tanto alteran la sacrosanta actividad laboral —¡qué productivos y boches queremos ser!—, en el caso de los festivos seguidos del 6 y 8 de diciembre, el que pasan al lunes es el 6, uno de los pocos festivos civiles, por otra parte, y, según entendí, ¡con el acuerdo de los sindicatos!

5/5/12

Raro

Hace unas semanas apareció en los telediarios la noticia de unos actos que se celebraban con motivo de las enfermedades raras (¿?), se supone que para llamar la atención sobre enfermedades poco conocidas y a las que, por ende, se presta poca atención. Pero parece ser que a los organizadores o promotores les sirve cualquier medio y así se pudo oír a un niño de cuatro años —Lucas, el niño de cristal por la enfermedad que padece— dirigiéndose desde un atril a la princesa Leticia, quien le rió la gracia, decir: "Princesa, tenemos esperanza". Creo que añadió alguna cosa más por el estilo, de las que si no fuera porque estaban evidentemente sopladas por adultos, ¿padres?, se diría que corresponden a un niño repolludo. En cualquier caso, y sin que esto signifique quitarle importancia a la enfermedad del niño en cuestión, pretender que un niño de cuatro años tiene o tenga esperanza —ni deja de tenerla, ni está desesperado— es una instrumentalización: es absurdo, es un sinsentido, que con cuatro años de edad se pueda tener esperanza. Que los responsables de hacer decir eso al niño, con el papanatismo de todos los presentes, incluida la de Asturias, lo hagan con las mejores intenciones —pero el infierno está lleno, etc.—, vale. Pero es una manipulación y una indecencia.

(He recordado el episodio hace unos días cuando han vuelto a pasar las imágenes no recuerdo con qué motivo).

30/4/12

La cháchara

                                      Al olmo viejo, hendido por el rayo
                                                y en su mitad podrido,
                                                con las lluvias de abril y el sol de mayo,
                                                algunas hojas verdes le han salido.
                                                 
[…]
                                       Mi corazón espera
                                                también, hacia la luz y hacia la vida,
                                                otro milagro de la primavera.
.
                                       (Antonio Machado, A un olmo seco)

Por razones de salud —o, más bien, de falta de ella—, que no hacen al caso, estoy obligado desde hace casi dos semanas a permanecer en casa durante prácticamente todo el día.
       No hay bien que por mal no venga, según el dicho, y, debido a esa situación, que, por otra parte, me permite estar liberado de tareas domésticas, dedico mucho tiempo a leer, alternando con ratos del sopor que me debe de producir algún medicamento, y a mirar por la ventana, en esta época de chubascos y ratos de sol y viento. Es un gozo ver los árboles verdecidos y esplendorosos, de hojas brillantes y limpias por la lluvia, agitados por el viento. En uno de esos he recordado que Machado dedicó un poema en su libro Campos de Castilla —de cuya publicación, por cierto, se cumplen este año los 100—, poema que Serrat hace muchos años convirtió en canción, a un humilde olmo abatido por la tormenta, del que he copiado al principio la primera y la última de las estrofas.
       No todo está siendo bueno en estos días de obligado recogimiento, sino que se ha presentado algún que otro contratiempo y motivo de enojo, como el teléfono, ese aparato exigente e impertinente al máximo, que reclama la inaplazable atención cada vez que suena. En efecto, el chisme, debido a su fácil acceso y uso en casi cualquier sitio y situación (no sólo por los móviles sino por avances tecnológicos como el registro de llamadas perdidas que obliga a quien tenga esta prestación —yo no la tengo ni la quiero— en su aparato a llamar a quien previamente haya llamado sin respuesta, así como el abaratamiento de llamadas con las tarifas planas y las innumerables ofertas de las compañías), propicia las llamadas a troche y moche y la invasión de la intimidad sin prácticamente límite ninguno, algo que no depende de uno impedir, que puede proponerse llamar lo menos posible, sino de las llamadas ajenas que recibe. ¡Qué cháchara! ¡Qué agobio tan injusto!

26/4/12

Fruta del tiempo

(A. Machado. En abril, las aguas mil, en Campos de Castilla, CV)

                                      Son de abril las aguas mil.
                                  Sopla el viento achubascado,
                                  y entre nublado y nublado
                                  hay trozos de cielo añil.
                                      Agua y sol. El iris brilla.
                                  En una nube lejana,
                                  zigzaguea
                                  una centella amarilla.
                                      La lluvia da en la ventana
                                  y el cristal repiquetea.
                                      A través de la neblina
                                  que forma la lluvia fina,
                                  se divisa un prado verde,
                                  y un encinar se esfumina,
                                  y una sierra gris se pierde.
                                      Los hilos del aguacero
                                  sesgan las nacientes frondas,
                                  y agitan las turbias ondas
                                  en el remanso del Duero.
                                      Lloviendo está en los habares
                                  y en las pardas sementeras;
                                  hay sol en los encinares,
                                  charcos por las carreteras.
                                      Lluvia y sol. Ya se oscurece
                                  el campo, ya se ilumina;
                                  allí un cerro desaparece,
                                  allá surge una colina.
                                      Ya son claros, ya sombríos
                                  los dispersos caseríos,
                                  los lejanos torreones.
                                      Hacia la sierra plomiza
                                  van rodando en pelotones
                                  nubes de guata y ceniza.

24/4/12

Revista de prensa

Publica hoy Rosa Montero en su columna de El País un artículo titulado Bang, bang, que, en términos generales, suscribo... aunque sólo sea en eso, "en términos generales". Así, por ejemplo, disiento del comienzo, un tanto sumario, mismo del artículo cuando dice: "Vivimos en un país de pistoleros". Tampoco me parece acertada la afirmación de que hay un "fuego graneado entre el PSOE y el PP" porque el fuego es más bien en la dirección Pp sobre un Psoe un tanto acongojado y acojonado desde la apabullante victoria electoral de la derecha, derecha a la que parece que no le basta la victoria sino que quiere el exterminio del adversario —¿del enemigo?—. Pero, desde luego, en lo que estoy en absoluto desacuerdo es en llamar —algo muy caro, al parecer, a los animalistas— "asesinato" a la muerte de animales: por muy infame que ésta pueda ser, y en muchos casos lo es, véase, por ejemplo, el caso de las corridas de toros o el de la cacería de elefantes como de la última de la que hemos tenido noticia, víctima de asesinato sólo puede serlo una persona.
          Sea como sea trascribo el citado artículo que, como digo, en general me parece interesante y, sobre todo, que puede servir de ánimo para firmar la campaña a la que alude y que yo me he permitido firmar.

«Vivimos en un país de pistoleros, pero nunca han resonado tanto los disparos como en esta primavera febril y cazadora. Bang, abatidos esos inmigrantes sin papeles que nos ahorrarán el chocolate del loro en la asistencia médica. Bang, fuego graneado entre el PSOE y el PP. Bang bang, se abre la veda de la monarquía y por fin salen las fotos de una Corinna colagenada a quien no me atrevo ni a imaginar tuneada de safari y enarbolando el rifle. Una visión alarmante, dada la proclividad del grupo a los accidentes.

A raíz del lío de Botsuana me enteré de que El Corte Inglés vende por internet un surtido de safaris. Pinchando en Sudáfrica ves que matar un babuino sólo cuesta 100 euros. ¿Quién en su sano juicio puede querer asesinar a un babuino, un primate, un ser tan próximo a nosotros? Los elefantes se clasifican según sus colmillos; los más grandes (90 libras, unos 40 kilos) cuestan 75.000 euros. Los más pequeños, de menos de 20 libras, 9.000 euros. Estos últimos deben de ser muy jovencitos: y luego dicen que sólo matan ejemplares viejos. Todo esto es legal y hay otras empresas que venden safaris; pero me ha impresionado que lo haga El Corte Inglés porque es una institución nacional, algo muy cercano y familiar. He gastado tanto allí que casi lo siento como mío, y me acongoja saber que, con la misma facilidad con que compras alcachofas en el súper, puedes adquirir toda esa muerte. Ya sé que ECI sólo es un intermediario y que con ello intenta dar, como suele, un buen servicio. Pero sin duda escoge lo que vende: por eso no anuncia tratos sexuales, por ejemplo (podría hacerlo: este periódico lo hace). En http://actuable.es/peticiones/dile-al-corte-ingles-no-organice-viajes-cazar-animales piden educa-damente que lo deje. Esto no acabaría con los safaris, pero si ese gran símbolo social que es El Corte Inglés no los ofertara sería un inmenso alivio
».

Fin de la trascripción.

22/4/12

El impostor (2)

No hace falta ser animalista
(no lo soy, y ni siquiera acierto a comprender algunas actitudes con los animales como la de reclamar derechos para los animales, declarar a éstos sujetos de derechos, cuando el único posible sujeto de derechos es el hombre —bien, vale, y la mujer: no se me encalabrine usted, políticamente correcto—: éste, la persona, es quien tiene derecho a que con los animales se hagan o se dejen de hacer determinadas cosas; o como la de invitar al perro al que se está paseando a volver a casa con frases como: "vamos a casa, cariño, que papá tiene que ir a trabajar".)
para encontrar repugnante hasta la náusea la famosa fotografía del elefante abatido, la cabezota empotrada contra un árbol
(postura un tanto inverosímil, por cierto: si Hemingway-Juan Carlos disparó al animal —me refiero al elefante— entre los ojos, como parece que es lo más eficaz para abatirlo, según hemos visto estos días en otras muchas imágenes, ¿cómo es que acabó con la frente contra el árbol?, ¿tambaleándose, quizás?, ¡humm!)
y delante el rey como ejecutor de la hazaña, en plan valiente cazador blanco, con un compinche, ambos sosteniendo el rifle de la misma manera. Esto es lo obsceno de la partida de caza y no el de la (in)oportunidad del viaje, en momentos de crisis y tal. ¿Qué falta hace el rey ni en momentos de crisis ni en momentos de derroche, ni aquí ni en Botsuana ni en las Chimbambas? ¿No se basta o debe bastarse el gobierno solo? ¿Que puede tomarse como ostentación y mala imagen (¡!)? Pero la ostentación y mala imagen es el presupuesto asignado a la casa real, y esto, que yo sepa, el rey no lo ha sentido ni mucho ni poco. ¿Han sido oportunos todos los otros viajes que ha hecho a lo largo de los años a fin de cepillarse osos y tantos otros animalicos como se habrá cepillado? ¿Serán oportunas las cacerías que lleve a cabo en lo sucesivo... cuando pase la crisis? Por eso, por la caza, es por lo que debió pedir perdón (¿a los españoles o a todos aquellos que se sientan heridos por el hecho de la cacería?), con palabras claras, sin ambigüedades que le han servido para que toda una caterva de aduladores y cortesanos lo pongan por las nubes. También ha debido, si es que era eso, lo de no volver a cazar, lo que "no volverá a ocurrir", entregar las armas, al museo del ejército, por ejemplo. No habría sido suficiente con pedir perdón, algo que nunca ha hecho, digan lo que digan los cortesanos: tendría que haber entregado las armas.

P. S. El Valiente Cazador es presidente de honor de la organización WWF, y los dirigentes de ésta se han puesto ahora a pedir una entrevista con la Zarzuela para tratar el asunto, en vez de destituir y desposeer de su cargo ipso facto al sujeto, sin más averiguaciones. Claro que después de casi 35 años que, por lo visto, llevaba en el cargo, con las fechorías cinegéticas que a lo largo de ellos se le atribuyen, y aun las muchas de las que probablemente no se tengan noticias, por un poco más, ¿verdad usted? Y esto en el caso de que la organización se vaya a atrever al honor de desposeerle del cargo y librarse de él como la deshonra que para aquella representa.

19/4/12

El impostor

                                                             ¿Dijiste media verdad?
                                                                                 Dirán que mientes dos veces
                                                                                si dices la otra mitad
.
                                                            (Antonio Machado)

En este país de cortesanos y papanatas ha habido lanzamiento de cohetes ante la supuesta disculpa del Rey. La cohetería ha venido, principalmente, de dos lados. Por uno, de quienes han considerado el discursito talmente una victoria republicana que habría hecho poco menos que morder el polvo al monarca. Papanatas. De otro, cortesanos propiamente dichos, de quienes —aun sin haber reclamado disculpa ninguna, "para no alimentar la polémica", o incluso justificando la acción real, se refiriera esta a lo que fuera— lo han considerado una prueba de la humildad real y de la proximidad del Rey a su pueblo: más méritos y virtudes que añadir al Rey. La representante por antonomasia de estos últimos —dejando aparte los diarios más babosos— ha sido nuestra presidente regional, quien, preguntada acerca de a dónde se iría con el Rey, ha contestado que a cualquier parte. Pero veamos:

1. La puesta en escena es bien evidente. El Rey hace, en el momento justo, como que sale de la habitación de la clínica, en donde lo está esperando una cámara ad hoc, con alguien fuera de ésta que le pregunta que cómo se encuentra, para dar pie a grabar una frase aconsejada por otros y aprendida de memoria y con las justas palabras, ni una más ni una menos: "Lo siento mucho. Me he equivocao [sic], y no volverá a ocurrir". Probablemente le aconsejaran que pidiera perdón —¿a los españoles?—, pero, si así fue, el caballero debió de negarse en redondo —soberbia obliga— y contestar que o eso —la frase que al final soltó— o nada.

2. La supuesta disculpa ha sido eso: "supuesta", porque ni se ha disculpado ni ha pedido perdón. Decir que lo siente no es lo mismo que pedir perdón. Uno puede sentir haber hecho algo sin que eso implique pedir perdón a las víctimas.

3. Siendo las palabras medidas, son, sin embargo, de una ambigüedad calculada porque ¿qué es lo que siente? ¿en qué se ha equivocado? ¿qué es lo que "no volverá a ocurrir"? ¿que no volverá a cazar nunca? ¿que no lo hará en esas condiciones? Pero ¿qué condiciones son esas? ¿Cómo sabremos, ante esa ambigüedad, que si vuelve a ocurrir no ha vuelto a ocurrir?

4. De todas formas, de haber pedido perdón debería haberlo hecho a las víctimas del gatillo al que tan aficionado es —también es aficionado, ¡Gensanta!, a los toros y a las carreras de coches y motos: como para fiarse—, es decir a los animales a los que se ha cepillado a lo largo de su carrera, incluido aquel pobre oso cuya valiente caza nos enteramos hace unos años que había llevado a cabo. ¡Y cuántas habrá hecho!

14/4/12

La fe común a...

capital, gobiernos (de cualquier color) y sindicatos (¡los pobres!)

13/4/12

Ejemplo de lo que queremos

A la entrada del bar hay una pila de ejemplares de un periódico local (¿instrumento —otro más— de propaganda del Pp?: muy probablemente) cuyo titular, que leo al pasar, reza —comillas del periódico—: "Acogeremos a todo el que genere empleo, sea Eurovegas o no".
          No me entretengo en averiguar quien es el autor de la frase —aunque seguro que será algún prócer alcorconero de la política o del dinero: ¿usted distingue?—, pero el titular de marras es un ejemplo de la degradación moral que nos ha llevado a aceptar cualquier actividad que genere "pues-tos-de-tra-ba-jo", da igual si lo que se fabrican —para su consumo, claro— son bombas de racimo, autos, chupetes, zapatos, juegos de casino... En eso el empresario no se mete —y el trabajador menos, si cabe, por cierto—, que él lo que quiere es —¿contendréis la risa?— "crear-pues-tos-de-tra-ba-jo".

11/4/12

Miscelánea (7)

Propuesta de reflexión para empresarios —emprendedores—, políticos y sindicalistas. En definitiva, para funcionarios del dinero. ¿Qué nos ha pasado para haber progresado del concepto del trabajo como maldición divina al del mismo como orgullo, orgullo sostenido, además, por la amenaza del paro?

***

Mobbing o la reforma laboral o violencia estructural... de clase.

***

Referencia en el periódico en la programación de tv sobre la película Sin perdón: "Dos vaqueros llegan a un burdel y uno de ellos asesta varias cuchilladas en el rostro de una de las chicas". ¡Qué monstruo el redactor de la reseña!

***

Dos tipos que no soporto —¿o son uno solo?—: quienes pulsan el botón del semáforo para que abra paso al peatón y cruzan antes de que se ponga en verde, y quienes, estando ya pulsado —con el cartelito encendido de "Espere peatón"—, lo pulsan de nuevo.

                  
Otras misceláneas
(1), (2), (3), (4), (5), (6), (8), (9), (10)

9/4/12

¡Ya están aquí!

Tras el puente feliz para quienes nos hemos quedado en la ciudad sin coches, ya han vuelto. Uno, en semejantes ocasiones, se hace a la idea de que no van a volver, pero siempre lo hacen. ¿Por qué no se quedarán "en la playita" o seguirán viendo vírgenes y crucificados u oyendo el aporreo de tambores —"la España de charanga y pandereta", la España profunda que nunca muere a pesar de la predicción del poeta: "ha de tener su mármol y su día, / su infalible mañana y su poeta". ¡Pero no! ¡Ya han vuelto, con su ruido y su pestilencia! ¡Brrrmmm, brrrmmm!

27/3/12

Los mejores momentos del día, estropeados

Subimos del bar de tomar el café de después de comer y, como de costumbre, con un libro en la mano me siento en el sillón. Tras pocos minutos de lectura o de pensar en las musarañas o en tonterías como esta que estoy escribiendo, me empieza a entrar el sopor hasta que me quedo traspuesto. El dulce estado no suele durar más allá de los 15 minutos, 20 como máximo, pero me viene de perlas.
          Esto contando con que el teléfono no ponga fin antes de tiempo a la trasposición, como ha ocurrido hoy: no debía de llevar ni cinco minutos cuando ha sonado el chisme. Después, en pocos minutos ha vuelto a sonar otras dos veces. En las tres ocasiones las llamadas eran perfectamente prescindibles, en especial la última en la que una voz entrenada para la ocasión me avisa de que quiere informarme del 15% de descuento en mis facturas —del gas o de la luz o yo no sé de qué— que la compañía llamante me ha "otorgado"... por mi cara bonita, supongo. Cuelgo en el acto como hago siempre en este tipo de llamadas, sin comentarios, pero la molestia, con cierto punto de irritación, ya me la han causado sin remedio.
          Y es que, de todos los electrodomésticos, el teléfono es el aparato más exigente: suena, cualquiera que sea la hora, y lo tienes que atender, estés haciendo lo que sea. Reconozco que hoy sería imposible pasarse sin él, como lo sería pasarse, por ejemplo, sin otros chismes de la casa, el frigorífico o la lavadora, no así la televisión sin la que se puede pasar perfectamente (hombre, en algunos casos habría personas abocadas al suicidio si se la quitaran).
          Es un aparato tan necesario como latoso e impertinente. Por esto, por latoso, no tengo móvil, y no por ningún prurito —deseo vehemente, comezón, picazón, sincio*... que de estas y de otras maneras se podría decir— de rebeldía o esnobismo, sino por comodidad. Me acosan parientes y amigos para que me haga con uno ("no te pide pan: sólo lo usarías cuando quisieras": ¡¡¡ja!!!), porque, dicen, sobre todo cuando os váis de vacaciones por temporadas largas —¿?— estáis "aislados" (lo cual es falso de toda falsedad, primero porque tenemos contestador al que llamamos a diario por si hubiera algún mensaje urgente, y segundo porque llamamos a las personas con las que más contacto tenemos) y si lo tuviérais estaríais localizables en cualquier momento si surge algo urgente. ¡Ah, el pretexto de lo urgente y lo inmediato! Pero es que no queremos estar siempre localizables, sobre todo porque tampoco nos iban a llamar sólo para recados urgentes. También les replico a los propagandistas del móvil que es una delicia —al parecer desconocida para ellos o ya olvidada, ¡los pobres!—llegar de la playa al apartamento de veraneo y saber que no va a sonar el teléfono... por la sencilla razón de que no hay; también es un placer no tenerte que llevar el chisme a la compra, a la playa o a la caminata. En fin, casi todo ventajas y comodidades... las de NO tener móvil.
          ¿Que a qué viene todo esto? Pues a nada en particular; es sólo una especie de divertimento que se me ha ocurrido tras haber sido despertado hoy de la siestecilla por la primera llamada telefónica: no hay bien que por mal no venga.
             
* Esta voz no la recoge el diccionario, y no sé por qué, como no sea porque la considere un regionalismo, pero a mí me gusta.

26/3/12

Fruta del tiempo (algo pasada)


(Dic.: Antruejo. Carnaval. Carnestolendas)

Villancico de carnaval de Juan del Enzina
Hoy comamos y bebamos



                                 Hoy comamos y bebamos
                           y cantemos y holguemos,
                           que mañana ayunaremos.

                           Por honra de Sant Antruejo,
                           parémonos hoy bien anchos,
                           embutamos estos panchos,
                           recalquemos el pellejo.
                           Que costumbre es de concejo
                           que todos hoy nos hartemos,
                           que mañana ayunaremos.

                           Honremos a tan buen santo
                           porque en hambre nos acorra;
                           comamos a calca porra,
                           que mañana hay gran quebranto.
                           Comamos, bebamos tanto
                           hasta que nos reventemos,
                           que mañana ayunaremos.

                           Bebe Bras, más tú Beneito.
                           Beba Pedruelo y Lloriente.
                           Bebe tú primeramente;
                           quitarnos has dese preito.
                           En beber bien me deleito:
                           daca, daca beberemos,
                           que mañana ayunaremos.

                           Tomemos hoy gasajado,
                           que mañana vien la muerte;
                           bebamos, comamos huerte,
                           vámonos carra el ganado.
                           No perderemos bocado,
                           que comiendo nos iremos,
                           y mañana ayunaremos.

22/3/12

Boicot al consumo como alternativa a la huelga

Hay mucha gente, entre la que me cuento, a la que no es posible hacer huelga el próximo día 29 por diversos motivos que se pueden resumir en que —ateniéndose a lo que una huelga laboral significa, que no es otra cosa sino la suspensión unilateral y voluntaria por parte del trabajador del contrato que lo une a una empresa—, al no haber relación contractual con empresa ninguna, es imposible suspenderla: el caso más claro, evidentemente, es el del parado. Pero hay otros como el de: jubilado; en baja por enfermedad; nombramiento de —la mayor parte de las veces infames y abusivos— servicios mínimos; cierre empresarial —"para evitar problemas", suele decir en la ocasión el empresario que practica el lock out—; presiones insoportables del empresario al trabajador para amedrentarlo e impedir que haga huelga; y otros casos que probablemente se me escapen.
       Pero ¿qué pueden hacer quienes estén —estemos— en alguno de estos casos para protestar contra la llamada "reforma laboral"? Se me ocurre que una alternativa podría ser el boicot al consumo. Hay que tener en cuenta que actualmente el trabajador —¿ya nos hemos olvidado de la condición del trabajo como maldición divina?— sufre una doble explotación en forma de tenaza: la de trabajador como tal y productor muchas veces de inutilidades y la de consumidor de estas mismas inutilidades que él produce. Nada mejor por tanto para quien no pueda hacer huelga que rebelarse aunque sea por un día, como la huelga, contra el consumo. Si se piensa, hay muchísimas cosas de las que ese día podemos prescindir.
       Se me ocurren, a bote pronto: a) no comprar el periódico b) no bajar al bar ni para desayunar ni tomar café siquiera c) abstenerse, por supuesto, de comprar en ningún gran centro comercial del tipo ¡Qué Corte Tan Inglés!: ni entres siquiera, que la carne es flaca d) no comprar en el súper ni el pan: supongo que nos podremos pasar un día sin comer pan tierno e) no acudir al centro de salud y similares salvo en casos extremos e inevitables: también se puede aplazar la visita f) no jugar a ninguna de las mil loterías y quinielas que la explotación estatal nos ofrece: esta medida muy bien la podrías mantener hasta el día del juicio final por la tarde: ¡que apuesten ellos! g) no usar el coche h) no encender la televisión —si la familia te lo permite—: ¿no podrás pasarte un día sin mirar memeces y sin tragarte publicidad? ¿sin ver el partido del siglo? ¿que ese día no hay partido del siglo? ¿cómo que no, si todos los días hay?
       De momento la imaginación no me da para más, pero seguro que hay muchas más ocasiones de plantarle cara al consumo: yo, desde luego, lo haré en todos los casos citados en los que tenga opción y en los que se me vayan ocurriendo.
       Por supuesto, el boicot no tiene por qué ser sólo una opción de quienes no puedan hacer huelga. Se pueden hacer las dos cosas: huelga y boicot.

P. S. Esta posibilidad de boicotear la pueden usar sus señorías los diputados y senadores ante la duda que parece que les asalta de si ellos pueden o no hacer huelga.

Nota añadida el 27/03/12 tarde.
Acabo de descubrir el siguiente vídeo con el que si no estoy de acuerdo en todos sus términos, empezando por el título —yo prefiero 'boicot' en vez de 'huelga'— y acabando con la idea implícita, que siempre me ha parecido profundamente reaccionaria y de derechas, de que todos-los-políticos-son-iguales, creo que como ilustración a mi comentario sirve.

20/3/12

Falaz conmemoración

Se celebra con gran fanfarria el segundo centenario —¡ah, los números tan redonditos, la fe en ellos!— de la constitución del 1812, y el inefable Rajoy aprovecha para hacer campaña, que para eso está en Andalucía, justificando sus reformas aludiendo al liberalismo de entonces. Este hombre va a terminar superando a Aznar en lo que a falta de escrúpulos complejos se refiere, y mire usted que el otro puso alto el listón. Y es que hace falta desfachatez para sugerir el liberalismo de los sedicentes liberales de ahora con los de aquellos años. Más bien, si hubiera que identificar a la derecha actual con alguien, sería con quienes gritaban aquello de "¡Vivan las caenas!", porque cadenas significa aherrojar a los pies del Capital —¿de los "emprendedores"?— los derechos de los trabajadores con la reforma laboral neoliberal o séase con el abaratamiento y facilitación del despido y el planchado de los derechos laborales.
       Por otra parte, en las celebraciones, cuya mayor parte de los celebrantes, incluido el propio monarca, quien parece que lo único que lee son los discursos que le escriben y no sé si algún prospecto de medicinas, no habrá leído la constitución que tanto alaban, no se le ha ocurrido al Rey, paralelamente a como Rajoy ha hecho, que he mencionado antes, reclamarse heredero del nefasto Fernando VII: alguien le habrá advertido que ni se le ocurriera hacerlo.

P. S. Últimamente, cada vez que se juntan unos cuantos alrededor del Rey le dedican un "aplauso cerrado", no sé en razón de qué, tal vez en desagravio —¿?— por lo del yerno, pero que parece más propio de súbditos —condición que se supone que aquella constitución pretendía abolir— que de ciudadanos.

19/3/12

No hay felicidad completa

Sales esta mañana a andar. Temperatura fresca, ideal para hacerlo a paso vivo, nada de pasear. Te encuentras las calles semivacías. Al parecer todo el mundo se ha pirado a las fallas, a soportar petardazos, a hacer la ofrenda floral a la virgen, a asistir a alguna corrida de toros: "La España de charanga y pandereta, / cerrado y sacristía, / devota de Frascuelo y de María...". Muy bien: que tarden en volver, no tenemos prisa porque lo hagan, no echamos de menos a los autos. Pero en esta caminata con las calles semivacías no podía faltar un incordio: las bicicletas de los domingueros circulando por aceras-bicis y por aceras y por donde les sale, que para eso son ecológicos, ¿verdá usté?

P. S. añadido a las 11:10. Nada más terminar el comentario anterior leo en El País de hoy una carta al director —sección, por cierto, de las mejores del diario— con el título de Una bici atropella a mi hija, firmada por Daniel Bernal Pina, de Zaragoza. La reproduzo íntegra porque me parece interesantísima:

«Se llama Eva, tiene 4 años, e iba conmigo de la mano por la acera. Una bicicleta se le echó encima (en la acera) y la tiró al suelo clavándole el manillar.
          Una herida en la clavícula, un susto, un padre cabreado, y una ciclista que dijo “perdón” y se largó.
          No sé como quedará la normativa en Zaragoza para que las bicicletas circulen por la acera, a pesar de lo que digan tribunales y demás, pero ¿qué tenemos que hacer los peatones? ¿Qué nos queda? Si la bicicleta es un vehículo, a la calzada. Si los peatones no podemos andar por el carril-bici, ni por las aceras invadidas de bicicletas, ni por la calzada llena de coches, ¿la ciudad no es para mí?
          No enérgico a la circulación de bicicletas por las aceras en Zaragoza. Si es que la opinión de los peatones aún cuenta... parece que contra el negocio de la Bici tenemos poco que hacer. ¿Demasiados intereses?
          No puedo permitir que atropellen a mis hijas en la acera.»


Fin de la trascripción.

¡Bicicletas por las aceras, NO!

17/3/12

Prensa y publicidad

Hacía meses que no compraba El País de los sábados. Llevo, por otra parte, años comprándolo sólo dos días a la semana, lunes y jueves, y en agosto ni eso siquiera. Hoy sábado he picado y lo he comprado —al precio de 1,50 euros, aunque esto ya lo sabía— y me he encontrado con dos tochos publicitarios, en papel couché a todo color, de unas 50 ó 60 páginas cada uno, que han ido directamente al primer contenedor de papel que me he encontrado. Que se amortice al menos en algo el despilfarro de papel.
              El pasado lunes 12 el diario avisaba de la subida del precio de lunes a viernes de 1,20 euros a 1,30, justificando la subida por "el contexto adverso de la crisis económica [¡cómo no!] y la consiguiente caída de la publicidad". Cursiva mía. Y aquí, en esa explicación, es donde, quizás sin querer, enseña el periódico la tramoya del negocio de la prensa, que no es otro que el de la publicidad: un negocio de venta de publicidad con el pretexto de las noticias.

13/3/12

Miscelánea (6)

Desde mi ventana. Una mujer se dispone al borde de la acera a cruzar la calzada por un paso de cebra. Pasa un coche y otro y no sé cuántos más sin detenerse. La mujer baja del bordillo y sigue esperando a que alguno tenga la amabilidad. Al fin se decide a tomar la iniciativa y cuando está en mitad del cruce un coche la pasa por delante de sus narices. Detrás de éste no viene ningún otro, a menos a corta distancia. La mujer consigue llegar al otro lado. ¡¡¡Golfos!!!

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Le leí a Savater hace años —no sé cuántos, pero desde luego antes de que terminara en la Upyd— algo como: la tendencia del discurso televisivo es, como la del discurso escolar, a ponerse al nivel del más tonto. (Cita no literal).

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Oigo en un telediario a un locutor de voz nasal: "Sale a la calle el preso común más antiguo de España". Cursiva mía. ¿Preso común? ¿preso común? ¡Ah!, ¿pero es que hay otra clase?

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Por favor, ¿hay entre el público algún psicólogo de masas que me pueda explicar a qué viene —de unos pocos años para acá— la hiperinformación meteorológica? ("metereológica", dirían algunos parlas).

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La antedicha parece querer competir en extensión, prolijidad y aburrimiento con la deportiva, alcance difícil porque si a la primera se le puede unir el prefijo 'hiper', para la segunda, o séase la deportiva, no hay prefijo que valga, como no sea el amonto-namiento de estos, algo como: hiperhiper...hiperinformación.

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De la determinación astral de nuestras vidas a la determinación genética. ¡Qué adelantos!

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No hay bien que por mal no venga. Cada vez que veo imágenes de la duquesa, las relaciono con el palacio de las Dueñas, y éste a su vez con los versos del poeta: «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, / y un huerto claro donde madura el limonero».
(Esta anotación la tenía desde hace meses, sin llegar a publicarla porque me parecía corta para una entrada, cuando la boda de la de Alba. Ahora encuentra acomodo aquí, en esta miscelánea, recurso éste, por cierto, al que últimamente le estoy cogiendo gusto).

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Lo confieso: yo también asistí a la manifestación del pasado domingo 11 contra la reforma laboral. Soy uno de esos que cometieron la "indignidad" —la extrema derecha dixit— de manifestarme el mismísimo 11M contra la indignidad, ahora sí, de una reforma ultraliberal que lamina e intenta reducir a polvo cualquier derecho laboral.

                  
Otras misceláneas
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15/2/12

Teleaguirre, esa basura

Mientras espero anoche el comienzo de otro programa en otra cadena veo Teleaguirre, ese prodigio de objetividad. Se trata de un debate, uno de tantos de los miles actuales sobre la reforma laboral o séase sobre, sumariamente hablando, el abaratamiento del despido.
              Creo que había ocho participantes, alguno de los cuales suelta perlas como comparar el despido con un derecho al igual que el del aborto y el del divorcio. ¿En qué sentido lo compara el parla, que, creo recordar, era catedrático de algo? En el de que así como a nadie se le obliga a abortar ni a divorciarse, así tampoco se obliga a nadie a despedir. No hay protestas ni lanzamiento de objetos a la cabeza por parte de ninguno de los asistentes ante la falacia.
              Sale otro —en representación de los emprendedores— diciendo que los empresarios lo que quieren es contratar. ¡Falso de toda falsedad! Los empresarios lo que quieren es obtener beneficios, ese es su propósito, su razón de ser, su codicia sin límites, y si para conseguirlo tienen que contratar lo harán, y si tienen que despedir también lo harán. Es la única ley, la de la maximización de beneficios, que, como ideal, estarían dispuestos a acatar. Si mañana la legislación laboral se volviera aún más en contra del trabajador y permitiera contratar a éste por un plato de comida, los empresarios lo intentarían. Pero, tampoco en este caso hubo protestas de ningún otro de los asistentes.
              Alguno de ellos había ya soltado que la legislación actual era una herencia franquista, en el sentido de que el dictador sobreprotegía al productor, que se decía en la jerga del régimen. Pues parece ser que en esas estábamos hasta que ha llegado Rajoy y ha decidido librarnos de semejantes ataduras. En lo de la ley franquista también aparece en un momento del programa la ínclita presidente madrileña que abunda en la opinión. Tampoco hubo protestas.
              Las únicas protestas que hubo, al menos mientras estuve viendo la bazofia televisiva, fue cuando Leguina, el ex madrileño, que participaba, creo que en calidad de perejil de todas las salsas, mostró su escándalo por sueldos como el del presidente de la Timofónica, que, aseguró, era de unos ocho millones anuales. Aquí sí que se oyeron las protestas. La encargada de hacerlas fue una periodista, una tal Churri Venezuela, a quien se la oyó: "Es una empresa privada. Es una empresa privada".

P. S. También tuvieron a bien conectar, en directo que le dicen, con el despacho de unos emprendedores —de esos que dice Rajoy— que habían hace poco emprendido y montado una empresa. Mientras uno, en pie, hablaba a la cámara, se veía a cuatro o cinco más atentos a sendas pantallas de ordenador, haciendo como que hacían algo. Y que era un montaje me pareció evidente desde el momento en que la conexión se produjo sobre las 22,30: no hay dios que se crea que a esas horas estuvieran trabajando por muy emprendedores que fueran. Nadie, por cierto, preguntó al emprendedor-portavoz cuántos trabajadores pensaba contratar.