26/10/09

Más sobre el aborto o el Seprona se cubre de... gloria

Revista de prensa

Artículo de José Yoldi, hoy en el El País, con el título de Una crisis de sinceridad, que transcribo íntegro. Sin comentarios.

«Desde hace un par de años no existe otra palabra mejor para explicar cualquier situación. Sí, lo ha adivinado: Crisis. Crisis económica, crisis de identidad, crisis institucional, crisis para todos los gustos.
      Por eso no se entiende bien que el juez Ramiro García de Dios, titular del Juzgado de Instrucción 6 de Madrid, haya archivado el caso contra los médicos de la clínica Isadora, sobre los que ha dicho que no había el más mínimo indicio de que hubieran cometido delito alguno, y no haya aludido a la mencionada palabreja.
      Decía Nelson Mandela: "Hay pocas desgracias en este mundo que no puedas convertir en un triunfo personal si tienes la voluntad de hierro y la habilidad necesaria". Y ésa parece ser la inspiración que siguieron el sargento con tarjeta de identificación número I-25445-A, del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil; el capitán jefe de esa unidad, cuyo número de carné es N-57683-G, y el alférez del mismo servicio con tarjeta A-04134-P, que realizaron, según el magistrado, una "rechazable actuación prospectiva" (para ver si se encontraba algún delito de aborto fuera de los casos permitidos por la ley) "de estructura inquisitorial". Una conducta que se sustentó sobre meras sospechas subjetivas, carentes de todo fundamento.
      A la vista de lo ocurrido, parece evidente que los agentes del Seprona no tuvieron en cuenta esa variante de la Ley de Murphy que dice que "la probabilidad de que se produzca un hecho determinado es inversamente proporcional al deseo de que se produzca" y apostaron por aquel axioma humorístico que señala que "en tareas de investigación, si los hechos contradicen la teoría, los hechos deben ser descartados de inmediato".
      Así, el juez García de Dios destaca que la actuación de los agentes de la Guardia Civil "revela una técnica en la que el fin se pretende alcanzar por cualquier medio y las sospechas infundadas se pretenden arropar como convicciones productoras de evidencias". El magistrado añade que de las actuaciones se desprende que se instrumentó una "causa general" contra la clínica y sus médicos y que ya desde el oficio de 16 de febrero de 2007, firmado por el sargento I-25445-A, se articuló una investigación sin fundamento, "mediante insinuaciones sesgadas y manipulación de la realidad, de modo cuando menos oblicuo o torticero, utilizando un lenguaje y terminología tendentes a dar apariencia delictiva a una actuación prospectiva e indeterminada sobre la Clínica Isadora".
      En el auto de archivo se recuerda cómo, con absoluto desprecio por la legalidad, los guardias civiles no acataron la resolución del juez en la que rechazaba proseguir la investigación por no existir delito alguno y buscaron otro magistrado que apoyase sus pretensiones.
      Por si no fuera poco, el juez indica que la arbitrariedad de los agentes se fue intensificando a medida que avanzaban las pesquisas, de forma que arrasaron o devastaron el derecho a la intimidad de un buen número de mujeres que habían abortado y que tuvieron que declarar como testigos en un proceso que nunca debió haberse iniciado.
      Montesquieu sostenía que "no hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia". Porque, por si no lo saben, les diré que el Seprona es un servicio de protección de la naturaleza y el medio ambiente en cuyo escudo figuran un río y un arbolito; una unidad cuyos objetivos parecen absolutamente ajenos a cualquier investigación de delitos de aborto.
     Lo cierto es que el juez García de Dios ha sido tan contundente en sus expresiones que no ha apreciado que lo que han tenido los guardias civiles del Seprona sólo ha sido una crisis. Una crisis de sinceridad, una crisis de buena fe y una crisis de profesionalidad que ha arrastrado por el fango a la institución a la que representan.
      Por eso, no estaría de más que ahora, tras quedar al descubierto su actuación, el ministro del Interior tuviera una crisis de confianza en ellos y los expulsara de la Guardia Civil para que nadie tenga que volver a sufrir las consecuencias de las crisis que padecen. La actriz estadounidense Lily Tomlin solía decir: "Por mucho que ganes la carrera de ratas, sigues siendo una rata". Éstos, ni siquiera han ganado.»

24/10/09

El discurso de Asturias

En un titular de portada se dice "El desempleo hiere la dignidad del hombre", y en otro del interior, "El paro hiere nuestra dignidad de seres humanos". Los dos atribuidos al Príncipe en el mismo discurso. Las comillas son del periódico, que no entiendo cómo entrecomilla ambos porque uno de las dos citas al menos no puede ser literal. En el primero, por cierto, creo que habría quedado mejor haber escrito 'Hombre', con mayúscula, en vez de 'hombre', como ha hecho.
      Pero al margen de la mala calidad periodística, lo que me llama la atención es el contenido en sí de lo que el periódico dice que el Príncipe ha declarado. Vamos a ver. Estar parado, sin trabajo, queriendo trabajar y, sobre todo, necesitándolo, podrá suponer muchas cosas graves tales como no poder atender a una familia, o a uno mismo, en las necesidades más elementales como alimentación, vivienda, sanidad, vestido, etc., pero lo que no creo que suponga será ninguna indignidad: ¿estar parado es indigno? ¿por qué? El ser humano nace con la dignidad puesta, como si dijéramos, y no creo ni que la falta de trabajo se la quite ni, por ende, que el trabajo haga digno a nadie. (Trabajo/paro, dicho sea de paso, una tenaza-arma del Capital).
      No se de dónde se saca don Felipe semejante cosa, salvo, claro, del discurso que le dan escrito y de que a él le debe de sonar bien y le debe de parecer que queda muy bien decirlo (¿políticamente correcto?), y no ha tenido ningún reparo en leerlo tal y como se lo han presentado.

23/10/09

«Hombres»

Revista de prensa

Transcribo sin comentarios, el artículo de hoy en El País de Juan José Millás.

«No es raro que desde el PP y desde la derecha del PSOE se ensalcen las virtudes de estadista de Felipe González para subrayar las insuficiencias del presidente Zapatero, como si hubiéramos olvidado que durante los gobiernos de González, y desde las estructuras del Estado, se robó, se secuestró, se torturó, se asesinó y se institucionalizó la corrupción. Ahí están los Vera, los Barrionuevo, los Domínguez, los Roldán, los Corcuera o los Amedo, por no citar la lista extenuante de los responsables de Filesa, Malesa y Time Export, que se lo llevaron tan crudo como Correa y Cía. También entonces se premió con el generalato a Rodríguez Galindo, condenado enseguida a 71 años de prisión por secuestro y asesinato.
      Total, que llega Carlos Solchaga y dice que González (conocido entre los suyos como Dios) era, comparado con ZP, poco presidencialista, según se deduce, añade, del hecho de que se rodeaba de colaboradores más listos que él, como ha quedado probado en el primer párrafo.
      Por si no bastara, fue también el responsable del nombramiento del propio Solchaga, la biografía más astuta del siglo XX. Sorprende que personas en pleno uso de sus facultades mentales utilicen, para denigrar a quienes no roban, ni secuestran, ni torturan, ni asesinan, ni alientan la corrupción, un ejemplo que continúa poniendo los pelos de punta a los historiadores. Como no es posible que el PP ni la derecha del PSOE añoren el robo, el secuestro, la tortura, el crimen y la corrupción, sólo cabe pensar que tienen nostalgia de aquella testosterona rancia. Y es que, en efecto, los de entonces eran fundamentalmente gobiernos-macho, donde las cosas se discutían entre hombres y no se humillaba al jefe de la oposición obligándole a hablar de los presupuestos con una tía. Menos mal que Rajoy, listo y macho como es, ninguneó hábilmente a la ministra.»

22/10/09

Eso, "¿qué haría?"

Revista de prensa

No me dio tiempo ayer a terminar de leer El País (hojear, más bien, que es lo que suelo hacer cuando lo compro), así es que esta mañana he tratado de terminar la tarea, y con esfuerzo lo he conseguido (¡Dios!... ¡qué vieja resulta la prensa aunque sólo sea de un día para otro! ¡Qué viejas ya las noticias y qué efímera la inmensa mayoría de las opiniones, tan pegadas a aquellas!), pero esta vez ha merecido la pena porque me he encontrado en la última página la columna acostumbrada de los miércoles de Elvira Lindo, con tanto sentido común, titulada ¿Qué haría?.
      Quien quiera leerla completa ya sabe donde encontrarla. No obstante, me he permitido seleccionar algunos párrafos, que entrecomillo en párrafo sangrado.

«muchos achacan a este Gobierno la inoportunidad de haber encarado ahora la ampliación del aborto».
¿Los mismos que no querían que se encarara ni ahora ni nunca?.

«¿El argumento [de la inoportunidad] es tramposo porque los acosos a las clínicas y a algunas mujeres [...] aceleraron la necesidad de crear una ley que se ajustara a la realidad. Dicen, y no puedo estar más de acuerdo, que fue una frivolidad dejar asunto tan sensible en manos de una ministra sin experiencia política [...] Una mujer cargada de razones políticas y de vida a sus espaldas no hubiera comparado el aborto con ponerse tetas ni hubiera entrado a discernir lo que es un ser humano, cuestión a la que se enfrentan científicos y filósofos sin haber dado con la respuesta única».
Graves errores y torpezas sin duda de la juvenil ministra que han servido a una caterva de babosos para convertirla en muñeco de pim pam pum, pero que en sí mismos, esos errores, no quitan la validez que la reforma pueda tener.

«el Partido Popular debería dar respuesta a un sinfín de incongruencias: ¿por qué un ex presidente sale a la calle en contra de un aborto que asumió mientras gobernaba?»
¿porque quiso manifestarse en contra de la reforma, y en contra del Gobierno por tanto, pero sin que se notara mucho que él está a favor de la ley actual?

«El jefe de la oposición [cursiva mía. Tu quoque Elvira!] ha de explicar qué significa que algunos de sus dirigentes encabecen una manifestación en la que se clama por la abolición del aborto».
El "jefe de la oposición" ya lo explicó, signifique lo que signifique "la abolición del aborto": ¿no recuerdan la milonga de que lo hacían a título personal?; vamos, que se quitaban los trajes de secretario o de lo que sean del partido y allí estaban, como un "antiabortista" —como ineptamente se dice— más.

«Como de costumbre, Rajoy calla y permite estas excursiones de sus políticos con el fanatismo religioso. Pero habría que preguntarle, sin permitirle las célebres evasivas: si ganara las próximas elecciones, ¿volvería a la ley anterior [...] u optaría por enviar a las españolas que abortaran a la cárcel? Ni cuestiones morales ni religiosas, esa es la pregunta».
Sí, que le pregunten por los griegos, verán cómo contesta con los romanos.

21/10/09

Alertas de colores

"La comunidad tal o la costa cual están en alerta naranja y probablemente mañana se declare la alerta roja". Frases semejantes se pueden oír últimamente a cualquier hora, repetidas por el locutor o el hombre del tiempo —que ahora son legión: es curioso el choto que han cogido los medios con la información meteorológica— de la cadena de noticias de turno.
(Meteorológica, que no "metereológica", como en un error muy común dicen incluso meteorólogos, lo cual es el colmo. Pero... ¿cómo es posible que de 'meteoro' deriven 'metereológico', 'metereología', etc.?).
      Pues bien, esto de los colores de las alertas lo repiten dando por supuesto que el público está al cabo de la calle en la interpretación de cada grado de alerta según su color, de la misma manera que se interpretan los colores de un semáforo: rojo, no pasar; verde, paso libre, etc. Dudo mucho que esto sea así: a lo más que se llega, lógicamente, es a interpretar que una alerta roja señala mayor riesgo o peligro que una naranja, pero sin por eso saber en qué consisten esos riesgos o peligros en ninguno de los casos ni, por tanto, qué precauciones habría que tomar.
      Lo llamativo de esto, que es, o a mí me lo parece, tan de perogrullo, es que ningún medio, a la hora de dar el tipo de comunicado, de noticia, al que me refiero, se le ocurra acompañar una explicación —aparte de decirnos el colorín de la alarma— de en qué consiste la alerta en cuestión.
      Y es que, como tantas veces ocurre y en otras cuestiones además de esta de las alertas, nuestros queridos Medios se limitan a recibir noticias, bien de agencias, bien de gabinetes de prensa de tal o cual (esto se nota mucho cuando largan noticias procedentes de la policía), y a lanzarlas en los primeros titulares de los telediarios o de los periódicos.
      Porque vamos a ver: ¿a mí qué puñetas más me dará que una alerta sea roja, verde o de los colores del arco iris si no sé lo que hay detrás de cada color?

Mi método

Afirmaba yo ayer en un comentario a un post propio en la comunidad de blogs del Qué! que el número de asistentes a la famosa demonstration "por la Vida", que le dicen, del pasado sábado, habría sido de 65.000.
      ¿Que cómo he llegado a esa conclusión? Bien..., vale..., revelaré mi secreto; aunque cuando termine de escribir esto correré a patentar el método antes de que nadie me lo copie.
      Debido a la gran confianza que me merece la Comunidad de Madrid, he partido de la cifra que ésta daba (1.200.000). Pero como tampoco es una confianza ciega ni fanática ni eclesiástica ni nada por el estilo, esa cifra la he retocado: la he dividido por 20 (¿que por qué por 20?: ¡ajá!, pero usted quiere saber mucho), le he sumado 5.000 por margen de error y... ¡65.000!
      No, fuera de broma: lo cierto es que el método inventado por cierta empresa parece que tiene buena pinta.

20/10/09

Una encuesta del Qué!

Bajo la pregunta "¿Te parece real la cifra de 55.000 personas en la manifestación contra le [sic por el 'le'] Ley del aborto?" hace hoy el Qué! una encuesta ofreciendo las siguientes posibles respuestas:

- Sí, me convenció el nuevo sistema de medición

- No, salta a la vista que había muchas más

- Nunca me creo las cifras que dan

Puede haber otras posibles respuestas, pero seguro que falta una: si se acepta la chapuza de la segunda (No, salta a la vista que había muchas más), que incluye en realidad dos respuestas, habría que considerar otra (también chapucera): No, salta a la vista que había muchas menos.

Breve

[III]

Este hallazgo de 'tregua encubierta', con el que, al parecer, nos ha obsequiado un magistrado, supera con creces en imaginación a aquel otro que en su día nos ofreció el ministro tristón: 'tregua-trampa'.

19/10/09

Escuchar a los manifestantes

Oigo al ínclito "líder de la oposición", como dicen los papanatas, que "exige" (¿?) al Gobierno que, tras la triunfal manifestación de 63.300, escuche a los manifestantes. Veamos:

1. Escuchar, el Gobierno tiene que hacerlo, pero eso no significa que tenga que hacer lo que el manifestante pida.
2. ¿De qué me suena a mí lo de "escuchar a los ciudadanos"?... a ver, a ver... ¡Ah, sí!, de cuando las multitudinarias manifestaciones contra los infames bombardeos e invasión de Irak, en que aquello era lo que se le pedía al Gobierno, presidido, por cierto, por quien llamaba "pancarteros" (¡villano!) a los manifestantes y anteayer se manifestó.
3. ¿Qué o a quien tendría el Gobierno que escuchar? Porque anteayer hubo dos manifestaciones al menos: la de quienes están en contra de la reforma (y a favor de la ley actual, por tanto) y la de quienes, la mayoría de los que allí estaban, se oponen al aborto en todos los casos y lo que querrían sería la derogación de la ley y vuelta a la situación de hace 25 años, que no se lo creen ni ellos en sueños. Por cierto que ¡¿a estos qué coños más les dará que una menor tenga o no el permiso de los padres si están en contra del aborto en cualquier caso?!
4. El colmo del cinismo es cuando el L. de la O. afirma que, además de los asistentes —"muchísimos españoles"— había muchos más que los apoyaban:
    a) ¿Como él, tal vez, que no acudió —en táctica—, pero que no se corta un pelo a la hora de intentar sacar beneficio?
    b) Según esa regla de tres, también podría haber mucha gente que no se manifestó y que está en contra de lo que en la manifestación se reclamaba.

    En fin, aquí tenemos a este caballero "sin complejos", como diría su antecesor.
    P. D. Con este panfletillo, los del sufro, luego tengo razón —opusdeísticos y demás— tienen una espina más que añadir a su corona de gozo. De nada.
    Otra postdata. Por si no lo hubiera dicho ya, me cago en la puta madre de quienes tachan de "asesinas" a las que abortan.

18/10/09

¿Hipocresía?

Quienes (eclesiásticos, sedicentes defensores de la VIDA —¿de qué 'vida'? ¿de la vida de quien o de qué?—, científicos e intelektuales y otros) en vez de la reforma de la ley de aborto pretenden mantener una especie de tolerancia con la actual, algo así como que se pueda hacer lo que la nueva ley propone, pero no como un derecho, sino como un dejar hacer y si se tercia y se pone a pelo en un momento determinado descargar todo el peso de la ley, quienes eso pretenden han sido calificados de "hipócritas", pero no estoy de acuerdo: creo que son algo peor; son cínicos. (Suelen coincidir con los bellacos que preguntan —creyendo que hacen la Gran Pregunta— que cuántas mujeres hay en la cárcel por aborto).
Pero, si hipocresía fuera, habría que tomarlo en el sentido de la frase que creo que se le atribuye a Foucault: "la hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud".
    P. D. Me cago en la puta madre de quienes tachan de "asesinas" a las que abortan.

Llamar de todo

Claro, no podía faltar en el asunto del aborto quien crea tener razón por ir "contracorriente". Es la falaz inversión: se pasa del tengo razón, luego protesto al protesto (insisto, persisto, machaco), luego tengo razón. Es pretender obtener la razón del insulto ajeno. O también, con mentalidad expiatoria (¿opusdeística?): sufro (los dardos ajenos), luego tengo razón.

17/10/09

Breve

[II]

¿Que por qué no cambió —o derogó— el otro la ley cuando gobernaba? Pues es muy sencillo: es de suponer que porque estaba (está), junto con su partido, fuenteovejunamente, de acuerdo con ella. Es decir, está de acuerdo con los casos de aborto regulados en dicha ley, lo que ocurre es que no quiere (su partido tampoco) que se note mucho.

14/10/09

Diálogo

[II]

    —¿Qué pasa, Inés, que he visto cómo venías cabizbunda y meditabaja? ¿No sabes que es peligroso andar así por la acera? Te vas a enredar en la correa de algún perro o pisarás sus mierdas o sus meadas, o te dejarás atropellar por una bicicleta, o un cochecito de niño te va a chocar las espinillas, o caerás en alguna de las zanjas municipales que se extienden, para nada, por todo el país.
    —Hola, Paulino. A fe que son innumerables los peligros que acechan a un peatón. Y no es que una prefiera "vivere pericolosamente", al estilo de los antiguos fascistas italianos, sino que al cabo de los años he debido de desarrollar un quinto sentido que me impide caer en las trampas tendidas por el Ayuntamiento, por amantes de los animales o por mamás con carrito como ariete.
    —Y bien, ¿qué te traía tan absorta?
   —Pues no era otra cosa, barbitas, que me he enterado de que providos, eclesiásticos y otros han llamado a una manifestación "contra el aborto", que le dicen, y venía pensando que los susodichos, si se manifiestan contra la reforma de la ley, deberían caer en la cuenta de que por eso mismo aceptan la ley actual.
    —Pero, como de todo hay en la viña del Señor, y nunca mejor dicho, habrá algunos también que lo que querrían, porque se oponen al aborto en cualquier caso, es la derogación de la ley, y vuelta por tanto a la situación anterior...
   —¿"Algunos" dices, Paulino?: probablemente la mayoría, y si no fíjate en los discursos de los muñidores de las convocatorias y en las pancartas y cartelones en defensa de la VIDA; fíjate en los ataques de los bellacos que llaman "asesinas" a las que abortan... ¡asesina lo será su puta madre!
    —Sólo que tienen dos problemas, ¿no?: 1. Reclamar la derogación tras 25 años en vigor de la ley sin que se les vea la patita sectaria. Y 2. Encontrar un partido al que votar que, cuando llegara al Gobierno, estuviera dispuesto a derogarla.
                  
Otros diálogos
(I), (III), (IV), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

10/10/09

Aviso

Si en Google se busca Blog de Alcorcón aparecen 403.000 resul-tados, el primero de ellos correspondiente a este blog que está usted leyendo ahora.
       Sin embargo, en el texto del primer resultado que dicho buscador ofrece aparece lo siguiente: "Este es un blog mantenido por Afiliados y simpatizantes de UPyD en Alcorcón [...]."
       Me he enterado hace un rato de esto y me he quedado estupefacto, porque es ab-so-lu-ta-men-te fal-so y no comprendo cómo (¿fallo técnico?) mi blog, particular e independiente, aparece vinculado a (y mezclado con) ese partido, con el que no tengo nada que ver.

9/10/09

Diálogo

[I]

   —¿Qué miras tanto para arriba, Epi?
   —¡Ah, hola, Concha!: es que llevo un buen rato observando cómo pasan helicópteros (¡qué exhibición de potencia y eficacia!), del ejército, me parece, y que creo recordar que el viernes pasado ocurrió lo mismo. Sin poderlo evitar, me estaba acordando de aquella película sobre el apocalipsis en que una flota se dedicaba a achicharrar aldeas...
   —¡Qué exagerado eres! ¿Que no sabes que el lunes es Doce de octubre?
   —¡Ah, claro! [Que no se me olvide felicitar a tía Pili y a la parienta]... Pero tú lo que quieres decir es que es el Día de la Raza, ¿no?
   —¡Sí, hombre! ¡Por dónde sales! Pero es que tú no has evolucionado nada, ¿eh? No estás al día: ¿no te has enterado de que ya no se llama así, que desde que pasamos de Dictadura a Democracia es el día de la Fiesta Nacional?
   —Bueno, se llame como se quiera la dichosa fiesta, tú me dirás qué hacen los aviones sobrevolando este pueblo y dando la matraca desde hace varias horas.
   —Pues que, supongo, estos cielos son algo así como una ruta aérea para tales artilugios y que están ensayando para la Gran Parada militar, aquello que el año pasado el prohombre de la oposición se dejó decir que le parecía... [un "coñazo"]
   —Sí, ya me acuerdo. Pues se podían ir a hacer los simulacros de guerritas o del desfile de la Victoria...
   —¡Y dale...!
   —...a otra parte.
                  
Otros diálogos
(II), (III), (IV), (V), (VI), (VII), (VIII), (IX), (X), (XI), (XII)

3/10/09

Breve

[I]

Quizás nunca como ahora, en ocasión de seleccionar un país para la gran memez olímpica, se haya mostrado tan esplendorosamente el aconchabamiento entre dinero, Estado, deporte y Medios.

2/10/09

Por favor, que salga Madrid

Sí, que de esta ocasión no pase. Me importan un pito saltos, carreras, competiciones, títulos y medallas, pero es que si no sale ahora, dentro de cuatro años vamos a volver a la tabarra que están dando políticos, artistas, intelektuales, televisiones, periódicos y demás, y toda la que llevamos aguantada se perdería, y sería una pena. Así es que, por favor, que salga de una vez. ¡Qué descanso!

23/9/09

La botella y el botellón (y 3)

Parejas famosas (1)

Se da la aparente paradoja de que las zonas del botellón se limpian, y no, en cambio, las de las terrazas de veladores. ¿Por qué ocurre esto? La explicación que me cabe es que siendo ilegal el botellón, y, por tanto, ilegales los perjuicios derivados de su práctica, mal podría establecerse una obligación de los botelloneros de limpiar lo que ensucian sin derecho —salvo por sanción—, siendo el Ayuntamiento el que asume la limpieza.
       En cambio, la limpieza de las terrazas es obligación de los bares —así lo establece la ordenanza municipal— de los bares que originan la suciedad —que es mucha, por cierto— en el ejercicio legal de su negocio en la vía pública. Pero el problema es que, con el consentimiento del Ayuntamiento, los bares no limpian, con lo que la mugre se acumula día a día y temporada tras temporada, como es fácil comprobar para cualquiera que eche un vistazo al entorno de, prácticamente, cualquier bar.
       He aquí otro aspecto de las relaciones de esta pareja.

                  
Otras Parejas famosas
(1-1), (1-2), (2), (3), (4), (5)

14/9/09

La botella y el botellón (2)

Parejas famosas (1)

Las terrazas de veladores, de cuya legalidad no se puede dudar (está regulada la actividad por una ordenanza municipal que establece los requisitos para ejercerla, concede una licencia y cobra unas tasas), tienen, sin embargo, un cierto déficit de legitimidad. Esta escasa, o al menos dudosa, legitimidad se manifiesta:

1. No me parece legítimo (es decir, que me parece que no tendría que ser legal) un horario de cierre (viernes y sábados) de la 1,30 horas, obligando con ese horario a los vecinos que quieran descansar antes.
2. El número de mesas que autoriza el Ayuntamiento está, prácticamente, en razón directa con el ancho de la acera, como si la capacidad de aguante de quienes sufren las terrazas tuviera también que ser proporcional al ancho de la acera. Y
3. Ocurre que los términos de la licencia no se cumplen: no se cumplen horarios; ni límite máximo de mesas autorizadas en la licencia, que, además, no se exhibe, como está mandado, en la inmensa mayoría de los casos; muchísimo menos se respetan los límites de ubicación de las mesas, agrupándolas, o segregando sillas del conjunto de mesa más cuatro sillas, según le da la gana al establecimiento; no cumplen con la obligación de limpiar la zona de terraza, convirtiendo ésta en una cochambre.

             La legitimidad que les falta a las terrazas la obtienen de la práctica del botellón (si es que les hiciera falta, porque ahí está el Ayuntamiento para consentir —y por tanto, legitimar— las infracciones antedichas —y alguna más): es como si el dichoso botellón, con su ilegalidad, suciedad y ruido les proporcionara el modelo —o, mejor dicho, anti-modelo— de lo que no son. ("Yo no soy como ese publicano...").
            Por otra parte, y complementariamente, los botelloneros obtienen también una justificación —por si no tuvieran suficiente con el sagrado derecho a divertirse— en el (anti) modelo de los adultos, esos seres adocenados que pagan un pastón por tomarse una cerveza. "No, nosotros nos divertimos de verdad, aunque convirtamos la zona en un muladar y en una algarabía insoportable", deben de pensar.
              Así funciona una famosa pareja de los tiempos: botella / botellón.

                  
Otras Parejas famosas
(1-1), (1-3), (2), (3), (4), (5)

10/9/09

De los libros

[II]

«'Fornicar' viene de 'fornice' (cimbra, curvatura interior de un arco), porque bajo las bóvedas era donde se encontraban en Roma las prostitutas. Sólo el que fornica al aire libre, bajo la bóveda del cielo, es un verdadero fornicador». (Ceronetti).
¿Podría, según esto, tomarse 'cimbrar' (o 'cimbrear'), en una nueva acepción, como sinónimo de 'fornicar'? La nueva acepción enlazaría, además, con la actual de 'hacer vibrar una vara' y aludiría al cimbrarse de los cuerpos en el fornicio. (García).

8/9/09

La botella y el botellón (1)

Parejas famosas (1)

CÍRCULO. El público de la botella y el del botellón no sólo no se oponen, sino que son complementarios. Los botelloneros —rebeldes cuya rebelión consiste en seguir la pauta de los mayores— son la cantera de la que mañana se proveerán las ruidosas y sucias terrazas de veladores, y éstas, a su vez, son la pauta para aquellos, quienes, mañana, serán clientes, etc.
GLOSA. Vamos a ver dónde está el Ayuntamiento capaz de terminar con el botellón, cuando enfrente o al lado de éste, hay docenas de terrazas ocupadas por papaes, mamaes y fráteres acomodados —a. en un amplio sentido— de los botelloneros, que sirven de modelo a los susodichos rebeldes y que, sobre todo, proporcionan al Ayuntamiento de turno y a los dueños de los bares suculentos ingresos. Porque, no nos engañemos, el lobby hostelero no va a hacer presión para que el botellón acabe: saben que es su futuro.

                  
Otras Parejas famosas
(1-2), (1-3), (2), (3), (4), (5)

7/9/09

Animaladas

Ayer anochecido salía yo al balcón para tratar de respirar algo de fresquito, tras algunas horas cascando el sol en las ventanas, cuando al pasar por el salón oí en la televisión que "uá está embarazada". Por unos segundos me quedé desconcertado, y el desconcierto fue debido —después me dí cuenta— a que en esta época en que tanto se cultiva el nombre propio de personas (recuerdo que hace años, por si no fuera suficiente con las toneladas de ellos que se usan a diario en la prensa —¡y ahora, ¿cómo no?, en los blogs!—, un periódico inventó la memorable idiotez de ponerlos en negrita), sin que pueda uno librarse de informaciones que maldito lo que le interesan, no hubiera oído ni siquiera hablar de la tal Uhá, como luego me enteré que se escribía.
             Así es que ¿quién podría ser Uhá? ¿Una actriz? ¿Una modelo de Halta Costura? ¿Alguna putita televisiva? ¿Algún figurón del papel couché? ¿Una princesa? En fin...
              Me quedé desde fuera con el oído atento y así me enteré de que la tal Uhá era... ¡una osa! —del zoo de Madrid, para más señas—. Sin embargo habían dicho —seguro—: "embarazada"; no, al no tratarse de una mujer, "preñada", que era lo que correspondía. Por esta misma regla de tres, cuando la osa para, dirán que ha dado a luz. Y si no, al tiempo: permanezcan atentos a sus pantallas.
          Esta muestra de ignorancia supina no tendría mayor importancia, y tal vez no lo habría comentado, si no fuera porque obedece, o así me lo parece y así me lo trajo a la memoria, al mismo género de estupidez que pretende conceder derechos a los animales o habla de los derechos de los animales.

5/9/09

¡Bicicletas por las aceras, no!

He visto un plano (no oficial) del carril bici de Alcorcón, y lo primero que he pensado es que no estaba completo; faltan las aceras, al menos las de mi calle, en donde en unos meses han estado a punto de atropellarme dos veces: una al salir del portal y la otra al dar la vuelta a una esquina. Es lo que podríamos llamar el carril bici fantasma, y sin embargo tan real. Y no se le ocurra a usted decir nada al ciclista —nunca lo he hecho, pero lo he presenciado— porque encima el rapapolvo se lo lleva usted: "¿Qué quiere, que me atropelle un coche?", será, probablemente, lo más suave que le digan.
             Anoche, sin ir más lejos, cuando iba a cruzar la acera al ir a tirar la basura, tuve que pararme para que pasara un ciclista al que vi venir (casi seguro que él no me había visto porque, para más inri, venía... ¡serpenteando entre dos filas de veladores de terrazas!, que estaban a tope, con niños correteando alrededor de las mesas). Y el piloto no era, precisamente, un adolescente de los que aún tienen restos del cascarón en el culo, sino un hombre hecho y derecho.
             Son como okupas de las aceras: como no pueden circular por la calzada y el derecho a hacerlo en bici, por lo visto, es irrestricto, pues "por la acera, que es de todos y, por lo tanto, mía", deben de pensar.

3/9/09

Dos años de islas ecológicas

Hace algo más de dos años que están funcionando en Alcorcón las 'islas ecológicas'.
            Que yo sepa hasta ahora no se ha difundido ninguna especie de resumen o balance sobre el resultado de las islas ecológicas (en adelante i. e.), nombrecito que me repatea.
            Las ventajas que ofrecían, según el Ayuntamiento, eran, si no entendí mal cuando estaban vendiéndonos el producto a los alcorconeros, básicamente la de la estética, pero, sobre todo, la higiene y el aumento de los residuos reciclados. Había otros beneficios menos importantes pero que también son dignos de tener en cuenta, como por ejemplo, el que se pueda depositar la basura a cualquier hora, sin necesidad de tener que esperar a la noche para deshacerse de ella.
           En estética no creo que se haya ganado mucho, no ya sólo porque el diseño no sea merecedor de ningún premio, sino porque ha dotado a los bárbaros del espray y del grafiti de miles de metros cuadrados para llevar a cabo sus artísticas deposiciones. Y así están muchos de los contenedores que han sido objeto de la atención de dichos imbéciles.
             En cuanto al aumento del reciclaje, sin estar yo en posesión de cifra ninguna, acepto que puede ser cierto, y, por tanto, esto por sí mismo sería una gran ventaja.
           En lo que ya, me temo, no iba a estar de acuerdo con el Ayuntamiento, es en lo referente a la higiene. No hace falta ser muy exigente en cuestiones de limpieza para percatarse de la suciedad que las i. e. acumulan día tras día, no sólo en lo que se puede ver en el exterior, en sus alrededores (hay archipiélagos que son auténticos muladares), sino en lo que, forzosamente, tiene que haber en el interior de los propios contenedores y en los fosos, porque, por mucho que quieran limpiar, que tampoco creo que sea muy a menudo (si esa especie de lavado de cara que hacen —¿una vez al mes?— con agua a presión apenas consigue quitar el polvo y poco más, ¡cómo estarán los depósitos por dentro!), la cantidad de mugre que se va quedando pegada termina por hacerse perenne. Por tanto ni este gobierno municipal ni ninguno me va a convencer de que los contenedores se pueden limpiar.
          ¿En qué se traduce esta suciedad? En primer lugar en fealdad, con lo que volveríamos a la supuesta primera ventaja, anulándola, de las i. e. que era la de la estética. En segundo lugar, en malos olores en verano, incluso en otras épocas: hay zonas por donde es un hedor el que se percibe. Hasta mis ventanas —en un piso que se podría considerar alto, en un bloque separado de una batería de contenedores por una acera ancha y por la calzada— llega a veces la tufarada. Y en tercero, en lo que aunque no se vea ni se huela tiene que suponer la acumulación continua de suciedad.
           Por cierto que resulta irónico que antes de las i. e. el Ayuntamiento difundía en primavera un bando —que me parecía muy bien— recordando a la población las normas y horarios para sacar los contenedores de la comunidad de vecinos y para depositar las bolsas, a fin de evitar el problema de los malos olores. Sin embargo, es ahora el Ayuntamiento, con las islas, el causante del problema. ¿No tendríamos los vecinos que sacarle un bando al Ayuntamiento al llegar cada primavera?
             Se me olvidaba reseñar otro problema que han traído las i. e.: al hacerse la recogida durante el día, a pleno día, los cipostios de tráfico que se organizan a veces son monumentales, con el típico conductor borrego que aunque vea la causa del atasco tiene que tocar el pito a troche y moche.
            Este es mi balance particular tras más de dos años de isletas.

1/9/09

¿Por qué hay un horario de cierre de las terrazas?

La pregunta puede parecer absurda por la obviedad de la respuesta, pero... veamos. ¿Por qué ese límite? ¿Por qué no pueden estar funcionando toda la noche las terrazas?
             No me parece que sea para que el pavimento de la acera no sufra demasiado. Ni para dar paso a los servicios municipales de limpieza (no se olvide que la obligación de limpiar es de los establecimientos —aunque no lo hagan— y no de los ayuntamientos, que sí están obligados, en cambio, a exigir esa limpieza —aunque tampoco lo cumplan). ¿Tal vez para ahorrarle un dinerito a los ciudadanos, limitándoles el horario y, por tanto, la posibilidad de ser víctimas del consabido sablazo de las terrazas de veladores?... hummm... no creo que los ayuntamientos se metan a velar de esa manera por nuestros intereses.
            Si no es por ninguna de estas razones absurdas u otras por el estilo, lo único que se me ocurre es que lo que debe de pensar el Ayuntamiento es que al producirse en estas instalaciones un ruido que impide dormir a los vecinos que quieran hacerlo, lo que hay que hacer es permitir el ruido hasta determinada hora, es decir: "usted, ciudadano que quiere dormir, podrá hacerlo a partir de tal hora". (¿Se ha percatado usted, por cierto, de tanto como nos ciudadanean?).
            Esta hora, en Alcorcón, como probablemente se sepa, es la de las cero horas (las "veinticuatro" dice la norma) de domingo a jueves, y la una y treinta, los viernes, sábados y vísperas de festivos. Es decir que, según el Ayuntamiento, los viernes, sábados y vísperas de festivos, usted, vecino sufridor de las terrazas, no tiene derecho a dormir hasta la una y media de la madrugada. Lo cual me parece un abuso, una norma que debería ser cambiada, en razón del derecho legítimo a dormir a partir de... no voy a señalar una hora, pero sí diré que el horario establecido de domingo a jueves me parece mucho más razonable.

31/8/09

¡Din, don! ¡La Iberdrola llama!

Hace unos días, por la tarde, llamaron al telefonillo, y, como se oye mal, lo único que entendí fue una palabra: "iberdrola". Como no me pareció que vinieran a esas horas a leer los contadores y no acabé de entender lo que me decían, decidí no abrir. Pero, como ya me temía, al rato llamaron al timbre de casa, seguido de un toc toc en la puerta, al tiempo que repetían, en una especie de abracadabra exigente: "¡iberdrola!", a modo de salvoconducto con el que, pensarán, se les van a abrir todas las puertas.
             Ya ha ocurrido otra vez al menos que han venido a vendernos no sé qué moto de la eléctrica, por lo que no contesté, oyendo a los pocos segundos cómo llamaban en las otras viviendas del mismo rellano. Unos auténticos plastas, vaya.
              Los amos de la compañía deben de andar, o de sentirse, mal —supongo que porque los beneficios no habrán engordado en el último ejercicio o habrán engordado menos, y ya se sabe cómo piensa el Gran Capital: este año he ganado menos que el anterior, así es que he perdido—, para ir puerta por puerta erre que erre.
              Por otra parte, he oído comentar a algunos vecinos que con frecuencia han advertido que la luz del cuarto de contadores estaba encendida, hasta que se lo han dicho al presidente de la comunidad y ha abierto para apagarla. Es decir que, probablemente, y al ser un sitio al que sólo entran habitualmente los lectores de contadores, son estos quienes se dejan la luz encendida. ¿Será capaz la Gran Eléctrica de hacer esto para que gastemos más luz? Parece ridículo pero...

21/8/09

¡Me cago en el amo del perro!

Hace unos días iba yo andando por la calle de las Flores (perdón: Avenida. El Ayuntamiento no parece tener muy claro el criterio) por un tramo en el que hay chalets o duplex o algo así, cuando de repente desde el otro lado de la valla de uno de esos, un perrazo se abalanzó a ladrido limpio, lo que me arreó un susto de muerte.
        No vamos a discutir el derecho a defender la propiedad privada con un perro que pueda, no ya parar a quienes ilegalmente entren en la propiedad, sino incluso disuadir a quienes tuvieran intención de hacerlo. Pero el problema es cómo distingue el animal (me refiero al perro) a aquellos de quienes simplemente pasan o pasean por la calle. Desde aquel día, cada vez que paso por esa calle lo hago por la otra acera. No es justo.

El Bbva en Alcorcón cierra por vacaciones

Ya me he encontrado con dos oficinas de esta entidad cerradas, sólo por la zona por donde ando habitualmente, por lo que deduzco que no serán las únicas en Alcorcón.
        El cartel azulón que avisa del cierre no dice que sea por vacaciones, sino algo así como: "por razones temporales" —¿ahora se dice así?—, "esta oficina permanecerá cerrada del 3 al 28 de agosto", prácticamente el mes de agosto, teniendo en cuenta que el 1 fue sábado y el 30 es domingo. (Los sábados no abren por estar en horario que llaman "de verano" y que va desde el 1 de abril al 30 de septiembre). Si esas "razones temporales" no son vacaciones, entonces no se qué son.
        Es la primera vez que veo que un banco cierra por vacaciones. El hecho es que a mí ya me ha causado trastornos, a pesar de lo que el cartel avisa de que "con el fin de garantizar y prestar un mejor servicio a nuestros clientes, estamos a su disposición en nuestra oficina más cercana en la calle... ". Y aquí la dirección de otra agencia que, en el mejor de los casos, está como a 20 minutos, contando ida y vuelta desde la cerrada.
        La inconsecuencia interna del cartelito no puede ser más clara, porque ¿qué tendrá que ver el que haya otra oficina abierta con los problemas que uno se encuentra al darse con la puerta en las narices de otra cerrada? ¿Qué quieren decir? ¿Que todavía podía haber sido peor si las hubieran cerrado todas? Y es que no saben cómo dorarle la píldora al cliente. A todo esto, en ambas oficinas cerradas, de los dos cajeros que cada una tiene, uno de ellos está "fuera de servicio". Vamos, que no funciona.

P. S. Son, más o menos, las 7,30. Estoy, frente a la ventana abierta de mi habitación, preparando este apunte, y desde la calle me llega la tufarada de las llamadas "islas ecológicas" ("¡Qué verde era mi valle!" y el Ayuntamiento de Alcorcón también). No, de esto no tiene la culpa el banco. Creo.

12/8/09

El índice de transparencia, de nuevo

Se ha publicado el ITA (índice de transparencia de los ayuntamientos), para el año 2009, que es el segundo de aplicación. En lo que al Ayuntamiento de Alcorcón se refiere, y en el área de Relaciones con los ciudadanos, que me interesa especialmente, hay que aceptar que ha habido una notable, y hasta espectacular, mejora... según el citado índice —de cuya independencia no tengo motivos para dudar— respecto al año 2008.
        Ahora bien, que la elaboración sea independiente, no significa que esté bien hecha, porque esto es lo que me parece a mí: la percepción que yo tengo, desde luego muy personal y necesariamente limitada, es que en su relación con los ciudadanos el Ayuntamiento de Alcorcón deja mucho que desear. Y eso a pesar de que la nueva versión de la web, puesta hace poco en funcionamiento, ha mejorado, sobre todo se nota en que ya no es tanto un instrumento de propaganda como lo había sido hasta ahora.
        Dicha percepción se deriva de reclamaciones que he hecho al Ayuntamiento en los últimos años, que no sólo no las ha atendido sino que no se ha dignado darme explicaciones.

9/8/09

El Ayuntamiento de Alcorcón se carga la temporada de terrazas

¿Me he vuelto loco para afirmar semejante cosa? ¿Me he integrado, quizás, en algún lobby hostelero o algo peor y censuro la actuación del Ayuntamiento respecto al negocio de las terrazas? Nada de eso: el título responde a lo que el Ayuntamiento de Alcorcón ha hecho en la ordenanza de terrazas de veladores publicada el 29 de julio en el BOCM.
         En efecto: en ella han tenido a bien establecer (por unanimidad, según el acta del Pleno. ¡Ni una sola voz disidente!), Art. 3, que "La temporada de funcionamiento de la actividad será del 1 de enero al 31 de diciembre".
        O sea, que de temporal, nada. No creo que una actividad que se va a poder desarrollar durante todo el año se pueda considerar de temporada. De "temporada", por ejemplo, son los puestos callejeros de melones, y también lo que ha habido hasta ahora, con la derogada ordenanza de veladores: una actividad que se podía ejercer del 15 de marzo al 15 de octubre. En todo caso lo temporal será la licencia, que no se concede indefinidamente, por periodo indefinido, sino por el año natural.
        ¿Por qué entonces se aprueba una norma en la que se cargan el concepto de 'temporada' y se cuela éste falsamente? Pues, o bien por error, inadvertido por todos los concejales votantes, quienes, según lo que parece norma dentro de cada partido, votan como fuenteovejunos; o bien, no es error sino un intento de dorar la píldora a los vecinos sufridores de las terrazas.
        ¿Que no van a instalar las terrazas todo el año sino sólo cuando haga bueno? De acuerdo, pero si quieren aprovechar cualquier ocasión a lo largo del año, tendrán que tener las mesas aunque sea sólo apiladas en la acera, con lo cual, ésta se va a convertir en un almacén del mobiliario de las terrazas a mayor beneficio de los bares.
       ¿Perjudicados? Como siempre, evidentemente los vecinos, quienes, para mayor recochineo, tenemos que aceptar el trágala de que el Ayuntamiento hace compatibles los derechos de unos y otros.

3/8/09

La ordenanza de veladores de Alcorcón

El pasado miércoles 29 de julio apareció publicada en el BOCM la nueva ordenanza de terrazas de veladores del Ayuntamiento de Alcorcón, aprobada en el Pleno del 27 de abril. ¡Tres meses para publicar el acuerdo!
    Hay que aceptar que, en términos generales, la redacción es más clara y más precisa que en la hasta ahora vigente, no obstante lo cual tampoco es para tirar cohetes ya que las novedades ni son muchas ni muy importantes, al menos "importantes" para que prevalezca el interés general (entiéndase el de los vecinos que soportamos las molestias de estas instalaciones) sobre el particular (es decir el de los bares), que es lo que la exposición de motivos asegura que se persigue. Las novedades, que incluyo en párrafo sangrado, son, grosso modo, las siguientes:
a) El horario de cierre de viernes, sábados y vísperas de festivos se adelanta en media hora, pasando de las dos a la una y media.
Esto equivale a decir: "Ahora, señor vecino sufridor, puede usted descansar media hora antes, en concreto a la una y media de la madrugada: hasta entonces se aguanta como ha estado haciendo hasta ahora hasta las dos". Y es que no se entiende por qué, quienes tenemos la desgracia de las terrazas bajo nuestras ventanas no tenemos derecho a dormir hasta la una y media de la noche, tengamos o no que madrugar al día siguiente, que esto es cosa de cada uno.

b) Finalizado el horario establecido, ningún cliente podrá permanecer en las instalaciones propias de la terraza. De lo contrario se estará incumpliendo el horario.
Es una de las cuatro sugerencias que, haciendo uso del plazo para presentar reclamaciones y sugerencias, hice, tratando de evitar la picaresca de los bares del "estamos recogiendo" una vez que han rebasado el horario y siguen los clientes en las mesas. La cuestión es que el Ayuntamiento vigile suficientemente el cumplimiento del horario, algo que hasta ahora no ha hecho.

c) La ocupación de acera no podrá ser superior a dos tercios de su anchura, debiéndose dejar libre para paso de peatones al menos 1,50 metros.
En la antigua ordenanza era un metro, pero el 1,50 que han establecido me sigue pareciendo poco, como ya razoné en otra de mis sugerencias en la que pedía que fueran dos metros. Transcribo literalmente la sugerencia en cuestión:
      «El criterio casi estrictamente proporcional de 2/3 de la anchura de la acera, establecido en el artículo 12.2, es injusto porque presupone que los vecinos tenemos que soportar molestias de terrazas en proporción con la anchura de la acera: a doble anchura de una acera con respecto a otra, doble de mesas y, como consecuencia, doble de molestias: la anchura de la acera produce así un efecto perverso, un perjuicio injusto, en contra de los vecinos. Ya sé que hay un 'elemento corrector' (y por eso decía lo de "casi") al exigirse dejar libre 1,50 metros, pero aún así me parece insuficiente, y en edificios como en el que vivo que tiene una acera ancha, da lugar a una gran acumulación de mesas aunque se respete ese metro y medio mínimo. Hay que tener en cuenta, además, que puede haber, como ocurre frente a nuestra fachada, al borde de la acera, una hilera de árboles que, unida a los alcorques de estos, hacen intransitable una franja de aquella de más de 1,60 metros de ancho, bordillo incluido. Por todo esto propongo que el paso libre sea como mínimo de 2 metros en vez de 1,50».
Sugerencia que, huelga decirlo, no fue aceptada.

d) La licencia deberá figurar expuesta en lugar visible desde el exterior.
A los autores de la nueva ordenanza les ha debido de parecer una gran innovación. Lo deduzco porque a mí, en una de las numerosas ocasiones en que he reclamado al Ayuntamiento, sin ver atendida nunca la reclamación, que exigiera la exhibición de la licencia como establecía la ordenanza antigua, alguien tuvo el atrevimiento o la santa desfachatez de sugerir que la ordenanza estaba expuesta... en el interior, en la barra. Este extremo lo pude comprobar en algunos bares en los que, efectivamente, exponían la licencia tras la barra, a una distancia del cliente imposible de leer o apoyada en unas botellas puestas delante.

e) Queda prohibido almacenar o apilar junto a las terrazas mayor número de mesas que las habilitadas por la licencia, no pudiendo el conjunto de mesas instaladas y apiladas exceder del número de mesas autorizadas en la licencia.
La antigua ordenanza no decía nada de esto, pero es que no hacía falta: es evidente que nadie, ni un particular ni un local, pueden depositar o almacenar mobiliario en la acera, con lo cual el mero depósito de mesas que no pueden instalar en la terraza es ya ilegal, aunque no las instalen, pero es que además, si un bar tiene en la acera más mesas de las que pueda instalar es para instalarlas cuando la demanda de clientes lo requiera. Sobre este asunto llevo reclamando varios años (sic) en relación con dos bares de por aquí, sin que el Ayuntamiento haya atendido la reclamación y sin haberme dado nunca razones para no hacerlo.

f) He querido dejar para el final la última de las novedades, y esta sí que tiene peso... en contra de los vecinos sufridores. Consiste en que han establecido la duración de la temporada (sic) de funcionamiento del 1 de enero al 31 de diciembre (antes era del 15 de marzo al 15 de octubre).
O sea: ¿No quieres caldo?, dos tazas. Pero veamos. En primer lugar, resulta un tanto extraño y engañoso denominar "temporada", temporal por tanto, a lo permanente, a una actividad que abarca un año tras otro, sin discontinuidad. Por otra parte, he consultado el acta del Pleno y resalto dos cosas: Una. La razón para establecer como temporada todo el año fue "habida cuenta las variaciones meteorológicas". A saber lo que pueda significar esto. Y dos. La ordenanza fue aprobada por unanimidad, de modo que si alguien piensa que al cambiar el equipo de gobierno puede cambiarse aquella, lasciate ogni speranza.

    Hasta aquí el comentario de las novedades. Termino con un par de notas. De las cuatro sugerencias que hice en escrito presentado en el Registro el 18 de febrero, dos las he mencionado antes; otra, que ha sido incorporada al texto de la ordenanza, no merece la pena reseñar pues se trataba más que nada de una cuestión de redacción de un artículo. Y la cuarta, huelga decir también que no fue aceptada, decía:
    «El aforo exterior de la terraza, es decir, el número de mesas máximas autorizadas multiplicado por cuatro, no debería ser superior al aforo del establecimiento. En efecto: no tiene sentido que, estando, como no puede ser de otra manera, el negocio principal del establecimiento dentro del local, y siendo por tanto la terraza un complemento, un negocio auxiliar, sea el aforo exterior superior al interior. Por otra parte, el aforo interior de los locales está establecido en cartel de la Comunidad de Madrid fijado en la fachada de los bares, según he visto en al menos algunos de estos».

    Y por último, para que termine de aburrirse el improbable lector que haya aguantado hasta aquí: según el artículo 9 las solicitudes para el 2009 tendrán la consideración de 'nuevas', lo que implica que tienen que cumplir los requisitos de éstas. Pero la ordenanza, si no he calculado mal la fecha, entrará en vigor el 17 de agosto. Pues bien, lo que están haciendo es fijar las condiciones cinco meses después de que hayan empezado a funcionar las terrazas en la temporada actual (el 15 de marzo). Lo dicho, abandonad toda esperanza.

12/6/09

Tufo

Ayer fue festivo en Madrid: la festividad del Corpus (o del Cuerpo, ¿no?). Hacía años que no lo era. Se podrá decir que es por la necesidad de dotar al calendario de los 14 días reglamentarios (¿a que tiene guasa esto de que las fiestas sean reglamentarias? Es más: ¿a que tiene aún más guasa que se pueda saber qué día de la semana será, por ejemplo, el 11 de junio del 2050, o el día en que usted cumple los 70, o, calendario lunar por medio, cuándo cae la Semana Santa del 2019, o el 25 de diciembre de...? Puede usted, incluso, ir planificando los puentes de los próximos años.), y que por las facultades que el gobierno regional tiene así lo ha establecido. Pero el año pasado no fue festivo, y sí el 25 de julio, que este año cae en sábado.
        ¿Por qué el cambio, pues? Me he molestado en consultar el decreto de la Cam en el que se establecieron los festivos para el 2009, y no he encontrado ningún preámbulo que lo aclare.
        Así es que me ha dado por pensar mal. Habrá sido cosa de los próceres que rigen nuestra región: una especie de concesión —¿de desagravio?— a la Iglesia, que, ¡Virgen santa!, está tan perseguida según sus pastores. Un cierto tufillo de clericalla sí que tiene, en todo caso. En mi opinión.

10/6/09

UPyD no contesta

El pasado sábado 6 de junio envié un comentario a un post (éste sin firma, por lo que supongo que representa la opinión, digamos, editorial, sumaria u oficial del partido) del blog del UPyD de Alcorcón, que, hasta ahora al menos, casi cuatro días después —y tras haber insistido para que me lo publicaran—, no he visto publicado. Como el comentario era absolutamente respetuoso (véase abajo), la falta de publicación sólo la puedo achacar a una de estas dos cosas, o a ambas: a) ineficacia, o b) censura pura y dura. Naturalmente siempre cabe la posibilidad de un fallo técnico —por ejemplo, que al blog no le estuvieran llegando los comentarios—, pero en ese caso deberían haberlo advertido a los usuarios y por no haberlo hecho estaríamos en el caso a).
Tratándose de un partido político (nacido, por cierto, ecléctico, híbrido, con la idea de coger "lo mejor de cada casa"), es decir de una organización con aspiraciones de gobernar, en este caso el municipio de Alcorcón, me parece muy mal cualquiera de las dos. También conviene aclarar que, por lo que he podido ver, cuando uno envía un comentario al blog en cuestión se toman sus cautelas y sale un bonito cartel que advierte: "Tu comentario será visible tras la aprobación." Muchas prevenciones me parecen, sobre todo que tampoco creo que les lluevan los comentarios, y en el peor de los casos ¿qué podría ocurrir? ¿que recibieran alguno insultante?, pero siempre tendrían la posibilidad, si quisieran, de suprimirlo. En fin, allá ellos.

Mi comentario decía:

«Termino de leer el artículo y lo primero que me pregunto es: "¿y la foto que lo 'ilustra' a qué viene?" En cuanto al texto, vamos a ver cual es el problema, y cuales son esas "suyas" que el aludido partido hace. Porque parece ser que todo se reduce a que deambulan por nuestro municipio realizando actos propagandísticos —no se dice de qué—, y que esa presencia "se hace desagradable y no grata" (¿y?), aunque, claro, como demócratas "tenemos que respetar etc.". ¡Sólo faltaría!
En cuanto al asunto de la pegada de carteles. Efectivamente, pegar carteles encima de otros está muy feo, no se debe permitir. Pero habría que puntualizar. Todos los partidos del color que sean (rojos, azules, verdes o magentas) han pegado carteles en sitios indebidos y de lo más inverosímiles (como, por ejemplo, marquesinas de autobuses), con la tolerancia de la autoridad. Lo que el partido "que ni siquiera merece que se le nombre" ha hecho con los carteles habría sido, por lo tanto, dar una vuelta de tuerca más a lo que todos hacen.
Tampoco yo, tras leer el post, he salido aun de mi asombro.
Saludos.»



Añadido el mismo día, 10 de junio, a las 13:28

Hace un rato, concretamente a las 12:39, han publicado mi comentario, además de otro escrito por ellos que transcribo:

«Estimado Dionisio, le agradecemos su comentario.
Efectivamente hay personas que no están a la altura del partido que representan y colocan carteles de sus partidos sobre los de otros. En UPyD fomentamos el respeto hacia todos los partidos, pero nos encontrará inequívocamente del lado de las víctimas del terrorismo y en contra de ETA y su entorno.
Saludos.

Este es un blog mantenido por Afiliados y simpatizantes de UPyD en Alcorcón. Pero no la página oficial del partido. Proximamente UPyD inaugurará una página para el Comité Electoral Local de Alcorcón.»


Sólo un par de notas por mi parte:
1. Con el comentario que acabo de transcribir no entran en absoluto en las razones del mío.
2. Lo que dicen referente a que el blog no es la página oficial del partido muestra que el comentario lo han hecho después de leer mi post.

9/6/09

Especial Madrid

Desde hace unos meses no pasaba por la Puerta del Sol madrileña. Ayer lo hice, bajando por Montera, y al llegar a la plaza los ví, sobresaliendo de las vallas que rodean las obras: dos a modo de gigantescos caparazones, de enormes carcasas o ampollas surgidas del suelo, elevándose a la altura de varios pisos, como tres o cuatro. Son, según me explicó el amigo con el que iba, las claraboyas que darán luz natural a la estación de transportes ("intercambiadores", los llaman desde hace unos años) subterránea que están construyendo, y que albergará autobuses, metro y tren de cercanías, repitiendo la operación llevada a cabo en otros sitios de Madrid, como Príncipe Pío o Moncloa, este último, por cierto, por donde he pasado varias veces después de su inauguración, con un resultado, para mí al menos, agobiante: aglomeración de gente circulando a toda velocidad; colas enormes en las paradas de autobuses; ruido, probablemente amplificado y rebotado por los techos de la estación; tiendas, ¡cómo no!, etc.: en definitiva lo mismo que arriba, como un mundo simétrico sumergido, con las mismas leyes.
        Pero a lo que iba. Aparte de la utilidad o no de semejante estación, y de la necesidad de hacer pasar por la plaza una línea de cercanías, el efecto que produce en el paisaje de la plaza es desastroso: me di cuenta cuando al entrar por la carrera de San Jerónimo giré la cabeza y, prácticamente, la plaza había desaparecido, oculta tras las nuevas estructuras; las embocaduras de las calles Mayor y Arenal y la manzana de casas entre ambas calles, missing.
         No es que tenga uno animadversión por la arquitectura moderna, incluso seguro que en otro sitio, las construcciones mencionadas, que en sí mismas son bonitas, me gustan, serían espléndidas, pero en la Puerta del Sol, no, en mi opinión, y no tanto por una mezcla de estilos como por, según he dicho al principio, una cuestión de perspectiva.

6/6/09

Aviso electoral (y 2)

Si se pudiera votar en negro...

Les oigo a ustedes rezongar o, en el bar, mientras mojo el cruasán en el café, aguanto el chaparrón de las verborreas teletertularias (cuyo estruendo ha llegado, según se contaba aquí el otro día, hasta Rágulon), o leo, medio de reojo, aficionados a la plumilla como parecen ser algunos de ustedes, cómo han emborronado unos folios con finos análisis políticos, cada vez más a medida que se acerca "la gran fiesta de la democracia", como diría el hortera periodista de turno, para la Asamblea de la Supranación.
      Los gruñidos, deduzco que se deben a que están ustedes hechos un lío al no saber por quien votar, porque se les antoja que todos vienen a ofrecer más o menos lo mismo, y que este "lo mismo", sospechan también, al mismo tiempo es 'nada', es decir, lo de siempre.
      (Porque seguro que les suena: 'paz', 'puestos-de-trabajo', 'más-seguridad', 'puestos-de-trabajo, 'coches-para-todos, 'derecho-al-aborto', 'derecho-al-parto', 'hipotecas-para-todos', 'derrota-del-terrorismo', 'contral-maltrato', otros pocos más 'puestos-de-trabajo'... Y no me negarán que no han oído: apostar por: "el futuro", "la convivencia", "la tolerancia", "los valores humanos", "la regeneración democrática", "la cultura", "la unidad", "la diversidad", "la unidiversidad"... ¿Que esto último no...? Pues piénselo porque en realidad se lleva mucho).
      Hombre, yo no creo que sea para tanto, pues, a pesar de todo, la oferta es amplia: tenemos izquierdas, derechas, centros, transversales; los últimos, según creo, ¡por primera vez en estas pistas!
      A ver si lo que les pasa es que no creen (¿?) en el "Sistema", como que no les acaba de llenar, a pesar de los años, y, ya les veo venir, les están dando ganas de votar en blanco para que así, "con la fuerza de su voto", como diría el andoba al que me refería al comienzo, demostrarles a todos esos corruptos que bla bla bla... Quizás no fuera mala la posibilidad, sólo que, me temo, es una manera de participar y, por tanto, de confirmar el tinglado. "¡Ah, ya está!, ¿y no votar?", descubren otros. Pues... también es un acto positivo: un 'nohacer' que se hace 'hacer'.
      "¡Pero bueno!", me saltaría alguno si pudiera desde el otro lado de la pantallita, "¡¿y entonces, qué diablos hacemos?!". ¡¿Y a mí qué me cuentan?! ¿Es que no se percatan de que tiren por donde tiren están (estamos) pillados? A mí como si el Gran Día se van ustedes a la playa. Que lo pasen bien.

                  
Otras Crónicas de Rágulon
- Aviso electoral (1)
- Propuesta para acabar con el Año Nuevo
- El "tiempo libre"

3/6/09

Aviso electoral (1)

(Tenía otro título: ¿Son los sederitas seres humanos?)

De mi corresponsal L. en C. recibo el correo que transcribo a continuación, literalmente, por si fuera de interés general. Yo, D. G., soy, por tanto, mero copista. Dice así:

«He recibido por la RECUI (Red de Correos Universales e Interplanetarios) una crónica de mi corresponsal Selén en el planeta Sederio, también llamado Rágulon. La crónica, fechada en el equivalente calendario nuestro (por allí, parece que también tienen la costumbre, al igual que nosotros, de medir el tiempo, corrigiendo así a Mairena, quien asegura que el hombre es el único animal que mide el tiempo. Digo "corrigiendo" porque los sederitas, lo que se dice 'seres humanos', antropomorfismos aparte, no estoy seguro de que sean), la crónica, decía, es de hace un par de semanas y en realidad responde a una petición mía de por marzo del 2008 sobre cómo se veían desde allá arriba (¿"arriba"?), desde ese planeta, unas elecciones que había convocadas en aquellas fechas en este país.
        Como mi corresponsal S., según me explica, previó que la respuesta no iba a llegar a tiempo (la distancia entre nuestros planetas es tan enorme que resulta absurda), decidió no enviármela y dejarlo para mejor ocasión, y lo hace ahora aprovechando que se ha enterado —no explica cómo, aunque deduzco que la barahúnda y el griterío es tal que ha traspasado espacios siderales— de que hay unas elecciones a nivel continental europeo, o al menos en la Europa —risum teneatis?— del bienestar.
          Como lo fundamental en aquel correo mío de marzo 2008 era manifestarle mi perplejidad ante tanto partido y cómo se podría salir de semejante confusión, y a cual de ellos se tendría que votar, ya que el que más y el que menos cree —¿qué sería del que no creyera?— en el Progreso, en la Democracia, en la Cultura, en la Paz, y "apuesta" por el Futuro, dicho sea con el debido pitorreo, y, ¡¿cómo no?!, todos ellos están empeñados en hacer trabajar a todo quisque, Selén me viene a decir, esencialmente, que habría que someter a los partidos a una especie de piedra de toque o reactivo que consistiría en averiguar cuál acepta —públicamente, claro— que en España ("en esa porción de la Tierra en dónde vives y a la que llamáis España", dice literalmente) las cifras del paro NO van a bajar jamás a la mitad de las actuales, pongamos dos millones, dos millones y medio.
        Como no quiere hablar por hablar me da las razones para afirmar que el Paro (que, asegura, es junto con el Trabajo un arma necesaria del Capital) no va a bajar de esa estadística:

        "1) La construcción indefinida de casas —esos nichos, a los que llamáis 'casas'— que no hay bicho que las rellene, sino que se compran sólo por inversión, es imposible que continúe. Ese furor cons(des)tructor se os ha caído como el decorado de un teatro.
        2) Las empresas, por mor de la competencia, del agonismo del mercado, mecanizan y automatizan los trabajos todo lo que la tecnología les permite, a costa, claro, de la mano de obra. Así es que, dicho sea de paso, terrícolas, habéis hecho un pan como unas tortas: la tecnología —y eso que la vuestra aun está en mantillas—, en vez de serviros para que estuvierais prácticamente todo el día tumbados a la bartola, le ha servido al Capital para dotarse de otra arma y crear la angustia del Paro".

       Agrega Selén, que aun se podrían considerar otras razones, menores pero con indudable peso, como la disminución del turismo y de la venta de cochecitos y la caída de la publicidad, cuyos trucos —los del turismo, los coches y la publicidad— parece que se agotan.
        Y termina: "Bien, pues ahí tenéis, españoles todos, que os veo con muchas ganas de votar, un criterio: al partido que osara proclamar lo que he dicho antes sobre los números del paro hacedlo merecedor del voto. Claro que yo no me chupo el dedo, como llamáis los terrestres a los terminales de la mano, y creo que aplicando semejante criterio lo vais a tener muy difícil, por no decir imposible. Saludos sederitas".»


Bien, hasta aquí la transcripción del correo de mi corresponsal L.

                  
Otras Crónicas de Rágulon
- Aviso electoral (y 2)
- Propuesta para acabar con el Año Nuevo
- El "tiempo libre"

27/5/09

Sinécdoque

    —Oye, ¿sabes que se presentan los hombres de Rosa...?
    —Sí, pero no es 'rosa': es 'magenta'.
    —Bueno, pues los hombres de Magenta Díez.

Aunque es de mal gusto hacer juegos de palabras con los nombres de las personas, y sin querer herir a nadie, me he permitido fabricar el chiste (fácil), porque estoy harto de que, tomando la parte por el todo, se refieran al partido en cuestión nombrando a uno de sus miembros, quien, por cierto, no se qué cargo ocupa. Eso, que yo sepa, no ocurre en ningún otro. Quizás los simpatizantes debieran cuidar ese detalle. Pero en fin, allá ellos.
    Y además, ¿qué hace usted leyendo blogs en vez de estar en el fútbol como Dios manda, hoy, día del gran partido?

2/5/09

La vírgula

Desde hace unas semanas han brotado como hongos unos cartelones en las obras municipales. Los han colocado en cada obra en parejas: uno de ellos por parte del Gobierno y el otro por el Ayuntamiento. Los dos, obviamente, tienen el mismo fin: Ellos lo llaman ‘información’; yo, ‘propaganda’, porque ¿qué sería sin ésta de los gobiernos de cualquier color, ya sean estatales, municipales o regionales? (De estos tenemos abundantes pruebas en la región madrileña: un pastón se deben de gastar en decirnos, por ejemplo, que tenemos el mejor Metro de la tierra. Y digo "gastar", pero debería decir ‘invertir’ porque eso es para Ellos la propaganda: inversión en votos).
        Los cartelones los colocan aunque sea para una obra tan simple como hacer un resalto en un paso de peatones, que les lleva, hinchando el perro, como mucho tres días. Pero allí los dejan. ¿Para la posteridad?
        El cartel del Gobierno, ¡oh genios del diseño!, anuncia un llamado plan E, pero coronando esta letra con la tilde ~, que remite a la ‘eñe’, letra tan nuestra, tan de nuestra esencia, ¿verdá usté? Quizás algún lector recuerde, a este propósito, la que se armó hace unos años porque había no se qué problemas o nos querían quitar la susodicha letra de los ordenadores. ¡Hasta ahí podíamos llegar: una letra tan española! (También, por cierto, un ministro felón quiso retirar de las carreteras el toro de un coñac, y no se lo permitimos; ¡menudos somos los españoles cuando nos ponemos!)
        Pero, volviendo a las obras: de no haber sido por el dichoso plan (trabajar por trabajar, dar trabajo para que la maquinaria no se pare) muchas obras no se habrían hecho, pero no porque no hubiera dinero sino porque maldita la falta que hacen.
        ¡Ah! "La España de charanga y pandereta, / cerrado y sacristía, / devota de Frascuelo y de María, / de espíritu burlón y de alma quieta," ¿De verdad "ha de tener su mármol y su día, / su infalible mañana y su poeta"?

12/12/08

Mal ejemplo

Esta mañana, apenas si había amanecido, me he encontrado la ciudad en un recorrido de unos tres kms. empapelada con pasquines anunciando un acto informativo (¿propagandístico?) para esta tarde de un determinado partido (no sé si hago bien en no decir el nombre). Los anuncios estaban pegados en fachadas, puertas de locales que, supuestamente, están sin uso, un panel mural luminoso de una clínica dental, armarios del control del tráfico, puertas de un centro de salud, y en la Av. de la Libertad (sólo en el tramo entre la Av. de los Castillos y la calle Lirios) en dos marquesinas de autobuses.
Si el Ayuntamiento no ejerce la suficiente autoridad normativa para que la ciudad esté libre de porquerías de anuncios pegados por todas partes por quienes toman las calles por su agencia particular de publicidad, mal ejemplo es el de un partido político que se dedica a pegar papeles en los sitios dichos. Por otra parte, me jugaría la barba a que el partido no va a retirar, con los mismos medios conque los ha pegado, los pasquines una vez pasado el gran evento, sino que serán los porteros de las fincas, los vecinos o el viento los que acaben desprendiéndolos.

4/9/08

Ruedas de molino municipales

Hace casi dos meses (10 de julio), a la vuelta de unas vacaciones, me encontré uno de los contenedores de basura de enfrente de casa con la base levantando del suelo como un palmo. Yo vivo en un piso más bien alto, y entre la fachada del edificio y las islas ecológicas están la acera (ancha) y la calzada. Pues a pesar de esto hay muchos ratos, según venga el aire, como esta mañana, en que me llega la tufarada de la basura. No es que haga falta que un contenedor no ajuste bien al suelo, ni que esté a pleno sol, como en este caso, para que hieda. Se puede comprobar por muchas calles de Alcorcón (por cierto: propongo un monumento por suscripción pública para quien ideara la ubicación de las famosas islas ecológicas), pero peor aun será si está averiado.

Hace un mes (5 de agosto) dirigí un e-mail a la Esmasa, a través del buzón del ciudadano, en el que me quejaba de los olores, que podrían estar aumentados por la avería del contenedor.

El día 11 recibí respuesta de la Concejalía de Limpieza que me aseguraba que la Esmasa tenía “constancia de los contenedores averiados en las distintas [islas] ecológicas de la ciudad” (¿de todos y por tanto del que yo había dado aviso?, hummm...). Me informaban también, con el habitual estilo propagandístico de la Política de los políticos, de que habían aprobado un nuevo servicio específico (lo subrayo porque lo repetían tres o cuatro veces, porque, como luego se verá, esto era clave para ellos) de mantenimiento y limpieza de contenedores consistente en no se qué artilugios y técnicas.

Me faltó tiempo para contestarles que lo que venían a demostrar con su respuesta es que no había un servicio, suficiente al menos, de mantenimiento y limpieza de los contenedores, y esto, tras un año (más o menos según zonas) de funcionamiento de las isletas, no hablaba precisamente en favor de la eficacia del Ayuntamiento. Me responden, como con una cierta rabia porque les estuviera llevando la contraria, que: “Sí había un servicio de mantenimiento, pero no tan específico como el puesto en marcha”. Insisten, tratando de desviar la cuestión, en que lo que ahora van a poner es “específico”, como si el no serlo justificara el mal funcionamiento de lo que había hasta ahora (¿y sigue habiendo?).

No quería yo seguir con estas réplicas y contrarréplicas indefinidamente, pero tampoco quería que con el cuento de lo “específico” quisieran justificar lo que hasta ahora no ha funcionado. De modo que les contesté, advirtiéndoles que, por mi parte, ponía punto final al debate (?):

“Yo no he dicho que no hubiera un servicio de mantenimiento: lo que he dicho es que, de haberlo, era insuficiente. Por otra parte, me da igual que el servicio sea específico, general o fifty-fifty, porque esa no es la cuestión. La cuestión es que no es suficiente. La prueba de ello la proporcionan ustedes mismos en su respuesta del 11 de agosto en la que me comunican la adjudicación de nuevos servicios de mantenimiento y limpieza: es evidente que si los servicios hasta ahora hubieran sido, otra vez, suficientes no habría habido necesidad de otros. Pero aun sin esta prueba aportada por ustedes, yo sé lo que huelo y lo que veo. Y lo que huelo es basura (ahora mismo, a las 11:07 de la mañana), y lo que veo es el entorno de los contenedores llenos de mugre. Por otro lado, la suciedad y averías en los contenedores era perfectamente previsible desde el primer día, tan previsible como el amanecer, y sin embargo, el Ayuntamiento no supo preverlo o no quiso esperar y puso en marcha las isletas sin tener suficientes medios de mantenimiento. Además del problema de los olores estaría el de una más que posible insalubridad, que no se olería ni se vería, pero que a saber lo que está ocurriendo. Que pasen ustedes lo que queda de verano sin malos olores”.

Al día de la fecha (04/09/2008) los contenedores siguen igual.

P. D. No he visto hasta ahora limpiar ninguno de los contenedores de los portales de los alrededores, excepto justo los que hay frente al portal de al lado. ¿Será posible que después de todo el rifirrafe con los e-mails mandaran limpiar las isletas que hay enfrente de casa pero se equivocaran con el número de la calle? Tratándose del A. de A. es posible.

29/7/08

Tendiendo a cero

Ayer se publicó el ITA (índice de
transparencia de los ayuntamientos), en su primer año de aplicación. Este estudio es “una herramienta para medir el nivel de transparencia ante los ciudadanos y la sociedad de los Ayuntamientos españoles” y de cuya independencia no tengo motivos para dudar.
En el área de ‘Relaciones con los ciudadanos’, el Ayuntamiento de Alcorcón ocupa, entre 100, el puesto 69, con una puntuación de 60, lo que supone sólo 9 puntos por debajo de la media. No me lo puedo creer, no es posible: para que aparezcamos en un puesto tan brillante, este estudio tiene que estar hecho por alguien de la cuerda del alcalde. Bromas aparte, si me llegan a preguntar a mí cual es mi puntuación personal (entre 0 y 5) sobre la transparencia en las relaciones del Ayuntamiento con los ciudadanos hubiera contestado 0,1. Más que nada, por aquello de que todo es susceptible de empeorar. Pero es que mi percepción no podría ser otra cuando llevo varios años (sic) sufriendo en mis carnes la falta de transparencia, que tiende a cero, en relación a esa especie de botellón legal llamado terrazas de veladores, empeñado como estoy, no en que no las instalen (¡no, por Dios!: no fuéramos a hacer quebrar las arcas municipales) sino en que las molestias que causan dos muy cercanas a mi casa se reduzcan al mínimo legalmente posible, para lo cual me he dirigido al Ayuntamiento mediante escritos presentados en el registro (tengo una verdadera colección) sin que aquél, no es sólo que no haga lo que le pido (porque a lo peor es que no tengo razón, ¡ja!), sino que no me da explicaciones. Por otra parte, si este estudio hubiera incluido un área de autobombo, el A. de A. ocuparía los primeros puestos. Porque mire usted que presumen de transparencia, de comunicación, de diálogo y de ciudadanía. ¡Hay que joderse!

27/7/08

¿Qué haría la policía?

Enfrente de casa, calzada por medio,
hay una batería de contenedores. En la calzada, en un tramo de unos 200 metros, debidamente señalizado, está prohibido aparcar, no obstante lo cual hay siempre una fila de coches con el beneplácito, por supuesto, del Ayuntamiento (o más bien, haciendo de la necesidad virtud, impotencia). Pero ya no es que estacionen en una fila sino que lo hacen en dos, con lo que cuando un camión de recogida para, la calzada queda ocupada por completo y el cipostio que se monta puede ser monumental, con los consiguientes bocinazos de conductores que piensan que el trombo circulatorio se disuelve tocando el claxon (hay gente así). Y yo lo que me he preguntado a veces es qué haría la policía si se viera atrapada en uno de esos pollos circulatorios, justamente tras el coche estacionado junto al camión, precisamente. A ver:

A) Multar a los infractores.
B) Dar cuenta al Ayuntamiento de lo que ocurre con frecuencia para que lo solucione. (Pero, ¿para qué si el A. ya lo sabe...?).
C) Esperar, y hasta la próxima.
D) Tocar el pito.
E) Bajarse del coche y entrar a tomar café en uno de los miles de bares de los alrededores.
F) Localizar a los incívicos y, en plan buenrollismo, advertirles que no lo vuelvan a hacer

11/6/08

"En trámite"

(Una burla del Ayuntamiento)

A propósito de un bar de por aquí, llevo
varios años [sic] solicitando al Ayuntamiento de Alcorcón que le exija la exhibición de la licencia de terrazas (hay una ordenanza municipal que obliga a exhibirla), por aquello tan básico en un estado de derecho, en el que se supone que vivimos, de la transparencia de las normas, licencia que tiene que incluir el número de mesas autorizadas para la terraza de veladores y la ubicación de estos en la acera. Pues bien, de esas varias veces que me he dirigido al A. de A., con escritos presentados en el registro, con correos ordinarios, con e-mails, etc., no me habían contestado jamás hasta hace unos días en que, habiéndome dirigido en tres ocasiones en el pasado mes de mayo al buzón del ciudadano (¡hay que ver lo que nos ciudadanea este Ayuntamiento!: tenemos un buzón del ciudadano, una oficina de atención al ciudadano, una defensora del ciudadano...), me contestaron que: “En cuanto a estar expuesta la licencia en lugar visible, le aclaro que está en trámite en esta concejalía”. Es decir que, tras seis o siete temporadas en las que el bar ha estado instalando las mesas, se atreven a decirme que la exhibición de la licencia está en trámite (la exhibición, que no la concesión, que se supone que la tienen), trámite que, por otra parte, no se sabe muy bien en qué puede consistir, puesto que a usted señor titular se le concede esta licencia y ahora exhíbala como está mandado en la ordenanza municipal, y punto, ahí terminaría todo el trámite.
Bien, sirva esto de aviso a otros seguros sufridores de “la cultura de las terrazas”, como denominó un muy alto munícipe al negocio de los bares de ejercer su actividad fuera del local: una especie de botellón legal que sirve de tormento a los vecinos: con malos olores; molestias en el paso al propio portal; suciedad de papeles, palillos, colillas, etc. esparcidos por el suelo; pero, sobre todo, ruido.

P.D. Tras pedir explicaciones sobre en qué consistía tan misterioso trámite que faltaba por cumplimentar, recibo hoy, 12 de junio, un e-mail en el que la Concejalía de Seguridad me aclara que lo que pasa es que el bar no ha retirado la licencia del Ayuntamiento. ¿Y a mí qué me importa? La haya retirado o no la obligación de exhibirla la tiene igualmente. Es decir, otra burla añadida a la primera.

10/6/08

¿Pueden los policías de Alcorcón tomar café?

Para rebajar lo un tanto escandaloso del título,
diré de entrada que sí que pueden, como cualquier hijo de vecino. Pero lo que no pueden es aparcar estacionar el vehículo en doble fila mientras lo hacen. Esta mañana, sobre las 9:20, al pasar por la calle de los Lirios, en el tramo entre la Av. de la Libertad y c. Gardenias, he visto un coche de la policía (no recuerdo si de la municipal o de la nacional, de lo que sí estoy seguro es de que no era un coche de esos que hace unos meses aparecieron en nuestras calles que parece que anuncian que ha llegado el circo a nuestra ciudad) estacionado en doble fila delante de la puerta de un bar. Me he asomado para comprobarlo y, efectivamente, había dos policías en la barra tomándose su cafetito. Mientras tanto, los autos que circulaban en el sentido Gardenias-Libertad se veían obligados a rodear el coche de los señores agentes, invadiendo el carril contrario. Situaciones parecidas a ésta las he presenciado en muchos otros sitios: coche de policía mal estacionado y agentes desayunando o merendando en el bar próximo. Entonces, ¿no pueden tomar café los policías de Alcorcón? Siiii... lo que no pueden es dejar el coche en mal sitio mientras lo toman, como si hubieran acudido a una emergencia y, en este caso sí, hubieran tenido que aparcar en doble fila o en la esquina o donde fuera necesario.

9/6/08

Crónicas de un pueblo (17)

Hoy, como tantos otros días en las últimas
semanas, ha amanecido lloviendo en Alcorcón, con una lluvia mansa pero a veces revuelta con fuertes rachas de viento que hace un tanto desagradable andar. Así es que, con las mismas, decido comprarme el periódico y volverme a casa para leerlo con el ruido de fondo de la lluvia, para leerlo, je je, como el que oye llover, y nunca mejor dicho, que yo creo que es como hay que leer la prensa. Pero, mi gozo en un pozo, porque también hoy, aunque llueva, también como tantos otros días está dando vueltas la dichosa máquina de los escobones redondos, con no sé muy bien qué pretensiones de limpieza: por lo visto da igual que el suelo esté mojado: la limpiadora debe de estar programada para dar una serie de vueltas al circuito y hasta que no cumple su destino no ceja en el empeño. ¿No se le habrá ocurrido a alguien de la burocracia municipal que este tipo de maquinaria tan ruidosa deje de dar la vara a los vecinos y, al menos en los días de lluvia, ahorrarnos unos pocos ruidos, de los que el Ayuntamiento, por cierto, junto con el tráfico, es una de las principales fuentes? Pero a ver... un momento... ¡ya no se oye! ¡Gensanta!, que diría el Forges, ¡qué descanso!: debe de haber vuelto a sus hangares o habrá ido a dar la paliza a otros vecinos.

15/3/08

Dolor corporativo

Noticia con lacito negro, vista hoy, en la web del Ayuntamiento de Alcorcón

“Ante el trágico accidente sucedido el pasado jueves en la ciudad, y en el que un joven de 15 años perdió la vida, la Corporación Municipal de Alcorcón quiere mostrar sus más sinceras condolencias y apoyo a la familia. La perdida [sic por la falta de acento] de nuestro joven vecino nos suma [sic] en una profunda tristeza y, en señal de duelo y homenaje, se guardará un minuto de silencio en todas las competiciones deportivas que se disputarán este fin de semana en la localidad.”

Cualquiera que no esté al tanto de los hechos
podría preguntarse el porqué del minuto de silencio en las competiciones deportivas. ¿Se hacen estos homenajes siempre que hay un trágico accidente en la ciudad? Nooo... nada de eso: lo que pasa es que el accidente mortal ocurrió en un centro municipal deportivo, dato que la noticia, no sé si por pura inepcia del redactor o, intencionadamente, obedeciendo éste intereses de quien le paga, oculta.

20/2/08

Policía montada... de Alcorcón

Al poco de la instalación del vallado para comenzar las obras de un nuevo centro cultural (muy conocido ya entre los alcorconeros como Creaa —Centro de Creación de las Artes de Alcorcón, póngase usted a cubierto que viene de arriba—, éxito del poder municipal: que hayamos asimilado el nombre) que el Ayuntamiento va a construir en terrenos del parque de los Castillos, unos bárbaros derribaron y destrozaron las vallas, lo cual ha sido objeto, y con razón, de muchas críticas en diferentes foros y publicaciones, aunque no las haya habido, que yo sepa, por parte de ningún partido. Lo que sí hubo, en cambio, fue unas manifestaciones, en público, de un demagogo de cierto partido quien afirmó que “[las vallas] no las tiraron los vecinos, sino la democracia”.
(Además, el derribo nos va a costar un pastón a los alcorconeros porque el ayuntamiento ha procedido a sustituir las vallas, y esta vez por otras más fuertes, con postes de hierro de unos 2 metros para cuya instalación han tenido que hacer —están haciendo— agujeros de por lo menos ½ metro de profundidad y uno de ancho que rellenan con cemento, con el agravante de que se han comido literalmente las aceras y no hay forma de transitar por la zona si no es por las aceras opuestas o por la calzada).
Pero bien, estupideces del color que sean al margen, el vandalismo del derribo de las vallas tiene otro aspecto que me parece que ha pasado desapercibido. ¿Cómo es posible que unos energúmenos se dedicaran a derribar metros y metros (kms., en realidad) de valla sin que la policía municipal los descubriera y, consecuentemente, lo impidiera? ¿Qué policía tenemos en Alcorcón que, al parecer, no actúa de oficio sino mediante denuncia previa, que no patrulla a pie sino montadita en su coche? Probablemente estas sean las consecuencias de la huelga que hizo la policía hace unos meses en la que casi con toda seguridad le doblaron la mano al Alcalde, y así nos va.
Por cierto: no al Creaa.

15/2/08

Ya no está

Acabo de pasar por el sitio
(aprox. a las 10:15 horas) y ya la han borrado (ayer estaba), no sé si alertados los servicios de limpieza del Ayuntamiento (¡tan diligentes a veces!) por mi comentario del viernes pasado en Mercado Alcorcón, pero si es así, lo siento. Y por si algún responsable de la limpieza lee esto: ¿No tienen otra cosa que hacer? ¿Qué tal si se dedican, por poner un ejemplo, a barrer y fregar de vez en cuando las aceras y no limitarse a soplar las hojas (levantando unas polvaredas que llegan a los pisos más altos) cuando es temporada de la caída? ¿Qué tal si se dedicaran, por seguir con los ejemplos, que serían infinitos, a limpiar no ya las cagadas de los perros en las aceras, que ya sé que hay una moto-caca que lo hace (insuficiente medida), sino las meadas? ¿Quien limpia esto? En la calle Timanfaya impares, sin ir más lejos, en el tramo entre Inspector Juan Antonio Bueno y Ministro Fernández Ordoñez (por cierto: ¿a qué viene esta manía de dar nombres tan largos a las calles?) no hay esquina, farola, bolardo ni metro cuadrado de baldosa que no estén asquerosos con los orines perrunos. En esta calle, también, en los pares, al lado de un quiosco de prensa, hay una batería de contenedores, las famosas islas ecológicas (diga usted que sí señor Alcalde, a usted a ecológico que no lo gane nadie) cuyos alrededores veo cada día llenos de basura. Otro tanto ocurre con otro grupo de contenedores, en la otra acera, delante de una entidad bancaria. Y en la calle Lirios esquina a Gardenias, y..., pero en fin, a qué seguir, son tantos los sitios. ¿Tienen o no tarea que hacer antes de borrar una pintada de un muro de un local cerrado?