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30/3/15

Imbecilidad

"Están preciosas Las Presillas, a ver si no va ningún militante izquierdista a tirar papeles y hacer fotos para decir q está sucio."

La imbecilidad es de un tuit de cierto personaje local. Y ahora, a la manera del gran Forges, habría que proponer: Averigüe en menos de 5 s. quién ha soltado semejante tontolculez cosita. Y debajo:

¿No es tronchante? El problema del caballero en cuestión, ya lo he escrito más de una vez, es que no tiene sentido del ridículo: le ocurre lo mismo, entre otros muchos de su escuela, que a los ínclitos Aguirre y Aznar. Si tuviera una pizca, un mínimo ('mínimo': lo que no puede ser menos, pero todavía es algo) de sentido del ridículo no diría semejantes... ¡ejem!... cositas.

6/11/11

La fregona del Alcalde

Publicaba Manuhermon en su blog, En mi barrio. Alcorcón, el pasado miércoles 2 de noviembre, un artículo —El Alcalde perderá la oportunidad de serlo de todos— en el que ponía en duda, creo que lo entendí bien, que el Alcalde lo fuera realmente de los alcorconeros en conjunto. Quizás si leyera en el blog de don David su última entrada se le despejaría la duda, en el sentido de que, efectivamente, ni lo es ni lo va a ser
(a mí me quedó claro hace tiempo, desde que leí las primeras cosas que el personaje escribía, cargadas de perezina, que en el caso de ganar las elecciones sería de lo más sectario como alcalde que nos pudiera tocar en desgracia),
porque no otra cosa se puede deducir de quien afirma —¿como desinsectante eslogan de campaña?—, refiriéndose a las próximas elecciones, que "Les barrimos en mayo, les fregaremos en noviembre": en eso consiste el texto del post, y sobra texto, que acompaña a dos ridículas fotografías (lo he dicho ya otras veces: este señor no tiene, entre otras cosas de las que carece, ni pizca del —bendito— sentido del ridículo), que evidencia el concepto que el Alcalde tiene de los adversarios políticos: no gentes a quienes haya que ganar, sino a quienes además hay que tratar como a chinches, a los que hay exterminar. Este señor, con semejante hechura moral, sin grandeza ninguna en la victoria, no puede llegar a ser alcalde de todos los alcorconeros: en todo caso sólo de quienes le votaran, o de sus sectarios, o de los monaguillos que le sigan la corriente.

28/10/11

Los propagandistas, en el poder

Un familiar mío ha recibido una nueva tarjeta sanitaria de la comunidad de Madrid. La envía el consejero de la Sanidad con una carta firmada con estampilla, sin que diga el motivo de la "nueva" tarjeta. Suponemos que es el extravío de la antigua, pero el caso es que no lo dice, lo que da lugar a pensar que más que una carta propiamente dicha es una circular, preparada para cualquier ocasión en que se haga el envío de una tarjeta sea cual sea el motivo. Pero, más aun, no es una circular informando simplemente del envío sino que es una circular o panfleto publicitario en toda regla.
            En efecto, las dos primeras líneas, que son las que dan cuenta del envío, devienen publicidad en las otras 10 ó 12 restantes sin apenas transición, al estilo de esa publicidad televisiva que se está poniendo de moda, consistente en que el presentador de un programa, sin más aviso que un pequeño rótulo en una esquina de la pantalla que reza 'publicidad' —en la carta que comento, obviamente, no aparece— se convierte en anunciante.
            Así es. El consejero nos cuenta que el Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid (todas las mayúsculas son del consejero) tiene no-sé-cuantos-Centros-de-Salud (sic por las mayúsculas, otra vez) "en los que podrá encontrar atención médica y enfermera de máxima calidad", y no-se-cuantos-también-Hospitales-públicos (desisto de seguir poniendo sic por las mayúsculas), y que se gastan una pastizara gansa "para pagar el coste del Sistema Sanitario Público...". Y toda esta información ¿para qué?: para enviar una tarjeta. Además, juega con los conceptos y los números cuando asegura cuántos se han construído en los últimos años. No se sabe muy bien qué "últimos años", y, sobre todo no se sabe qué quiere decir exactamente 'construído': ¿proyectado? ¿acabado? ¿empezado? ¿inaugurado?...
            No tienen remedio: estos políticos propagandistas no saben hacer nada si no es tratando de sacar rendimiento electoral. ¿Por qué me recordará el consejero a nuestro alcalde, quien no conforme con anunciar a bombo y platillo que va a hacer lo que dice que va a hacer, que va limpiar no se qué, por ejemplo, lo sigue pregonando una vez hecho? ¿Será que al ser del mismo partido distribuyen a mansalva la 'aguirreína' y la 'perezina'?

P. S. Puestos a dar cifras sobre la sanidad, aquí van otras. Contudente titular en El País de ayer jueves: «Los hospitales madrileños perdieron 575 camas en 2010». Y destacado en el texto: «Al inaugurar seis hospitales Aguirre afirmó que eran "1.200 plazas más"». En este punto, nuestra inefable y dicharachera Presidente diría aquello de: "¿Pero usted se fía de lo que dice El País?", como ya ha espetado a los periodistas en alguna ocasión asumiendo el papel de interrogadora. ¡Qué des...parpajo el de esta señora!

14/10/11

¿Romeraína?

Según declaraciones de don Óscar Romera, Primer Teniente de Alcalde de Alcorcón, publicadas en La Vanguardia de 13/10/11, "el Ayuntamiento no sólo no sube las tasas sino que las congela y reduce", y, para ejemplo de esto último, pone el de las tasas de terrazas de veladores, que al haber ampliado la temporada, por la que se pagaban 177 euros (35,4 euros por mes: ¡pero por mesa, se le olvida decir!), de cinco meses, mayo a setiembre, a ocho, marzo a octubre, "cada hostelero tendrá que pagar 28 euros al mes" (sigue sin aclarar que por cada mesa autorizada). Es decir 224 por la temporada. "Estos son los datos y no son cuestionables", remacha (¿pontifica?). Las declaraciones de Romera parece que implican otras anteriores de la concejal socialista Marta Bernardo, quien debió de reprochar al gobierno municipal que subiera las tasas de 177 euros por la temporada del año natural a 224 por ocho meses. Don Óscar niega la mayor y dice que es que la tasa de 177 por el año natural "nunca entró en vigor y que ella [Bernardo] lo sabe", y que partir de ese importe es engañar a los alcorconeros, a los vecinos, a los comerciantes y al sursum corda.

Pero veamos quién engaña. Las tasas de 177 euros por mesa y temporada con duración del año natural fueron aprobadas por unanimidad en el pleno del mes de marzo de 2011. Que se llegaran a aplicar o no —probablemente no, por falta de tiempo: ¿a quién se le ocurre aprobar unas tasas en marzo para una temporada que el mismo acuerdo implicaba que empezaba en enero?— es lo de menos: lo cierto es que ahí estaban aprobadas y se tendrían que haber aplicado en el 2012 de no haberlas el actual gobierno municipal modificado en las condiciones dichas. Por tanto, es cierto: se ha pasado de unas tasas de 177 euros por mesa y temporada de 12 meses a 224 por la temporada de ocho meses, así es que el vicealcalde tergiversa y engaña. Por cierto, que el munícipe no aclara en la entrevista, o el periódico al menos no lo recoge, qué pasa con los cuatro meses de noviembre a febrero: ¿no pueden los amados hosteleros instalar terraza? ¿pueden pero con otras tasas? ¿con cuáles? ¿lo podrán hacer de gratis, por la cara?

Sea lo que sea de la disputa por las tasas —escaramuzas entre concejales, en todo caso—, en realidad me importa un comino cuánto les cobran o dejan de cobrar a sus amados hosteleros por las instalaciones de las terrazas. Lo que sí me importa es que parece que los partidos rivalizan por ver cual de ellos cobra menos a los bares por unas instalaciones que son fuente de problemas y graves molestias para los vecinos que tienen la mala suerte de padecer una terraza bajo o muy cerca de su casa y de sus ventanas. Parece como si fueran los ingresos que puedan obtener por las tasas lo único que les importara... bueno, eso y una posible clientela electoral por parte del lobby hostelero. Eso es lo único que parece importarles, y muy poco o nada la tranquilidad de los vecinos de los alrededores de esa clase de instalaciones. Discusión ridícula sí y, sobre todo, "denigran-te", como diría don Óscar.

P. S. El resto de la entrevista es, al igual que la parte que he comentado, un montón de chorradas, insidias, medias verdades, etc., en la línea de la perezina, que tampoco es cosa de perder el tiempo comentándolas.

11/10/11

La perezina

Es una sustancia compuesta de: medias verdades; afirmaciones del tipo ahí queda eso y quien quiera que intente demostrar lo contrario; falta del sentido del ridículo; insidias; nacionalcatolicismo; propa-ganda; pero sobre todo, desfachatez, mucha desfachatez. El excipiente, la 'liberalina'. Se presenta bajo el formato de la valentía, de la sinceridad, del no tener pelos en la lengua, sin complejos o séase sin escrúpulos. Su consumo, aunque sea en dosis ínfimas, produce graves trastornos mentales, ideológicos, etc.
            Sus medios principales de distribución son periódicos locales llamados gratuitos, que se reparten en bares, centros de salud (¿a qué espera la Autoridad Sanitaria para intervenir?) etc.; blogs (como, por ejemplo: Madrid, SA —perezina en estado puro—; El blog de Perico —¿o es de Loreno o Lorena?—, cuyo autor, director de PP —promoción y propaganda, o de publicidad y propaganda, o de participación y propaganda... en fin algo así, pero, en todo caso, de propaganda—, es de una sumisión babosa a quien lo nombró; blog El Caca Llazo... en fin, estos son los principales distribuidores de la cosa).
            La perezina fue puesta en mercado en Alcorcón hace unos meses en sustitución de otra sustancia más blanda y del mismo laboratorio conocida como 'diazina'. Es un derivado ad hoc, para distribución local, de la no menos letal 'aguirreína', que se distribuye en la región madrileña —Teleaguirre, etc.— y que, a su vez, es un derivado de la 'aznarina', que cayó en desuso hace unos años, pero que amenaza con salir al mercado de nuevo bajo el nombre de 'rajoyina'. Que Dios nos ampare.